Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Luxemburgo condena a dos empleados de PwC por el ‘caso Luxleaks’

La sentencia de prisión y la multa por las filtraciones quedan en suspenso

De izquierda a derecha, Raphaël Halet, Antonine Deltour y Edouard Perrin.
De izquierda a derecha, Raphaël Halet, Antonine Deltour y Edouard Perrin. EFE

Dos antiguos empleados de la PricewaterhouseCoopers han sido condenados a penas de prisión de un año y nueve meses, que quedan en suspenso, como autores de la filtración de los documentos del caso llamado Luxleaks, que reveló en noviembre de 2014 que hasta 350 multinacionales usaban trajes fiscales a medida para pagar apenas un 1% de impuestos y ahorrar miles de millones con esta elusión fiscal. El periodista que difundió las informaciones, el francés Edouard Perrin, ha sido absuelto de todos los cargos

Antoine Deltour y Raphael Halet han sido condenados a 12 y 9 meses de cárcel, respectivamente, aunque ambos disponen de un plazo de 40 días para recurrir la sentencia. En cualquier caso, tanto la pena de prisión como la de multa han quedado en suspenso. Ambos se enfrentaban a una pena máxima de 10 años por cargos que incluían el robo de documentos, revelación de secretos comerciales y violación del secreto provisional.

El escándalo, revelado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), descubrió acuerdos secretos fiscales entre Luxemburgo y casi 340 multinacionales entre 2002 y 2010, entre ellos Pepsi, IKEA, AIG, Coach o Deutsche Bank, que permitieron a las empresas rebajar drásticamente sus impuestos, hasta menos de un 1% en lugar de un 29%.

El escándalo salpicó directamente al actual presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, quien en aquel entonces era primer ministro de Luxemburgo, además de ministro de Finanzas.

El inicio del proceso penal contra los tres franceses, a finales de abril, estuvo marcado por las declaraciones de la testigo Anita Bouvy, del departamento interno de auditoría de PwC, en las que quedó claro que el acceso a los documentos era fácil para los empleados.

La Federación Internacional de Periodistas (IFJ) ha condenado en un comunicado la sentencia de la justicia luxemburguesa y ha lamentado que dé una señal equivocada a posibles filtradores de irregularidades y que ponga "en gran riesgo la relación entre periodistas y sus fuentes".

Más información