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Preocupación en Argentina y las Islas Malvinas por el Brexit

En Buenos Aires cae la Bolsa y sube el dólar. En las islas temen que el mercado europeo se cierre a sus exportaciones

David Cameron y Mauricio Macri se reunieron en Davos en enero pasado.
David Cameron y Mauricio Macri se reunieron en Davos en enero pasado.

El índice Merval de la Bolsa de Buenos cayó ayer hasta 5%, para cerrar finalmente con un rojo de casi 2,5%. La cotización del dólar, en tanto, superó la barrera de los 15 pesos, un 3 puntos más arriba que jueves. Los principales indicadores del mercado argentino han reflejado la preocupación de los inversores ante la decisión de los habitantes del Reino Unido de romper con la Unión Europea. El temor a las consecuencias económicas del Brexit ha unido también a los argentinos a viejos enemigos: los malvinenses. El gobierno de las Islas Malvinas, ubicadas a 1.900 kilómetros al sur de Buenos Aires, ha dicho en un comunicado que se apresta a “investigar el impacto” de la consulta. El temor isleño es que la Unión Europea trabe ahora el ingreso de sus exportaciones pesqueras, su principal fuente de divisas.

El Brexit “le pega muy mal a Argentina”, dijo sin dudar el exsecretario de Finanzas Guillermo Nielsen a medios argentinos. “El Gobierno tiene un problema muy serio. Se está dejando de lado una economía chavista, que es lo que hizo Cristina [Fernández de Kirchner], y el gobierno de [Mauricio] Macri hace un viraje de 180 grados en el que el eje del crecimiento pasa por la inversión privada”, donde las repercusiones del voto británico serán más importantes. “Habrá que digerir esto y ver cuáles son las implicancias sector por sector va a llevar tiempo”, agregó Nielsen.

Los mercados argentinos respondieron en línea con la incertidumbre sobre el futuro. Las acciones de las principales empresas que cotizan en la Bolsa cayeron 2,23%. El dólar, siempre muy sensible en Buenos Aires a cualquier factor externo, alcanzó su mayor valor desde el 4 de abril pasado. El expresidente del Banco Central (BCRA), Mario Blejer, evito ser demasiado alarmista, pero reconoció que el Brexit no es una buena noticia. “El tema de la caída de la libra no tiene que tener un impacto directo sobre Argentina. Ahora, si todo esto tiende a generar un conflicto más serio, puede enrarecer el ambiente internacional, lo que no es positivo para Argentina, que quiere integrarse al sistema financiero internacional”, explicó.

Las preocupaciones argentinas también se reflejaron en las Islas Malvinas, territorio bajo soberanía británica reclamado por Argentina. Los 3.000 isleños han seguido de cerca el resultado en Londres, temerosos de que la ruptura con la Unión Europea fortalezca la posición de Buenos Aires ante el Reino Unido. En una visita reciente al archipiélago, el secretario de Defensa del Reino Unido, Michael Fallon, prometió, antes de conocer los resultados del referéndum, que la protección militar británica continuará.

En abril pasado, Sukey Cameron, representante de Malvinas ante el Reino Unido, fue claro en un informe ante el Parlamento: el triunfo del Brexit no era una buena noticia para ellos. “Si el Reino Unido ya no fuera un miembro de la UE, el apoyo de un gran número de los estados miembro sería mucho menos seguro, y podría alentar a Argentina a ser mucho más agresivo en su enfoque”, expresó. Por ahora, Argentina no ha dado muestras de que tenga intenciones de cambiar su estrategia hacia las islas. En su primera intervención ante el Comité de Descolonización de la ONU, el jueves, la canciller Susana Malcorra aclaró que las negociaciones por la soberanía se mantendrán “de Estado a Estado”, sin intervención de los isleños, pero no descartó un acercamiento. “Hay cosas que se pueden hacer que tengan en cuenta la participación de los isleños y que, de nuevo, no pongan en riesgo ni en tela de juicio nuestra posición”, dijo.

En términos económicos el panorama en las Islas Malvinas tampoco es alentador. El Producto Interno Bruto (PIB) del archipiélago depende en un 60% de las exportaciones pesqueras, sobre todo del calamar, y de esa cantidad el 95% va a parar a países europeos que ahora pueden alentar el cierre de sus fronteras comerciales. Las islas también pierden cerca de un millón de euros que llegan cada año desde Europa para promover la diversificación de la economía. Hasta ahora han sido infructuosos los esfuerzos de los malvinenses por promover el turismo o encontrar petróleo.

El miedo al desamparo diplomático y a una crisis económica ha puesto en alerta a los malvinenses, aunque por el momento la opción ha sido la cautela. “El Gobierno de las Islas Falkland informa que está trabajando con los sectores público y privado para investigar el impacto del Brexit sobre las islas”, aseguró el Ejecutivo en un comunicado. “Aseguraremos que el interés del territorio será tenido en cuenta por un eventual grupo de negociación y nuestros objetivos serán tenidos en cuenta y mantendremos los beneficios que tenemos, particularmente en relación al acceso comercial”, agregó el texto.

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