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ENTREVISTA

“En EE UU proliferan productos complejos, como antes de la crisis”

El exsubgobernador del Banco de España y director de asuntos monetarios del FMI, cree que la reforma financiera avanza a paso firme, no exenta de riesgos, y admite que las ayudas de los bancos centrales pueden traer grandes riesgos

José Viñals, director de Asuntos Monetarios del FMI.
José Viñals, director de Asuntos Monetarios del FMI. Efe

José Viñals (Madrid, 1954) habla en su despacho en la recta final de las reuniones de primavera de Fondo Monetario Internacional (FMI), una semana en la que la reforma bancaria europea y la fragilidad económica de la unión monetaria y, cómo no, España, han acaparado buena parte de la atención. El exsubgobernador del Banco de España, que asumió hace cuatro años la máxima responsabilidad del área financiera del FMI, no comparte las previsiones más negativas de algunos economistas para España, que hablan de cinco y hasta 10 años de crisis. Viñals lo descarta. El Fondo prevé crecimiento ya en 2014. Otra cosa son los problemas acumulados, que son de digestión más lenta.

Pregunta. El FMI y el Banco Central Europeo han resaltado la urgencia de que Europa avance en la unión bancaria. ¿Va demasiado lento?

Respuesta. Las cosas en Europa son complicadas. Es una buena señal que se haya alcanzado un acuerdo pleno sobre la constitución del mecanismo de supervisión bancaria, que es una pieza fundamental para la unión bancaria. Es en el mecanismo de resolución donde la discusión es más complicada, por lo que es fundamental llegar a un acuerdo para que pueda funcionar al mismo tiempo que el mecanismo de supervisión, a mediados de 2014. Si un supervisor no tiene la capacidad para llevar a cabo la resolución de los bancos que supervisa, cuando se precise, tiene una mano atada a la espalda. Hay un paso ulterior que puede requerir un cambio del Tratado, como puede ser la creación de un fondo de garantía común, pero no es conveniente abordar un cambio del Tratado ahora porque paralizaría el proceso.

P. Lo que sí está funcionando, sin necesidad de aplicarse, es el programa de compra de bonos del BCE para los países que soliciten el auxilio. ¿De qué depende que dure este “rescate virtual”?

R. El efecto benéfico ha sido más duradero de lo que cabía esperar, pero también es muy importante lo que deben hacer otros agentes que no son el BCE. En esta crisis la pauta recurrente ha sido pedirle al BCE que haga cosas y ha hecho muchas. Pero es esencial que las autoridades políticas avancen con paso firme hacia la unión bancaria y que se lleven a cabo las reformas fiscales, financieras y estructurales que son tan necesarias. Entonces nos preocuparemos menos de si el programa del BCE mantiene su efecto o no.

"Hay riesgos en la banca española por el impacto de la crisis"

P. ¿La situación de la banca española sigue despertando suspicacias en los mercados?

R. Hay bastante más confianza por parte de los mercados que hace seis meses o un año. De hecho, en nuestro último análisis del estado de la reforma financiera en España concluimos que el proceso avanza en línea con los calendarios establecidos con la Unión Europea. Se ha progresado a buen ritmo en el ámbito normativo, en abordar la situación de los bancos que están en tratamiento y en el establecimiento del Sareb [el banco malo que gestiona activos inmobiliarios]. Existen riesgos por la situación económica que pueden influir en los bancos, pero los incrementos de capital que se han producido o que están en curso tienen en cuenta dichos riesgos.

P. La sensación de muchos ciudadanos es que, al final, ha sido la banca la que ha llevado al país a tener que pedir el rescate.

"El FMI no vio lo que se venía encima y ha revisado sus mecanismos de supervisión"

R. En España había problemas de muchos tipos e interrelacionados. La banca, en un contexto económico distinto y con unos márgenes de maniobra fiscales más amplios, hubiese tenido una solución más fácil, pero el hecho de que se hubiese pasado de un superávit del 2% a un déficit del 10% dejó al país con un problema de riesgo soberano e incrementó notablemente la deuda pública. Eso y la abrupta recesión tuvieron un efecto muy negativo en la salud de los bancos españoles.

P. ¿A los mercados les preocupa más un punto arriba o abajo de déficit o la falta de crecimiento en España?

R. Lo que les importa más en España y otros países es vislumbrar un horizonte claro a largo plazo y que se lleven a cabo las políticas que permitan salir de la crisis. El hecho de que los países hagan esfuerzos de consolidación fiscal es también muy importante. Pero falta crecimiento en Europa. No hay una varita mágica. Hay que perseverar en el camino hacia la unión bancaria europea, en la consolidación presupuestaria gradual apoyada en estrategias creíbles a medio plazo e impulsar las reformas estructurales para lograr un potencial de crecimiento mayor. Europa ha tenido un crecimiento potencial pírrico en los últimos 20 años. Y esto se ha acentuado con la recesión.

"En Estados Unidos hay que vigilar las bolsas de vulnerabilid financiera"

P. Los bancos centrales están asumiendo muchos riesgos. ¿Existe un límite?

R. Los bancos centrales han sido en muchos casos los únicos que han tomado la iniciativa para parar la crisis, aplicando unas políticas monetarias extraordinariamente expansivas durante un periodo de tiempo muy prolongado. Como toda medicina, puede tener efectos secundarios. No hay que suspender la medicación si el paciente la necesita, pero hay que estudiar dichos efectos y contrarrestarlos. En EE UU se detectan bolsas de vulnerabilidad financiera que hay que vigilar desde la supervisión. Los fondos de pensiones y aseguradoras en ese país están yendo a posiciones de riesgos altos, cada vez hay más emisiones de baja calidad de empresas norteamericanas y proliferan de nuevo los productos financieros complejos, como antes de la crisis. Es mejor controlar estos procesos cuando aun son incipientes.

P. El BCE tiene margen de maniobra. ¿Debería aprovecharlo?

R. El BCE tendrá que decidir si hay algo más que debe hacer y qué es, pero hay responsabilidades mucho más importantes para las autoridades políticas. Las actuaciones de los bancos centrales han comprado un tiempo valiosísimo cuando estábamos al borde del abismo, pero hasta ahora ese tiempo no se ha utilizado todo lo bien que se debería en muchos países. Hay que aprovechar el tiempo para resolver definitivamente los problemas de fondo y salir de la crisis.

P. La directora del FMI, Christine Lagarde, ha reconocido que el Fondo falló en la anticipación de la crisis. ¿Qué otros pecados ha cometido el fondo?

R. ¿Ese le parece poco? El FMI, como muchos otros organismos y Gobiernos, no vio lo que se venía encima. El Fondo ha aprendido la lección y ha hecho una revisión importante de todos sus mecanismos de supervisión y vigilancia para tratar de detectar antes los problemas.