Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cataluña, Valencia y Baleares forjan un frente común por la financiación

El nuevo eje de izquierda sustituye al bloque mediterráneo popular de la pasada legislatura

La Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares hicieron, en la anterior legislatura y cuando estaban gobernadas por el PP, un frente común para reclamar una mejora de la financiación autonómica bajo el auspicio del Ministerio de Hacienda. Cristóbal Montoro veía con buenos ojos ese eje popular porque suponía atender las reclamaciones de comunidades de su partido. La nueva situación política ha cambiado el escenario. El deshielo en las relaciones entre Cataluña y los nuevos Gobiernos de izquierda valenciano y balear ha trastocado el equilibrio. Estos tres territorios hicieron frente común en el último Consejo de Política Fiscal.

Oriol Junqueras charla con Soraya Saenz de Santamaria y Cristobal Montoro.
Oriol Junqueras charla con Soraya Saenz de Santamaria y Cristobal Montoro. EL PAÍS

El anuncio de la reforma del modelo de financiación autonómica por parte del Gobierno ha creado las primeras alianzas entre las comunidades que quieren asegurarse una mejora sustancial de los recursos que se repartirán. Como ya sucedió en la batalla que se abrió por el sistema que entró en vigor el pasado 2009, Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares han empezado a constituir un frente común para acudir a la mesa de negociación.

Las tres autonomías del eje mediterráneo —gobernadas por coaliciones de izquierdas en el caso de Baleares y Valencia y nacionalistas, en el caso de Cataluña— ya exhibieron esa unidad en el pasado Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), cuando coincidieron en reclamar más margen al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el objetivo de déficit para el año que viene.

Cataluña, de perfil

A pesar de que el presidente del Gobierno catalán, Carles Puigdemont, ya ha anunciado que no acudirá a la próxima Conferencia de Presidentes al considerar que eso chocaría con el plan soberanista que Junts pel Sí ha acordado con la CUP, el Ejecutivo no quiere estar ajeno a las negociaciones por el modelo de financiación. El vicepresidente Oriol Junqueras, titular de Economía y Hacienda, ha seguido otra estrategia y ha optado por estar presente en todos los foros donde se decidan cuestiones que afecten a Cataluña. El secretario de Economía de la Generalitat, Pere Aragonès, fue el encargado la semana pasada de despejar las dudas que había sobre si Junqueras acudiría al Consejo de Política Fiscal (CPFF). Allí donde "haya un solo euro" que se pueda conseguir estará el Ejecutivo catalán, dijo. Y apuntó que la Generalitat no iba sola al consejo, sino con aliados: la Comunidad Valenciana y Baleares.

Los tres ejecutivos consideran que son las peor tratadas por el actual sistema de financiación. A pesar de que la reforma de 2009 aproximó a las tres a la media de recursos financieros de la media, siguen quedando por debajo. Con los datos de 2014, Baleares era la segunda comunidad de régimen común (lo que excluye al País Vasco y Navarra) con más capacidad fiscal, es decir, que más recaudaba por habitante, mientras que Cataluña era la tercera. Sin embargo, tras su contribución a la solidaridad regional, ambas caían a la novena y onceava posición, respectivamente. Ambas comunidades coinciden en reclamar que se aplique el llamado principio de ordinalidad, es decir, que después de realizar esa aportación sigan en el mismo lugar del ránking en el que estaban antes. En el caso de la Comunidad Valenciana, se trata de la octava autonomía en capacidad recaudatoria, pero el sistema actual de financiación la deja en la penúltima posición en recursos per cápita, solo por delante de Canarias.

Las tres comunidades han aprovechado el deshielo entre sus ejecutivos para retomar proyectos comunes y tejer esa alianza, a la que en ocasiones anteriores se añadió la Comunidad de Madrid, otra de las que se siente más perjudicadas por el reparto.

Valencia, la peor tratada

El presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, se ha fijado como una de las principales prioridades de su mandato la batalla por la financiación. De hecho, fue una de las autonomías más activas en los debates técnicos previos al CPFF del pasado mes de abril en los que se abordó ese asunto. Según un informe del Ejecutivo valenciano, que examina el periodo 2009-2012, el nuevo modelo arroja a la comunidad a la cola de la financiación por habitante. Y la situación, añade el documento, se agrava respecto a otras autonomías porque el desplome de los impuestos propios, como el de transmisiones patrimoniales, sucesiones y donaciones o los tributos sobre el juego ha sido mucho mayor.

En el caso de Cataluña, el anterior consejero de Economía catalán, Andreu Mas-Colell, aseguró que Cataluña no lideraría las negociaciones por el nuevo modelo, al contrario de lo que ha hecho en otras ocasiones. Sin embargo, eso no significaba que renuncie a participar en ellas y, de hecho, elaboró un informe en el que evaluaba el modelo también entre 2009 y 2012 y concluía que su evolución supuso que, junto a Madrid y Murcia, la comunidad recibió menos dinero en el último año evaluado que en el primero. Aún así, la financiación per cápita de Cataluña está muy cerca de la media nacional.

Además, Cataluña denunciaba que mientras que los recursos de la Administración central aumentaron un 7% en ese periodo, los de las autonomías solo lo hicieron un 2,5%. Puigdemont siguió esa misma lógica que Artur Mas y reiteró que no liderará las negociaciones pero sí participará en ellas. Es más, en un gesto inédito, puso encima de la mesa una cifra el pasado mes de junio en el foro anual del Círculo de Economía en Sitges: "al menos" 2.600 millones de euros de forma inmediata y por cada uno de los años que el modelo lleva caducado.

Del Corredor Mediterráneo a la mejora del reparto

La primera unión que se tejió para armar el frente mediterráneo fue entre Baleares y la Comunidad Valenciana, que en febrero afirmaron en Palma el llamado Acord del Consolat de Mar, en el que se comprometían a hacer "frente común" por la financiación autonómica. En el documento, pedían más autonomía fiscal y la corrección de desequilibrios entre niveles de administración.

La alianza de Cataluña con Baleares quedó plasmada poco después, en julio, cuando Puigdemont se reunió con la presidenta Francina Armengol. Ambas administraciones acordaron crear una comisión bilateral formada por tres expertos de cada comunidad y coordinada por el catedrático menorquín Guillem López-Casasnovas, un reputado experto en esa materia. Armengol coincidió entonces con que las dos comunidades de hallan en una "situación de infrafinanciación histórica desde el Gobierno de España". El frente con la Comunidad Valenciana se materializó el pasado mes de septiembre, cuando Puigdemont acudió a Valencia y se escenificó un nuevo "marco estable" de relaciones entre ambos ejecutivos. A pesar de que la primera reclamación conjunta es el Corredor Mediterráneo, Puigdemont coincidió con Puig en que Montoro "castiga" a ambas comunidades y dijo que la Generalitat estaría al lado de las autonomías que "reciben un trato injusto".