reforma financiera

La troika frena las modificaciones clave de la Ley de Cajas del Gobierno

Supone que el presidente de la fundación no pueda ser también del banco filial No admite que el fondo de reserva esté en el banco, como pedían las entidades

El ministro de Economía, Luis de Guindos
El ministro de Economía, Luis de GuindosEFE

Este jueves arranca el debate a la totalidad de la Ley de Cajas y Fundaciones Bancarias con pesimismo entre los partidos nacionalistas y los presidentes de las entidades. Representantes de CiU y el PNV, así como altos ejecutivos de las cajas, han mantenido numerosas reuniones con el Ministerio de Economía y con el Banco de España, para intentar modificar la ley. Sin embargo, la respuesta es que obtuvieron este miércoles era que la troika (formada por la Comisión Europea, el BCE y el FMI) no quiere ninguna reforma significativa sobre el actual texto legal. “Meses después de empezar las negociaciones, volvemos a la casilla de salida”, admitían ayer fuentes políticas.

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Los asuntos más importantes que se querían variar eran dos: el primero, que el fondo de reserva para socorrer al banco en caso de problemas de solvencia estuviera radicado en el propio banco y no en la fundación bancaria. Este cambio contaba, en principio, con el beneplácito del PP y el propio Gobierno. El PNV la había defendido porque afecta significativamente a Kutxabank. El segundo cambio era que una misma persona pudiera ser presidente de la fundación bancaria (la antigua caja de ahorros, dedicada exclusivamente a la obra social) y del banco filial. Esta modificación fue capitaneada por CiU, ya que se considera que Isidro Fainé podría ocupar estos dos puestos, al menos temporalmente. El PNV también pidió que hubiera consejeros comunes (aunque no presidentes) para que la fundación, socio mayoritario, vigilara la gestión del banco filial. Este aspecto también contaba con el apoyo del PP y parecía factible sacarlo adelante.

Sin embargo, ha llegado el jarro de agua fría. Fuentes del sector financiero y de los partidos nacionalistas coincidieron este miércoles en señalar que acuden al debate sobre la totalidad que se celebra en el Congreso de los Diputados con pesimismo porque el mensaje que han recibido del Gobierno es claro: la troika no quiere adulterar la Ley de Cajas para que los políticos mantengan su poder en estas instituciones.

Según fuentes del PNV, “lo que busca la troika es acabar con las cajas. Nos parece incomprensible que no se tenga en cuenta que ha habido entidades que no han recibido ayudas y han demostrado su capacidad de gestión”. Este partido, así como Kutxabank, critica duramente que no se permita que el fondo de reserva esté en el banco, “algo que no cuenta con la oposición de nadie en la Administración porque le daría más fuerza a la entidad financiera”, concluyen.

Todo el proceso quedará abierto al debate de las enmiendas, cuyo plazo de presentación acaba el martes próximo. La esperanza de algunos ejecutivos es que la troika no prorrogue la línea de crédito a España y “abra la mano un poco más durante el trámite en el Senado”, comentan fuentes políticas. También quedará la posibilidad de que el futuro reglamento que redactará el Banco de España recoja algunas de las pretensiones que ahora están bloqueadas por Europa.

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