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El ejecutor

La función del director de recursos humanos da un vuelco con la crisis

George Clooney interpreta su papel de ‘ejecutor’ en la película ‘Up in the air’.
George Clooney interpreta su papel de ‘ejecutor’ en la película ‘Up in the air’.

En estos tiempos de gran depresión económica, de reestructuraciones y despidos por doquier, la figura del director de recursos humanos ha cobrado protagonismo en la empresa, que ha hecho que su función cambie por completo. Así lo reflejan los responsables de personal encuestados por ICSA Grupo el pasado mes. Para la mitad de ellos, la crisis ha aumentado su carga de trabajo y cambiando sus funciones porque, en este caso, el 60% constata que ha habido un vuelco en la estrategia de gestión de las personas de su compañía. Las relaciones laborales y las políticas salariales han duplicado su presencia en el quehacer de los responsables de las plantillas, mientras la selección caía en la misma proporción y se dedicaban menos recursos a la promoción de carreras.

“Los directores de recursos humanos hemos tenido que hacer los ajustes”, explica Pedro Díaz, exdirector del área de Vodafone España. “Y si antes de la crisis se empezó a dar más importancia al perfil de desarrollador de personas de este directivo, según ha avanzado la recesión se le ha dado a su enfoque más técnico, en temas de desvinculación”, opina Víctor Pereira, director de recursos humanos de Dunkin Coffee en España desde hace seis meses. “Hemos pasado de ser desarrolladores de personas a ejecutores de despidos y controladores del gasto”, resume Pablo Cegarra, todavía director de recursos humanos de Darty, en proceso de extinción en España.

Tras los recortes,

el reto actual de estos directivos es motivar al personal

Y esta función se ha convertido en un plus en el currículo de estos profesionales que antes apenas si se valoraba, señala Pereira, “te da empleabilidad”. De hecho, aunque el grueso de los despidos colectivos de esta crisis se haya producido ya, según David Díaz, socio de Baker & McKenzie, todavía muchas empresas buscan un director de recursos humanos para liderar los ERE que van a acometer. Cegarra ha participado en varios procesos de selección de compañías que estaban interesadas en su experiencia en reestructuraciones. Desde 2008 que llegó a Darty para montar el departamento de personal, ha participado en dos ERE antes del cierre definitivo de la cadena de 43 tiendas en España, con casi 650 empleados. “Resulta paradójico que el director de recursos humanos negocie un ERE que le afecta a él, sus propias condiciones de salida”, asegura.

Saben que son los malos de la película, dice Pereira; los parapetos que usa la empresa para despedir, según Cegarra, pero también saben que su cotización ha subido con la crisis, al menos un 20% entre 2007 y 2013. Porque aunque las decisiones de reestructuración las tome la dirección general, son ellos quienes las ejecutan. Y, además, son menos los casos de los directores de recursos humanos que abandonan la empresa tras los ajustes que los que se quedan. “Cuando los despidos se gobiernan adecuadamente genera una imagen de respeto y confianza que la empresa quiere capitalizar”, señala el director de recursos humanos de Dunkin Coffee, que ha negociado despidos colectivos en varias de las compañías en que trabajó antes.

Un trabajo cada vez mejor pagado

Desde 2007, la cotización del director de recursos humanos ha aumentado una media del 20%, ha sido uno de los miembros del cuadro ejecutivo que más ha incrementado su retribución, mientras los salarios del personal de convenio han bajado en picado. La remuneración anual que percibe este profesional es de 69.500 euros de media en España en 2013, según el estudio elaborado por ICSA Grupo, que aprecia importantes diferencias entre los directores de recursos humanos que trabajan en las grandes empresas (con un sueldo que supera los 85.000 euros) y los que lo hacen en las pequeñas, con 53.500 euros anuales. También entre unos sectores y otros. Comunicación, cultura y deporte, banca e industria son los que mejor pagan, mientras que comercio y turismo y transporte, los que peor.

Con entre 30 y 50 años de edad, el responsable del área de personal en las empresas españolas suele ser hombre (aunque es una de las direcciones que destaca en presencia femenina, con un porcentaje cercano al 31% del total), dispone de estudios universitarios (el 49%) y de máster o posgrado (45%), indica el estudio.

Pedro Díaz es el caso contrario. Se ha desvinculado de Vodafone meses después de realizar un ERE que ha afectado a más de 600 personas y ha modificado las condiciones laborales de al menos otras 200. “Se necesita un nuevo director de recursos humanos para recomponer la compañía, que motive a la gente e introduzca un nuevo sistema de trabajo”, explica, tras haber dedicado cinco meses a redefinir puestos de trabajo y funciones para los próximos cinco años. Tras 12 años en Vodafone, da por terminado un proyecto para abordar nuevos retos profesionales que espera le conduzcan a apoyar el crecimiento de una empresa más que a seguir reestructurándola.

Díaz cree que a los despidos colectivos les queda poco recorrido en España, salvo en la banca. Y que las compañías que saldrán adelante en esta crisis serán las que tengan unas plantillas motivadas. “Es el momento de revitalizar al personal. Después de tantos recortes la gente no cree a pies juntillas en las empresas en que trabaja. Hay que motivar, llevar el emprendimiento a los empleados, cambiar el proyecto de empresa. El director de recursos humanos va a ser una especie de animador para conseguir que la gente se encuentre a gusto y asuma riesgos en la organización”, explica.

No le falta razón. Según dicen los directores de recursos humanos encuestados por ICSA, los retos que les toca asumir ahora mismo son mantener el clima laboral y la motivación del personal, en primer lugar, y continuar con la reducción de costes de personal, con y sin despidos dependiendo de la empresa de que se trate, en segundo.

“Ahora los directores de recursos humanos son gestores del cambio, agilizadores de los cambios de estrategia empresarial. Los buenos directivos son los hombres fuertes de los consejeros delegados”, indica Ignacio Suárez de Puga, de Spencer Stuart, que asegura que la demanda de estos ejecutivos aumenta; “todas las empresas del Ibex están buscando a profesionales con experiencia fuera de España, un perfil internacional que muy pocos directivos españoles tienen”.