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Draghi dice a España que “no puede hacer mucho” más para activar el crédito

El presidente del BCE se atribuye la mejora en la liquidez que ha registrado el sector financiero

Guindos aboga por implantar “un tipo de interés único” en Europa para las empresas similares

El ministro advierte de que los mecanismos de transmisión de sus políticas "están rotos"

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha respondido este viernes a las peticiones que ha recibido en los últimos días desde España para que actúe y mejore la financiación. Según ha reiterado, el BCE está “reflexionando” sobre ello, tal y como ya reconoció tras el último consejo de gobierno del instituto emisor. Sin embargo, ha advertido de que de momento poco más puede hacer desde la Autoridad Monetaria del euro, dados sus actuales estatutos. Según ha añadido Draghi, si se quiere llegar más lejos necesitaría la participación de los Gobiernos y bancos nacionales.

En cualquier caso, ha defendido la actuación que ha llevado a cabo hasta la fecha y con los poderes con los que cuenta. El resultado, ha resaltado, es que "desde julio del año pasado todos los indicadores sobre los diferenciales, la volatilidad y la liquidez han mejorado". Durante la rueda de prensa posterior al Eurogrupo, Draghi fue preguntado por la propuesta del presidente Mariano Rajoy de aumentar las competencias del BCE para que puedan equipararse a las del resto de bancos centrales del mundo, lo que permitiría al institituo emisor inyectar dinero en la economía.

“En términos de las condiciones de financiación para la eurozona, éstas están ahora mucho más expansivas de lo que eran antes. Nuestra política monetaria sigue siendo plenamente acomodaticia y se está proveyendo liquidez a todos los bancos en el área de la moneda única dentro de nuestras reglas", ha añadido Draghi frente a quienes le piden más.

Petición de Guindos

Asimismo, Draghi también ha entrado a analizar la reclamación del ministro de Economía, Luis de Guindos, de crear un tipo único de interés en Europa para las empresa se calidad similar. Con ello, ha asegurado el ministro antes de la reunión con sus homólogos del euro, se pondría una solución temporal al mecanismo de transmisión de la política monetaria del BCE, que "está roto" por la fragmentación de los mercados de crédito.

En este punto, Draghi se ha extendido en la respuesta. En opinión del presidente del BCE, existen tres razones por las que los bancos podrían no prestar a empresas, reduciendo así el flujo del crédito a la economía real. "Una es la financiación, cuando —los bancos— tienen dificultades para financiarse a sí mismos, pero a esa dificultad hemos hecho frente el año pasado y se ha superado en gran medida, de manera que muchos bancos están ahora devolviendo lo que prestaron de nuestras operaciones de inyección de liquidez a tres años", ha recalcado.

Una segunda razón está en los problemas con los niveles de capital, que "es algo en lo que el BCE no puede hacer nada". Por este motivo, ha añadido, debe ser solucionado por "los bancos mismos, los supervisores nacionales y gobiernos nacionales", ha subrayado. El tercer argumento es que los "bancos tienen miedo" a que sus préstamos no sean devueltos, temor que en España se ha exacerbado por culpa de las dificultades derivadas de la burbuja inmobiliaria y el repunte a máximos de la morosidad. En este tercer apartado, ha declarado, "el BCE no puede hacer mucho".

Participación de otros actores

No obstante, el BCE "seguirá reflexionando sobre esto", ha dicho, y está "claramente determinado a asegurar que los fondos que están siendo inyectados en la economía no se vean frenados en términos de liquidez y encuentren su camino a la economía real, a la financiación de las pymes y hogares". "Seguiremos trabajando en ello", ha recalcado Draghi. No obstante, para ello ha dejado claro que necesita la participación de otros actores, como la del Banco Europeo de Inversiones, los bancos nacionales y Gobiernos, porque son ellos los que saben realmente mejor cuál es la calidad de los créditos y de la banca del país.

En la misma línea que Draghi, el consejero francés del BCE, Benoît Coeuré, ha frenado las expectativas al advertir de que no tiene "una varita mágica" para garantizar la financiación de las pequeñas y medianas empresas, aunque reconoce los problemas de acceso al crédito. Según los cálculos del BCE, las pymes europeas pagan una media de 160 puntos básicos (puntos porcentuales) más que las grandes sociedades para pedir prestado, lo que supone que el sobreprecio que se les exige se ha duplicado desde que estalló la crisis en 2008. Sin embargo, esta prima aumenta a los 261 y a los 174 puntos básicos para las irlandesas y españolas, respectivamente.

Eso sí, Coeuré ha garantizado que desde el BCE están listos para tomar medidas que aseguren que los bancos tienen acceso a la financiación. Asimismo, ha destacado la necesidad de estimular el préstamo reduciendo las contrapartidas que se exigen a los créditos a las pymes y se ha mostrado a favor de impulsar los mercados de titulización de deuda de estas empresas.

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