DEMANDA COLECTIVA CONTRA TRILANTIC E INVESTINDUSTRIAL

Iberdrola, Kutxabank, y Endesa piden a los fondos su parte de Euskaltel

Demandan más de 40 millones a Trilantic Capital Partners e Investindustrial al entender que "han incumplido las condiciones de venta"

Alberto García Erauzkin y Fernando Ojeda el día de la salida a bolsa de Euskaltel
Alberto García Erauzkin y Fernando Ojeda el día de la salida a bolsa de EuskaltelFERNANDO DOMINGO-ALDAMA

Los accionistas históricos y los más recientes socios de Euskaltel, han roto la comunicación. Kutxabank, el Grupo Mondragón, las eléctricas Endesa e Iberdrola y el Gobierno vasco han presentado una demanda colectiva contra los que lograron el auténtico pelotazo con la salida a bolsa de la firma vasca de telecomunicaciones, los fondos de inversión Trilantic Capital Partners e Investindustrial, después de no lograr un acuerdo extrajudicial en torno a la valoración definitiva de la empresa y el impacto en el importe de la venta de sus participaciones que se produjo a finales de 2012, pero que estaba condicionado a los beneficios brutos de explotación de los años 2012, 2013 y 2014. "Hay una diferencia de valoración en la que no nos hemos puesto de acuerdo y reclamamos de manera colectiva en la demanda", confirmó ayer la Corporación Mondrágón.

La valoración inicial de Euskaltel se fijó en una horquilla que iba de los 320 a los 407 millones de euros. Los socios iniciales, que vendieron al precio más bajo, demuestran en su demanda que la empresa ha superado las expectativas acordadas en la operación de salida a bolsa y reclaman compensaciones millonarias en base a la valoración más alta, mientras que Trilantic e Investindustrial discrepan y no están dispuestos a soltar ni un euro más. Los demandantes estiman que la compensación adicional ha de ser del 10% de la valoración máxima.

Los fondos invirtieron

Para argumentarlo, recuerdan que la entrada de los fondos Trilantic —constituida en su día como LBMB por ex trabajadores de Lehman Brothers que la compraron en su totalidad en 2009 con el apoyo de Reinet Inversiones S.C., un fondo luxemburgués controlado por la familia Rupert— e Investindustrial con el 48% del accionariado, dio oxígeno a la entidad a finales de 2012, en un momento delicado para la compañía. Y cómo para entrar exigieron contrapartidas a corto plazo, como la salida a bolsa con una fuerte revalorización. Y lo lograron. Entraron en el accionariado con una inversión de unos 225 millones y vendieron por valor de cerca de 700 millones. Una diferencia de valoración difícil de justificar solo por la reducción de los costes laborales derivados de la externalizaciones -pasó de una plantilla de 500 a 350-, ni por la compra de la red de fibra al Gobierno vasco -68 millones- que hasta ese momento tenía alquilada en régimen de exclusividad, y que ha constituido su elemento diferencial.

Los antiguos socios les reclaman ahora la diferencia entre la valoración más baja y la más alta, en torno a 41 millones de euros. Kutxabank, que todavía controla un 30% del capital vendió a los fondos un 18% de la operadora y cobró entonces 57,6 millones sobre una valoración total de empresa de 320 millones. Con una valoración de 407 millones, tendría que haber recibido por esa participación cerca de 74 millones, otros 15 millones. Endesa demanda nueve millones, e Iberdrola que hace la misma cuenta, 8,5. El Gobierno vasco, que dispuso de un 7,5% del capital, -vendió por 24 millones de euros-pide ahora 6,5 millones adicionales y la Corporación Mondragón pide un millón correspondiente a su participación del 2%

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Sobre la firma

Pedro Gorospe

Corresponsal en el País Vasco cubre la actualidad política, social y económica. Licenciado en Ciencias de la Información por la UPV-EHU, perteneció a las redacciones de la nueva Gaceta del Norte, Deia, Gaur Express y como productor la televisión pública vasca EITB antes de llegar a EL PAÍS. Es autor del libro El inconformismo de Koldo Saratxaga.

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