Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
OPINIÓN

Duchas de agua fría y caliente

No se podrá acusar al programa europeo del PP de incumplimiento: no dice nada

Cuando el presidente del Gobierno, en un mitín de apoyo a Arias Cañete, candidato del PP a las elecciones europeas, anuncia que en los próximos días los españoles van a recibir noticias muy positivas para todos ellos, quizá se refiera a las cifras del paro registrado y afiliaciones a la Seguridad Social del mes de abril, que se conocerán mañana. Hace tiempo que algunas estadísticas han dejado de ser patrimonio de todos y sus tendencias se adelantan de forma partidista en el debate político.

Estos datos, al parecer, serán bastante buenos. Los precedentes lo son: el paro y la Seguridad Social de febrero y marzo fueron positivos, luego más lo serán los de abril, Semana Santa por medio, con los récord preanunciados en materia de ocupación turística. No los ocultará precisamente el Ejecutivo, abrumado todavía por la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre del año. Los datos de la EPA fueron demoledores, en el sentido contrario a la publicitada recuperación: 424.500 personas menos en la población activa (ciudadanos en edad y disposición de trabajar), un porcentaje de paro que ronda el 26% y que hace que España siga ganando la Champions League del ramo (5,93 millones de desempleados), y tres notas relacionadas con el crecimiento de la pobreza relativa en nuestro país: el número de hogares en los que ninguno de los dos cónyuges trabaja ronda los dos millones; el de hogares en los que no entra ningún ingreso es de 736.000; y los parados de larga duración, aquellos que llevan un año o más sin puesto de trabajo, es el 61,6% del total (3,6 millones). Para olvidar.

Y siendo sin duda el paro el problema central de nuestro país, nada de nada hay sobre el mismo en el programa europeo del PP que se resume, según su eslogan, en “seguir en la buena dirección”. Sólo frases desiderativas y buenas intenciones. Como el texto del programa electoral con el que el PP ganó las elecciones generales ha sido permanentemente enarbolado para acusar al Gobierno de incumplir una a una las más importantes promesas electorales, en el caso de las europeas se han quitado el problema de encima. Es la apología de la nada. Lo más concreto que se dice en él es que el 70% de las normas nacionales tienen su origen en la UE. A título de ejemplo, unas frases textuales sobre el empleo y el paro juvenil: “Continuaremos trabajando y centrando nuestros esfuerzos en las políticas de empleo”; el PP ha conseguido que “la lucha contra el empleo juvenil sea una prioridad para la UE, con la puesta en marcha de la Iniciativa de Empleo Joven por la que España recibirá 1.800 millones de euros” [lo que significa menos del 8% de la ayuda a Bankia]; “una de las principales preocupaciones del PP y del Gobierno de Rajoy ha sido trabajar para ofrecer a los jóvenes un futuro de oportunidades”: o, por último, “todas las reformas impulsadas por el Gobierno han tenido una clara perspectiva de juventud, desde la reforma de la educación hasta la reforma laboral, pasando por la Estrategia del Emprendimiento y Empleo Joven 2013-2016: en total, más de 100 medidas para impulsar el empleo juvenil que ya ha beneficiado a 135.000 jóvenes y a la que se han adherido más de 400 empresas”.

¿Tomadura de pelo? Repasemos el Programa de Estabilidad y el Programa Nacional de Reformas que tiene que visar Bruselas (antes de que lo haya conocido el Congreso de los Diputados). En él se contempla que a final de la legislatura el paro seguirá en el 23,3% de la población activa. Entre las reformas relacionadas con el mercado de trabajo se contemplan la creación de una Oficina de Lucha contra el Fraude Laboral; retoques en la reforma laboral, en lo referente al despido colectivo; y, “políticas de apoyo al empleo y, especialmente, a la promoción del empleo juvenil”. ¿Sería abusivo demandar algo más concreto? Pues ahí va: también se habla de “una estrategia española de activación para el empleo 2014-2018”.

Si no ocurre algo imprevisible, la actual legislatura será perdida para el empleo. Esto es lo que dicen los números del Gobierno y todos los pronósticos.