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Bruselas critica la financiación a tipo 0% de las comunidades autónomas

La Comisión avisa del “visible deterioro” de las cuentas públicas regionales

España es una especie de ejemplo, de modelo en Europa por la puesta en marcha de ambiciosas reformas en los últimos tiempos. Un buen puñado de cifras, sin embargo, desmontan el optimismo profesional relativo al caso español: la Comisión Europea califica de preocupantes los datos de paro, la deuda y los indicadores sociales. Bruselas presentó ayer un voluminoso informe sobre los desequilibrios de la economía española, que viene a pedir lo de siempre: más progresos con las reformas (por ejemplo con la liberalización de servicios profesionales, en punto muerto), y los inevitables “esfuerzos decididos” —léase “recortes”— para mejorar la posición fiscal, tanto con el déficit como con la deuda. Nada nuevo bajo el sol. Salvo porque el informe propina un novedoso revés a Madrid: el brazo Ejecutivo de la UE advierte de los problemas que se avecinan con las comunidades autónomas y critica sin ambages la pasividad del Gobierno.

La Comisión detecta una preocupante falta de avances en los mecanismos de control fiscal de las comunidades. Acusa al Ejecutivo de una aplicación de la ley de estabilidad presupuestaria a nivel regional “más suave” que en años anteriores. Alerta del “visible deterioro” de las cuentas públicas de las comunidades en 2014, y denuncia que el Gobierno de Mariano Rajoy “no ha activado medidas preventivas” a pesar de las recomendaciones de la Autoridad Fiscal Independiente. Bruselas ve problemas retrospectiva y prospectivamente: apunta que será “difícil” que las autonomías cumplan el objetivo presupuestario de 2015 —año de elecciones—, cifrado en el 0,7% del PIB.

Ajeno a esa opinión, el Gobierno asignó ayer casi 29.000 millones adicionales a los nuevos fondos de financiación de las comunidades. Cataluña, con 8.258 millones, y la Comunidad Valenciana, con 7.168, acaparan el 53%. Es liquidez para pagar a los proveedores, acometer determinados gastos sociales y ayudar a las comunidades en sus vencimientos de deuda con préstamos a tipos del 0%. La Comisión fue ayer contundente al respecto: aseguró que esos vehículos mejoran las condiciones financieras de las comunidades —que se ahorran así varios cientos de millones a cambio de un mayor control por parte de Madrid—, pero “ponen en riesgo la disciplina fiscal” y “crean riesgo moral”, según Bruselas.

La Comisión  constata una preocupante falta de avances en el control fiscal autonómico

Frente a las facilidades que se empeña en proporcionar el Gobierno a las autonomías en año electoral, la Comisión Europea solicita mano dura. Reclama al Gobierno un mayor empeño en “la mejora de la transparencia” de las cuentas autonómicas, ante la constatación de que algunos Gobiernos regionales siguen sin dar suficiente información y rechazan presentar presupuestos plurianuales, tal como pide Bruselas. El brazo Ejecutivo de la UE, además, solicita al Gobierno “el endurecimiento” de la normativa para evitar la contabilidad creativa en las autonomías a través de herramientas extrapresupuestarias.

Las comunidades, con todo, no son más que uno de los riesgos y desafíos que tiene por delante la incipiente recuperación española. El informe incide en otros muchos: la reducción del superávit comercial, los problemas asociados al imprescindible desendeudamiento y las debilidades, en fin, de una reactivación que puede quebrarse ante cualquier shock externo por las vulnerabilidades que aún presenta la economía española.