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S&P eleva las calificaciones de la Comunidad Valenciana y Andalucía

Cataluña y Valencia continúan en la categoría de bono basura

La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's ha elevado en un escalón los ratings de Andalucía y Comunidad Valenciana y ha confirmado las notas de solvencia de las comunidades autónomas de Madrid, Cataluña, Canarias, Baleares, Extremadura, Aragón y Galicia, después de haber ratificado la semana pasada el rating 'BBB' con perspectiva 'estable' de la deuda soberana española.

En concreto, la agencia ha elevado de 'BBB-' a 'BBB' con perspectiva 'estable' la nota de Andalucía debido a la consolidación presupuestaria que está llevando a cabo la Comunidad y a que siga teniendo acceso a las facilidades de liquidez puestas en marcha por el Gobierno central.

Según el informe de S&P, la alta carga de la deuda de la región y el aún elevado déficit después de las cuentas de capital constriñe su solvencia.

No obstante, destaca que el panorama estable refleja la expectativa de que Andalucía mantendrá la consolidación de su presupuesto y la estabilización de su deuda métrica en el período de pronóstico de la agencia, 2015-2017, con el soporte continuado del Gobierno central.

Según el informe, el alza refleja que la consolidación presupuestaria de Andalucía en marcha, que ha provocado revisar al alza sus previsiones del desarrollo presupuestario de la región de 'Muy débil' a 'Débil'.

El rating de Andalucía principalmente refleja su opinión de que el marco institucional para las regiones españolas está "desarrollado pero equilibrado", indica la agencia de calificación, que precisa que tiene en cuenta que Andalucía tiene una economía promedio en un contexto internacional, limitado por "su débil perfil socioeconómico con unos altos niveles de desempleo y uno de los más bajas cifras de renta per capita dentro de España".

El informe alude a que la Comunidad se ve todavía beneficiada de las transferencias de fondos para la igualdad bajo el sistema de financiación regional. Asimismo, observa que la flexibilidad presupuestaria de Andalucía es media, similar al de otras regiones españolas, con las que comparte una panorama institucional común.

En opinión de S&P, el rating está constreñido por la carga de una elevada tasa de deuda, contrarrestada por un bajo contingente pasivo. Apunta que la dirección financiera de Andalucía "es débil" y añade que la liquidez "más baja de lo adecuado" de la región da una limitada capacidad interna para generar efectivo.

El informe apunta que el Gobierno central ha pospuesto la reforma del sistema de financiación autonómico hayan tenido lugar las elecciones generales y autonómicas, por lo que "en ausencia de una reforma completa", decidió poner en marcha mecanismos de incremento de liquidez para las regiones. En ese sentido, el informe alude a los mecanismos para financiar las comunidades autónomas, incluida Andalucía, como el antiguo Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) y el nuevo FCCA (Fondo de Financiación para las Comunidades Autónomas).

En ese sentido, tras explicar esos nuevos mecanismos de financiación, el informe de S&P recuerda que Andalucía es una de las regiones mas pobres de España, aunque es una "receptora neta" de fondos para fomentar la igualdad económica.

S&P estima que las operaciones de ingresos crecerán un 3,8 por ciento en 2015 en comparación con 2014 y estima que los avances en el sistema de financiación regional se incrementarán un 4,7 por ciento, debido al mejor desarrollo económico de España y las reglas internas de los fondos de igualdad, que benefician a Andalucía. Sin embargo este incremento será contrarrestado parcialmente por la compensación negativa en el sistema de financiación de 2013, cifrado en 427 millones de euros. S&P apunta que si el Gobierno central permite aplazar a Andalucía este pago, "la región podrá tener margen para incrementar sus gastos".

En su escenario base, S&P anticipa que unas "excepcionales condiciones de financiación unido a las facilidades de liquidez ofrecidas por el Gobierno central podrán ayudar a Andalucía a incrementar sus gastos, principalmente en costes de personal para compensar a los empleados públicos por las perdidas de poder de compra en años anteriores". S&P espera que Andalucía desarrollará sus gastos de capital entre 2015 y 2017 para sostener la actividad económica en la región.

Asimismo, contrariamente a sus caso base inicia, S&P piensa que Andalucía enviará una operación de balance en 2015 y lograr un excedente de operación en 2017. En su opinión, el balance después de cuentas de capital estará ampliamente en línea con sus previsiones previas, con una gradual reducción del déficit de capital después de cuentas.

En su opinión, Andalucía podrá compensar la bajada del potencial de ingresos con la flexibilidad presupuestaria, que S&P piensa que es similar a las otras regiones españolas.

S&P cree que Andalucía tiene un bajo pasivo resultante de un sector empresarial no consolidado, que es relativamente pequeño para una región española.

Presunto fraude en la formación

Recuerda asimismo esta agencia de calificación que hay una investigación abierta en Andalucía sobre una presunta malversación de fondos en los cursos de formación a desempleados donde se piensa que algunas entidades han recibido subvenciones regionales para gestionar cursos. S&P no espera un significativo impacto en el presupuesto de Andalucía por esta investigación, apunta que la región no ha usado fondos europeos para esos programas, por lo que no deberán ser reclamados esos fondos por la Union.

S&P apunta que el Gobierno andaluz está revisando esos subsidios, con el animo de recuperar las subvenciones que no hayan sido empleadas correctamente.

El rating de Andalucía también refleja la evaluación de S&P de una dirección financiera débil debido a los déficits históricos de la región.

S&P considera que la liquidez de Andalucía "es menor de lo adecuado", basado en su visión de la débil ratio de reserva para el pago de la deuda, mitigado por su fuerte acceso a la liquidez externa.

En su evaluación del ratio de servicio de cobertura de deuda tan débil, incorpora su estimación de la capacidad interna de Andalucía de generación de dinero en efectivo y líneas de crédito disponibles. La principal ratio de liquidez cubre ligeramente por encima del 40 por ciento del servicio de deuda de Andalucía para los próximos doce meses.

El pronóstico estable de Andalucía refleja su expectativa de que "continuará desarrollándose en línea con nuestro supuesto base". S&P espera que la región siga gradualmente reduciendo sus déficits y estabilizando su deuda métrica entre 2015 y 2017, mientras continúa recibiendo apoyo del Gobierno central.

Escenarios posibles

S&P podría rebajar los ratings de Andalucía en un escalón "si, al contrario de nuestras expectativas, la región enviase de forma persistente desequilibrios de explotación y redujera su déficit solo muy lentamente". "Solo en ese caso, creemos que el elevado déficit de la región podría propulsar su deuda de carga de impuestos por encima del 180 por ciento de las operaciones de ingresos consolidadas para 2017", ha agregado que indica que "en ese escenario, podríamos revisar a la baja nuestra evaluación de la flexibilidad presupuestaria".

Asimismo, podría revisar al alza a Andalucía "si lo hacemos con España, y la región se desarrolla de acuerdo a nuestro caso positivo". Por debajo de ese escenario, asume operaciones de ingresos más elevadas, combinadas con la contención del gasto, implementando un retorno a los balances sólidos de operación, y un fortalecimiento de la contención del gasto estructural en la liquidez de la región.