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El Gobierno descarta más subidas de impuestos en los presupuestos de 2014

El Consejo de Ministros aprueba las cuentas del próximo año, que el lunes llegan al Congreso

Congela el sueldo a los funcionarios, reduce la inversión y el coste de la deuda pública

Suben las partidas de becas e I+D+I y los fondos destinados a pensiones y Seguridad Social

El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes los Presupuestos Generales del Estado para 2014. Estas cuentas, que el lunes llegarán al Congreso, son las últimas de la austeridad y, para el Gobierno, "son los primeros presupuestos de la recuperación". Para el bolsillo de los ciudadanos, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha asegurado que a la espera de que se confirme la recuperación económica, no habrá subidas de impuestos tras los cambios aprobados en 2012 y 2013. Sin embargo, para seguir reduciendo el déficit, el proyecto que ha salido del Consejo de Ministros no se libra de los recortes, aunque más moderados que en ejercicios anteriores gracias a la decisión de Bruselas de abrir la mano con el calendario de consolidación fiscal.

La meta que fija el proyecto aprobado por el Consejo de Ministros es del 5,8% del PIB para el conjunto del Estado tras revisar a mejor la cifra de 2012. A la Administración Central le corresponde rebajar su desfase al 3,7%. Esto supone apenas una décima o 1.000 millones con respecto a 2013, algo factible si se tiene en cuenta que se prevé que la economía crezca un 0,7%, según las cifras que maneja ahora el Ejecutivo.

Junto a los presupuestos y el nuevo cuadro macro, que mejora las proyecciones de PIB y paro, el Gobierno ha aprobado la reforma de las pensiones, que saldrá adelante sin cambios pese a la oposición del CES, y la desindexación del IPC de la economía en general, lo que afectará también a los contratos privados. La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, ha asegurado que "son unos presupuestos responsables y realistas". "Se busca la contención del gasto y el impulso de la recuperación", ha dicho antes de destacar que "son los primeros presupuestos de la recuperación". Mantenemos la contención pero también reformas hacia esa recuperación", ha añadido.

En cuanto a los ingresos, el Estado prevé ingresar un 2,4% más en impuestos en 2014 con 179.750 millones de euros, pese a la ausencia de nuevos impuestos. Esto será posible, ha defendido Montoro, porque "si hay más crecimiento, habrá más bases imponibles". Este año, en el que el PIB caerá un 1,3%, ha recaudado menos de lo estimado con 2.340 millones de euros. 

Del lado del gasto, el Gobierno ha vuelto a congelar el salario a los empleados públicos, que afrontan su cuarto año de ajustes. Por el contrario, mejoran algunos epígrafes. Entre ellos, el Ejecutivo destaca que aumentará en 250 millones la partida destinada a becas generales, que son las destinadas a alumnos con menos recursos. También se incrementa en 71 millones la partida para la investigación civil en su primer avance desde el inicio de la crisis fiscal y mejora la financiación de cultura.

Sin embargo, pese a las expectativas de volver al crecimiento, la crisis sigue apretando, sobre todo en el desempleo. Pese a la revisión a la baja de la tasa de paro al 25,9%, los fondos para prestaciones y políticas activas de empleo suben con respecto a los presupuestos de 2013, hasta los 34.000 millones de euros. En cualquier caso, hay que recordar que el Gobierno se vio obligado a inyectar 5.000 millones adicionales a lo presupuestado. Teniendo en cuenta este dinero, el balance real con respecto al pasado ejercicio es de un recorte del 7%.

Donde no hay duda de que aumentan los costes para las arcas del Estado es en las pensiones, partida que crecerá en torno a un 5% por la entrada en el sistema de jubilados con rentas más altas. Con ello, el desembolso se aproximará a los 130.000 millones, frente a los 122.000 millones de este año.

Otra de las principales partidas de estos presupuestos será la de intereses. Aquí, la mejora registrada en la prima de riesgo de los últimos meses permitirá reducir el gasto por la deuda de los 38.600 millones de 2013 a 36.590. Y eso a pesar de que el volumen de la deuda alcanzará niveles récord y superará el 96% del PIB en 2014. Es el primer descenso de los intereses de que estalló la crisis del euro en 2010.

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