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Draghi avala que el ICO financie a Estado y comunidades con dinero del BCE

El banco señala que es una excepción a la prohibición de financiación monetaria

El presidente del BCE, Mario Draghi.
El presidente del BCE, Mario Draghi. AFP

El Banco Central Europeo no ve mal que el Instituto de Crédito Oficial utilice su dinero para financiar a las comunidades. Esa es la conclusión que se extrae de una carta que ha enviado el presidente de la institución, Mario Draghi, al eurodiputado nacionalista Ramón Tremosa i Balcells ante una pregunta del mismo.

En 2012, en momentos en que España tenía muy complicado su acceso a los mercados financieros, el ICO pidió 20.000 millones al BCE y los destinó en buena medida a financiar al Estado y las comunidades autónomas. Esa financiación monetaria indirecta despertó algunas suspicacias, pero el BCE considera que está dentro de lo legal. Su argumento es que los bancos públicos pueden pedir dinero al BCE y que luego pueden hacer con ese dinero lo que consideren conveniente.

“En las operaciones de política monetaria del eurosistema pueden participar entidades de crédito tanto públicas como privadas. A este respecto, la prohibición de financiación monetaria prevista en el Tratado contiene una excepción explícita referida a entidades de crédito públicas que, en el marco de la provisión de reservas por los bancos centrales, deberán recibir el mismo trato que las entidades privadas”, explica Draghi en su respuesta a Tremosa.

El BCE recuerda en su carta que el ICO es una entidad de crédito que cumple todos los requisitos de admisibilidad de las entidades de contrapartida que participan en las operaciones de política monetaria del Eurosistema y mantiene reservas mínimas con el Eurosistema. En consecuencia, el ICO tiene acceso a los instrumentos de política monetaria del Eurosistema.  “La liquidez que el BCE suministra no está destinada a ninguna finalidad de inversión concreta. Por tanto, las entidades de contrapartida admitidas pueden utilizar los fondos que reciban del BCE de conformidad con sus decisiones de negocio y de gestión del riesgo”, concluye la carta de Draghi.

El ICO tmó la decisión de destinar buena parte de su dinero a financiar a las Administraciones públicas. Así, aportó 6.386 millones de euros al Plan de Pago a Proveedores, el instrumento ideado por el Gobierno para que las comunidades y los Ayuntamientos pudieran pagar las facturas pendientes. Este fondo logró reunir en total 27.031 millones de euros con aportaciones de otras entidades y sirvió para liquidar 5,5 millones de facturas a más de 135.000 proveedores.

También puso en marcha a principios del año pasado una línea de financiación para atender vencimientos de deuda financiera de las comunidades a la que destinó 5.332 millones de euros.

El informe anual del instituto público revela que el saldo de los préstamos incluidos en el epígrafe “Administraciones Públicas” pasó de 4.790 a 16.283 millones de euros. Aunque si se añaden los créditos otorgados a “otros organismos públicos” y los préstamos a “otros sectores garantizados por el Estado” el importe asciende a 22.679 millones. La Administración central es la que recibió más préstamos del ICO, con 6.889 millones, aunque en esta cantidad se incluye la aportación del banco público al Plan de Pago a Proveedores.

El hecho e que el BCE dé su bendición a que el ICO pueda pedirle prestado dinero para a su vez prestárselo a las Admninistraciones públicas supone todo un colchón de seguridad para el Tesoro en caso de dificultades. Bastará con que tenga los títulos suficientes para entregar en garantía para poder disponer de esa liquidez, según la tesis que se desprende de la contestación de Mario Draghi.

El ICO fue uno de los principales compradores de deuda pública española en 2012.  Las cuentas anuales del organismo público reflejan que la cartera de inversión a vencimiento en títulos de las Administraciones Públicas españolas pasaron de 3.563 a 17.730 millones de euros el pasado año, lo que muestra de nuevo cómo el organismo sirvió para financiar al Estado.