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La española 4iQ consigue 14 millones de dólares para ciberseguridad

La startup se lanza en Silicon Valley de la mano del mayor fondo del sector

Monica Pal y Julio Casal, equipo directivo de 4iQ.
Monica Pal y Julio Casal, equipo directivo de 4iQ.

El sueño de cualquier emprendedor no es tener una empresa de éxito, sino varias. Demostrar que lo suyo no fue fruto de la casualidad. De ahí la obsesión por conseguir un ansiado título, el de emprendedor en serie. Julio Casal es de los pocos que puede decir que lo ha conseguido. Alienvault, una empresa próxima salir a bolsa, fue la primera de la media decena creadas, que ha conseguido triunfar en Silicon Valley. 4iQ, nacida en España, va camino de repetir la fórmula pero con mayor dimensión. Acaba de recibir una ronda de financiación, la primera después del capital semilla, de 14 millones de dólares.

La inversión la lidera Trident Capital, el primer fondo especializado en ciberseguridad y más importante de ese campo. Como se suele decir en Silicon Valley, no todo el dinero vale igual. El origen del mismo importa. En este caso, marca una diferencia. Detrás de Trident Capital está un veterano del sector, el peruano Alberto Yépez. Además de vicepresidente de Cisco, fue directivo de Apple entre 1986 y 1995. Hoy es el director de HiTec Global, una organización de Estados Unidos que une a directivos hispanos en tecnología. Entre los inversores de esta inyección también se encuentran Telefónica y Adara Ventures.

La meta de 4iQ es frenar e impedir la cantidad de delitos y fraudes que se cometen tanto en Internet como a través de ella. Usan la inteligencia pero en un sentido mucho más sofisticado. Analizan la web abierta, algo habitual, así como las redes sociales, la deep web y la dark web, dos espacios estos últimos más complicados de monitorizar. Casal explica su importancia: “En las redes sociales es donde se puede tener un control más cercano de afines al ISIS. La monitorización es la base, no es algo nuevo que hayamos inventado, pero sí lo añadimos de forma nativa”. El fundador pone el acento en diferentes hechos de actualidad para que se comprenda la entidad del problema que afrontan: “Protegemos de criminales, terroristas y hacktivistas. Sostenemos que se libra una guerra entre cibercriminales y estados. A nadie se le escapa que muchos ataques están patrocinados por estados, como es el caso de China y Rusia”.

La empresa, que hace con 50 empleados en España, repartidos entre Madrid y Granada, tiene también sede en Los Altos. “En Alienvault descubrimos el talento de Jaime Blasco, que es un auténtico genio, pero tenía techo. En Estados Unidos ha crecido y alcanzado su verdadera dimensión. Ha estallado. Queremos dar con más gente así”, reconoce con cierto tono de ilusión.

Entre los clientes de la empresa recién nacida destaca la Guardia Civil, pero no es la única. “No puedo dar más nombres por confidencialidad, pero es evidente desde 2003 cuando se crea una red paralela y nace el Bitcoin poco después, se crea un entorno perfecto para el mundo criminal. El ISIS no se entiende sin Internet. Hacen una propaganda muy activa, enseñan, adoctrinan. El daño es físico pero la orquestación es digital”, detalla.

Otro punto diferencia de i4Q es la elección de su consejera delegada, o CEO, el puesto más alto. Se trata de una mujer, Mónica Pal. Mientras que Casal será el CTO, o máximo responsable técnico. Pal sabe que es un bicho raro, por el cargo y por el sector, ambos habitualmente reservados a hombres. “Lo importante es evidenciar que las cosas están cambiado y centrarnos en el producto”, remarca.

Con esta nueva y cuantiosa inversión, la startup se plantea operar de manera internacional, con América Latina y Europa en el horizonte en 2017. Y Asia el año siguiente. Su visión para ser rentables, además de cobrar a los clientes, pone el acento en la creación de herramientas. Yépez deja claro que la elección no es una cuestión de maquillaje, sino de valía: “Trabajamos juntos en Apple. Después, en 2012, nos ayudó con Alienvault

“Queremos patentar tecnología. Por ejemplo, hace falta un motor de resolución de identidad, cada vez hay más robos por este motivo, suplantaciones y confusión. Que se sepa que entre los muchos Julio Casal del mundo, cuál soy yo y evitar falsos positivos. No es fácil, porque hay que monitorizar personas, contextos y relaciones, pero esa es nuestra meta”, explica.

Casal vaticina más fugas de datos como los Papeles de Panamá: “Nosotros estuvimos con Fonseca y le dijimos lo que podía pasar. Nosotros podemos mitigar y evitar el impacto, tanto de brechas como de errores dirigidos. La parte positiva es que cada vez más las personas que se sientan en los consejos son sensibles a este tipo de situaciones y van a evitarlas”.