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Yellen defiende que el alza de tipos es necesaria para apoyar la expansión

La presidenta de la Reserva Federal reitera que empezará a reducir el balance este año aunque evita previsar cuándo iniciará el proceso

Yanet Yellen en un evento público
Yanet Yellen en un evento público AP

La Reserva Federal está determinada en seguir adelante con la subida de tipos de interés en Estados Unidos pese a la baja inflación e iniciar "relativamente pronto" este año el proceso para reducir el balance. Es el mensaje que lanzó Janet Yellen en su intervención inicial en el Congreso, en la que podría ser su última comparecencia al frente de la Fed si finalmente el presidente Donald Trump decide relevarla cuando venza su mandato en febrero.

El testimonio de Yellen se produce cuando no pasó un mes desde que el banco central encareció el precio del dinero. Se trató del cuarto incremento en el proceso de normalización de la política monetaria que se inició en diciembre de 2015. Los tipos están ahora en una banda entre el 1% y el 1,25%. La mayoría de los miembros ve posible que se produzca este año un nuevo incremento.

Yellen interviene en el comité de servicios financieros de la Cámara de Representantes. Este jueves lo hará en el Senado. No había ningún motivo para que cambiara el tono, ni siquiera por el caos político en el que está sumido Washington seis meses después de que Trump tomara posesión. El sólido dato de empleo en junio, publicado el pasado viernes, confirma la estrategia.

Sin embargo, la presidenta de la Fed evita mostrarse muy agresiva y no ofreció indicaciones específicas sobre el calendario que va a seguir. Sí insiste en que la economía “evoluciona” según lo previsto y que el incremento “gradual de tipos es necesario para sostener la expansión económica". Otra cosa distinta, señala, es que sea necesario llevarlos al nivel del anterior a la crisis.

La presidenta de la Fed detalló en paralelo el proceso que va a seguir para desprenderse de los activos que fue acumulando durante la crisis. El balance asciende a 4,5 billones de dólares. Está compuesto por bonos del Tesoro y deuda hipotecaria. La idea es empezar a reducirlo de una manera gradual este año. Yellen no precisa al calendario pero indica el proceso llevará varios de años.

Dilema inflacionista

La inflación, sin embargo, será determinante al marcar el paso de la retirada de estímulos. Actualmente ronda el 1,4%. Janet Yellen considera que la moderación en los precios es transitoria y volverá al nivel del 2%. La gobernadora Lael Brainard opina, sin embargo, cree que eso obliga a replantearse la estrategia a medio plazo. Ve posible que el balance empiece a reducirse "pronto" pero ve menos margen para subir los tipos.

A partir de lo expresado por los miembros de la Fed, el mercado anticipa que la primera venta de bonos se decidirá ya en septiembre y que el alza de tipos se aplazaría hasta diciembre. El banco central tiene previsto reunirse los próximos 25 y 26 de julio, encuentro que utilizaría para definir el próximo paso. La gran pregunta en el aire, por tanto, es la agresividad con la que subirá tipos.

Yellen reconoció "que hay peligros asociados a una baja inflación". Pero matizó que es prematuro decir que los precios no evolucionaran hacia el objetivo. Explicó que hay “factores especiales” que tiran a la baja, como el precio del medicamento, y anticipó por eso que seguirá baja los próximos meses. "Seguimos de cerca la evolución y ajustaremos la política en consecuencia", garantizó.

Si se toma como referencia el nivel actual de los tipos y se descuenta la inflación, el nivel neutral a medio plazo está próximo al cero porciento como indica Brainard. En ese caso la Fed no tendría mucho más trabajo que hacer por ese lado o, al menos, tendría que actuar con cautela para así ayudar a que el alza de precios se vaya acercando al objetivo.

Incógnita del relevo

Stanley Fischer, vicepresidente de la Fed, y William Dudley, presidente de la Fed de Nueva York, también consideran que el banco central está listo para seguir avanzando en el proceso de normalización. Estos mensajes, sin embargo, no tuvieron aún un impacto en los tipos de los bonos y tampoco en el dólar, que durante las últimas semanas se depreció frente a las divisas rivales.

La ventana, entre tanto, se cierra para que Donald Trump decida si mantiene a Janet Yellen por un segundo mandato o si opta por sustituirle. Desde hace semanas circula que el mejor situado para un eventual relevo sería Gary Cohn, el principal consejero de la Casa Blanca en asuntos económicos y que estuvo al frente de las operaciones de Goldman Sachs antes de trasladarse a Washington.

Cohn responde a las preguntas sobre su futuro diciendo que está bien donde está. Pero en Wall Street se le ve como la figura que puede dar continuidad al trabajo iniciado por Yellen para desmontar el balance, porque conoce como funciona el mercado de bonos. Su nombramiento, de cuajar la nominación, deberá ser refrendado por el Senado de EE UU.

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