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La deuda de las comunidades marcó un récord justo antes de las elecciones

Las autonomías acumulan un pasivo equivalente al 22,5% del PIB. Los próximos gobiernos de Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana se encontraran con las comunidades más endeudadas.

Pantalla que  muestra las primas de riesgo de las principales plazas europeas
Pantalla que muestra las primas de riesgo de las principales plazas europeas EFE

Las comunidades autónomas aumentaron la deuda pública un 5% durante el primer trimestre del año hasta alcanzar un volumen equivalente al 22,5% del PIB, el nivel más alto de la serie, según el Banco de España. Y ello a pesar de que los Gobiernos frenaron el proceso de endeudamiento entre enero y marzo: fue el trimestre que menos creció la deuda regional en tasa interanual desde el comienzo de la crisis. La Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha son los territorios que quedan en peor posición para los próximos Ejecutivos, porque se encontrarán el mayor volumen de deuda regional.

El proceso de acumulación de la deuda pública no se detiene. El endeudamiento del conjunto de las Administraciones Públicas aumentó durante el primer trimestre hasta los 1,046 billones de euros, el equivalente al 98% del PIB. Este volumen del pasivo público es el más alto de la serie histórica publicada por el Banco de España. No obstante, el ritmo de crecimiento de la deuda se está ralentizando. Es el menor crecimiento desde 2008.

El foco de luz se ha posado sobre las cuentas autonómicas durante el primer trimestre del año por la cercanía de las elecciones en la mayoría de los territorios. La deuda regional también alcanzó el máximo histórico justo antes de celebrarse los comicios del pasado mayo. A finales del pasado marzo debían una cantidad equivalente al 22,5% del PIB, un nivel récord.

Aunque tradicionalmente las comunidades han tendido a aumentar el gasto y a endeudarse más en vísperas electorales, lo cierto es que en los últimos trimestres han reducido el ritmo de acumulación de deuda. Durante el primer trimestre del año engordaron su pasivo un 5% en tasa interanual, el menor aumento desde que comenzó la crisis en 2008. No obstante, habrá que esperar a conocer el dato de deuda del segundo trimestre del año para comprobar el verdadero efecto de las elecciones sobre las cuentas públicas.

Murcia y Extremadura son las autonomías que más alimentaron la deuda durante los últimos 12 meses, con un aumento del 16% y del 11% respectivamente. También figuran entre las que más recurrieron al pasivo para afrontar el último tramo de la campaña electoral. Extremadura subió su deuda un 6,1% respecto al trimestre anterior en vísperas de los comicios regionales, Madrid, un 5,6% y Murcia, un 4,8%.

Un vistazo con más perspectiva revela que la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha dejan la peor herencia. Los próximos gobiernos que se conformen en estos territorios tendrán que gestionar las administraciones regionales con más volumen de deuda, un 37,5% del PIB y un 33,7% respectivamente. Un nivel que limitará la capacidad de actuación de los próximos ejecutivos regionales. Desde el Gobierno de Cospedal (PP) recuerdan que ya tuvieron que heredar más de 5.000 millones de deuda oculta en facturas en los cajones del anterior Ejecutivo socialista, lo que disparó su pasivo en la legislatura.

Otras comunidades tampoco salen bien paradas si se realiza un balance de la legislatura. Murcia es la que más ha aumentado la deuda en la legislatura, un 211% del PIB. Le siguen Cantabria (124%), Asturias (121%), Andalucía (120%) y Castilla-La Mancha (107%). En el lado contrario, la que menos se ha endeudado desde 2011 ha sido La Rioja, con un aumento de “solo” el 56% de su pasivo. A continuación, están Baleares (63%) y Galicia (64%).

Los municipios, un 3,6%

Por su parte, la deuda de los Ayuntamientos asciende al 3,6% del PIB hasta marzo. Las administraciones locales venían reduciendo su pasivo desde 2012 pero en el último trimestre han frenado este proceso por la proximidad de las elecciones municipales.

El elevado nivel de deuda pública y su rápido crecimiento —casi se ha triplicado desde 2007— es uno de los grandes problemas de España.La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), el órgano que vela por la salud de las cuentas públicas, ha alertado en repetidas ocasiones del peligro del descontrol de la deuda y del déficit para la sostenibilidad de la economía española.

El Gobierno recuerda que el dato de deuda del conjunto de las Administraciones se sitúa en el 98%, por debajo del objetivo presupuestario que se fijaron para el ejercicio (98,9%). El Ejecutivo insiste en que los ajustes realizados en los últimos años y la recuperación económica permitirá reducir la deuda a partir de este año hasta el 93,2% del PIB en 2018.