Esta empresa consigue al mecenas que pagará tus estudios

La 'startup' catalana Zank pone en contacto a estudiantes e inversores

Luis Reig (izquierda) y Oriol Chimenos, socios fundadores de Zank.
Luis Reig (izquierda) y Oriol Chimenos, socios fundadores de Zank.Juan Barbosa

Para seguir siendo la generación mejor preparada, un estudiante debe pasar por un grado y un máster. Y en la coyuntura económica actual y ante el encarecimiento de las tasas —un 20% las de máster, según datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte– pedir un crédito para estudiar empieza a ser cada vez más común. La gente de Zank lo sabe y han basado su modelo de negocio en esta circunstancia. La startup, nacida en Barcelona en 2014, se dedica a ofrecer préstamos "de poca rentabilidad pero poco riesgo", y hacen "de árbitro entre estudiantes que quieren financiar sus estudios e inversores que apuesten por ellos" a través de Internet. Esto, que parece un ejercicio de mecenazgo, recibe el nombre de crowdlending (literalmente en inglés: préstamos multitudinarios) y consiste en atraer a particulares que quieren hacer microinversiones "más predecibles y menos volátiles" y que pagan los estudios de un alumno cuya petición ha sido aprobada por la página web.

La historia de Oriol Chimenos, Luis Reig y Leonardo Ramírez, socios fundadores de Zank, se fraguó en una escuela de negocios en Barcelona. Sus orígenes eran distintos: de un lado la consultoría y del otro, la informática. Chimenos, de Deloitte, Luis Rey de Ebay y Capgemini y Ramírez, de Bain & Company. Los tres creyeron que un modelo de créditos pequeños (alrededor de 3.000 euros) como éste, que en EE UU y Reino Unido funciona desde hace años —a través de empresas como Lending Club, Prosper, Zopa o Rattesetter— "aportaría transparencia" al mercado español. "Además", explica Leonardo Ramírez, "ofrece mayor rentabilidad, al tratarse de préstamos más competitivos y de bajo riesgo". En España, el crowdlending lo practican también Excelend, Comunitae, Loanbook, My Triple A, Growly y Arboribus, todas ellas reguladas por la CNMV.

Zank asegura que su rentabilidad es menos volátil que la de la Bolsa. Los préstamos suelen ser a un plazo 18 meses con un tipo de interés medio del 7%. Las solicitudes se canalizan a menudo a través de los acuerdos que tiene la plataforma con las escuelas, y, dependiendo del centro, en muchos casos son ellas las que pagan los intereses. La cuantía media es de 3.000 euros y en caso de morosidad (el ratio es de 0,3% para préstamos de estudios y 4% para el resto de créditos) la startup se responsabiliza del importe pendiente.

Solución para las escuelas

Alrededor del 80% de los créditos que concede Zank llegan a través de escuelas con las que tienen acuerdos. Ese boca a boca del que hablan sus socios tiene que ver con una estrategia de marketing centrada en posicionarse como la compañía del sector que ayuda a financiar estudios superiores. Hasta 40 centros, localizados principalmente en Barcelona, pero también en Madrid y Valencia –la empresa no quiere dar sus nombres– tienen convenio con la startup.

Esta alianza ofrece recibir el importe total de lo que cuesta el curso el primer día, a cambio de que sean ellos, y no los alumnos, los que paguen los intereses del préstamo (que bajan al 6%, del cual un 1% vuelve a la startup, y el resto a los inversores). El beneficiario del crédito lo percibe a coste cero, como un pago aplazado, si la escuela decide asumir el coste, "que es en la mayoría de los casos", aseguran en Zank. También reciben peticiones de alumnos que no van de la mano de ninguna escuela y que entran en la plataforma al publicar el tipo de estudios que quieren cursar y un resumen de su perfil.

"El proceso de aprobación de los préstamos es individual para cada estudiante", explica Leonardo Ramírez, uno de los socios, "sin embargo en el interés de cada préstamo influye el tipo de escuela, el perfil del alumno que tienen y el histórico de retrasos con nosotros". Para Zank es preferible que el alumno solicitante esté trabajando, que no sea un recién licenciado, "aunque si lo es, se mira el riesgo de los padres". Estas evaluaciones de la escuela y del alumno sirven "para reducir la incertidumbre".

Ellos no lo esconden, sino que presumen de ello: los millennials son su público objetivo. Y la idea de la plataforma es fidelizar a aquellos que "mañana necesitará comprar un coche o una casa" y gestionarán su crédito por Internet, "gente que entra fácilmente en esta cultura online".

La puesta en marcha de la plataforma online catalana, que recibe 30.000 usuarios únicos cada mes, contó con varias rondas de financiación por un total de 550.000 euros. Partía con 10.000 de capital social inicial y cuando empezó a operar en la web –en 2014– recibió 100.000 euros de un business angel americano (Idea Ventures). En esa primera ronda también participó Plug and Play (la misma aceleradora que ayudó a Dropbox) con 150.000 euros. En una segunda ronda consiguieron 250.000 euros a través de crowdfunding. Y en una tercera, otros 150.000.

Zank aún no han llegado "al punto de equilibrio para hablar de beneficios", dicen sus fundadores, pero a día de hoy, gana una media de 4,5% sobre los préstamos concedidos, que salen de las comisiones que cobra a los que invierten (2%) y los que piden el préstamo (de un 0 a un 4%). Cuenta con 3.500 usuarios "que obtienen una rentabilidad neta de 6,3% de media". Han concedido 2,5 millones tras aprobar unas 1.000 solicitudes. Habían recibido muchas más, 30.000, por valor de 140 millones, pero sólo han dado luz verde al 3% del total. "Una cifra baja, pero es un ratio normal en la industria cuando captas a través de Internet", apunta uno de los socios.

Esta prudencia se traslada también a la estructura del negocio, que tiene en plantilla a ocho trabajadores; los tres socios y cinco personas más se encargan de gestionar la web y la atención al cliente. Todo se tramita desde la plataforma online. "Ahorramos costes así, damos un servicio excelente pero sin línea de teléfono, porque encarecería el proceso", explican. "Crecemos a base de recomendaciones, apenas hemos hecho inversión en AdWords [anuncios en Google] o en redes sociales". Su idea les ha valido ser finalistas del último evento de Web Summit, donde fueron reconocidos en la categoría de fintech, que premia a tecnológicas que ofrecen servicios financieros.

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