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Mario Draghi dice que hay demasiados bancos en Europa y que por eso no son rentables

El presidente del BCE reconoce que los bajos tipos de interés presionan la rentabilidad de las entidades

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi EFE

Cuando se concentran en la política monetaria, los bancos centrales son tan sutiles que parecen hablar en un dialecto del Katmandú nepalí. Pero Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, y compañía suelen ser más directos cuando quieren que se les entienda: cuando hablan de reformas o cuando apuntan a los bancos, por ejemplo. Draghi dio este jueves una conferencia en Fráncfort con dos de esos mensajes cifrados. Uno: hay demasiados bancos en Europa. Y dos: cuidado con la banca en la sombra. La banca en la sombra está formada por instituciones que parecen bancos, se comportan como bancos, conceden préstamos como bancos e invierten como bancos, pero —y aquí viene lo importante— no están reguladas como bancos. El sistema bancario en la sombra fue uno de los catalizadores de la crisis. Y en Europa vuelve por sus fueros, según Draghi, que husmea peligro por ese flanco.

“El exceso de capacidad en algunos sectores bancarios nacionales, y el intenso nivel de competencia resultante, está exacerbando el estrechamiento de los márgenes”, aseguró Draghi. En plata: el BCE quiere fusiones ante las dificultades que detecta con el grado de competencia actual para que los bancos sean rentables. España fue pionera por obligación: la crisis se llevó por delante a la mayoría de las cajas, pero el sector sigue cerrando oficinas y despidiendo empleados. Pero hay países con mucha más atomización: en Alemania hay casi 1.800 bancos.

Banca en la sombra

Menos competencia suele significar más costes para los consumidores, pero Draghi pone el énfasis en el lado contrario: el exceso de competencia pone en peligro el modelo de negocio del sector. Y ese no es el único problema: los márgenes de la banca tradicional se estrechan tanto por ese exceso de competencia como por la nueva regulación. Según Draghi, el sector ha respondido a la nueva regulación trasladando negocio hacia las entidades fuera de balance, que no están sujetas a las reglas.

El jefe del BCE hizo un llamamiento a los reguladores para que tapien esas grietas. “Necesitamos adaptar nuestro marco normativo, identificar la migración de los riesgos y desarrollar herramientas para poder mitigarlos”, cerró.

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