Acuerdo de intenciones en defensa del sector lácteo

Más de medio centenar de empresas, la distribución, las cooperativas agroalimentarias y Asaja suscriben un pacto de sostenibilidad de la industria

La ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina (abajo), posa para la foto tras presidir la firma del acuerdo
La ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina (abajo), posa para la foto tras presidir la firma del acuerdo EFE Paco Campos

Más de medio centenar de empresas, entre las que se hallan todos los grupos más importantes de la industria y la distribución, las Cooperativas Agroalimentarias y la organización agraria Asaja, suscribieron el acuerdo para la estabilidad y sostenibilidad del sector lácteo ante la grave caída de precios que soportan los ganaderos por la existencia de excedentes. El acuerdo no fue suscrito por las organizaciones UPA y COAG por estimar que el mismo no garantiza el pago de unos precios remuneradores, así como medidas contra su incumplimiento.

Para la ministra de Agricultura.Isabel García Tejerina, se trata de un acuerdo histórico para lograr un sector de la leche más sostenible donde los ganaderos serán los grandes beneficiados y que va a marcar un antes y un después para el futuro de este tipo de explotaciones. La aplicación del mismo se hará en un plazo de diez días y se halla abierto a la incorporación de nuevas empresas.

Con la firma de este acuerdo, Agricultura ha puesto fin a un proceso de negociaciones desarrollado en los últimos meses entre los grupos de distribución, las industrias lácteas y las organizaciones del sector agrario para redacción de un documento donde industrias y distribución se comprometieran a aplicar unos precios rentables para la actividad de los ganaderos. El eje de las diferencias y los debates se concretó en la posibilidad o no de que el acuerdo contemplara una cifra sobre un precio remunerador o dejar ese punto abierto haciendo referencia a los estudios de valor sobre la cadena de la leche para no incurrir en problemas con Competencia.

El acuerdo definitivo contempla solo el expreso deseo de los firmantes de trabajar por la estabilidad y creación de valor en toda la cadena alimentaria para lograr esos precios remuneradores y sostenibles en cada tramo de la misma.

Las industrias, entre otros puntos, se comprometen a aplicar en sus contratos unas condiciones en consonancia con los mercados, apoyando la sostenibilidad de las granjas, a garantizar recogidas de acuerdo con la evolución de las ventas de la industria contratante y a compartir con los ganaderos la revalorización en los precios que logren con la distribución.

Las empresas de la distribución, por su parte, se comprometen a valorizar la leche y los productos lácteos con medidas concretas que impidan su uso como productos reclamo, no banalizando los mismos ante los consumidores. La demanda del establecimiento de unos precios remuneradores se contempla en el acuerdo con varios compromisos. Uno, con la constitución, en breve, de un comité consultivo en el seno de la interprofesional con las asociaciones de la distribución para analizar la cadena de valor y el impacto de la misma sobre los contratos y la planificación de la producción. Dos, en el desarrollo del futuro real decreto donde se obligará a las industrias a comunicar los precios de cesión a la distribución. Ahí se contempla que se encargue al Obsevatorio de la Cadena Alimentaria, estudiar la cadena de valor a partir de datos de la interprofesional o del propio Obsevatorio.

Estas referencias, negociadas hasta última hora, no fueron suficientes para que las organizaciones agrarias COAG y UPA se sumaran al acuerdo. Andoni García, de COAG considera que se trata de un acuerdo voluntarista, que no concreta nada y que, enconsecuencia, no responde a las necesidades y demandas de los ganaderos. Para Román Santalla, responsable ganadero de UPA, se trata de un documento de interés, pero insuficiente para resolver los problemas del sector.<TB>Advirtió que las movilizaciones solo se han tomado un descanso y que seguirán si, de forma inmediata, las industrias que habían suscrito en las últimas semanas contratos con precios a la baja, no rompen esos contratos y los modifican con precios al alza.

Nuevos contratos

Ambas organizaciones coinciden en la necesidad de un acuerdo que ofreciera más garantías sobre precios sostenibles y también una garantía jurídica sobre sanciones por incumplimiento. Agricultura indica que en un acuerdo voluntario no es posible aplicar ese tipo de medidas. A pesar de esta posición en contra del acuerdo, desde UPA se indica su decisión de poder estar en las mesas de seguimiento para ver la evolución de los compromisos.

El acuerdo suscrito ayer sería el tercer intento de Agricultura para mejorar los precios. En septiembre de 2012 se firmó un protocolo con industrias y distribución, Asaja y Cooperativas Agroalimentarias donde ya se contemplaba la necesidad de no banalizar el precio de la leche o llevar a cabo promociones de regalo.

En febrero de 2013 se firmaba otro convenio en la misma dirección entre Agricultura, industrias y distribución para la implantación de un programa de productos lácteos. Los incumplimientos de esos compromisos ante el sector y ante el propio Agricultura, también ninguneado, han dado lugar a la firma de este tercer intento.

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