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El IPC acaba 2012 en el 2,9% por el alza de impuestos

La cifra es la prueba definitiva de la notable pérdida de poder adquisitivo que sufren amplios colectivos ciudadanos

El Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmó este martes varias cosas. Como avanzó hace dos semanas, la tasa anual del IPC se mantuvo en el 2,9% al cierre de 2012. El dato de diciembre corrobora además la notable influencia del alza de impuestos (IVA), tasas (universitarias), precios regulados (tarifa eléctrica) y otras decisiones del Gobierno (menos subvención a fármacos) en que la inflación siga en niveles altos para una economía en recesión.

Es también la prueba definitiva de la notable pérdida de poder adquisitivo que sufren amplios colectivos ciudadanos. Porque si el coste de la vida aumentó, en promedio, un 2,4% en 2012, la subida salarial media de los trabajadores cubiertos por convenios laborales apenas llegó al 1,3%; el alza para los pensionistas se quedó en el 1% —el Gobierno obvió la actualización al IPC real—, y los funcionarios encajaron un recorte cercano al 7% en sus retribuciones, al suprimir el Ejecutivo la paga extra de Navidad.

Sin cláusula de garantía

Los signos de que España está inmersa en un proceso de devaluación interna se agolpan. Aun así, el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, insistió en que se “minimicen” las cláusulas de garantía, que permiten compensar la desviación del IPC sobre una referencia (habitualmente el 2%) con subidas salariales. Ahora esas cláusulas apenas están vigentes para 2,5 millones de trabajadores y en muchos casos su aplicación ya está limitada por el pacto de moderación salarial entre sindicatos y patronal.

Jiménez Latorre pronosticó que el IPC terminará en 2013 por debajo del 2%. Un pronóstico similar al que se manejaba en 2012 hasta que el Gobierno elevó la presión fiscal para atajar la merma de ingresos.