Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

España pedirá al mercado en 2013 unos 600 millones prestados diarios

El Tesoro emitirá entre 215.000 y 230.000 millones en deuda, por encima de lo colocado el año pasado si se descuenta el efecto del rescate a la banca

No será 2013 más sencillo que 2012 para España en los mercados, al menos en lo que a volumen de dinero prestado se refiere: pedirá a los inversores más que nunca. El Tesoro Público anunció hoy que las emisiones de bonos y letras total previstas para este año oscilarán entre los 215.000 y los 230.000. Esta última cifra que constituye una cifra récord (se colocaron 224.000 millones en 2009) si se excluye el efecto rescate bancario recibido el año pasado. Suponen entre 630 y 589 millones de dinero al día. La financiación bruta de 2012 alcanzó los 249.635 millones, entre un 13,9% y un 7,9% menos que este, pero si se excluyen los 39.468 millones Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate europeo que recibió España para salvar a la banca con problemas, la cifra se reduce a 210.167 millones, un cifra inferior a la prevista para este ejercicio, incluso si se queda en la banda más baja de 215.000 millones. También en el año pasado hay un parte de la deuda vendida —unos 21.000 millones— que no se subastó entre los inversores, sino que se vendió mediante colocaciones privadas, lo que puede repetirse este año.

El Ministerio de Economía señaló que el instituto emisor “afronta 2013 en condiciones más holgadas que el anterior”. El director general del Tesoro y Política Financiera, Íñigo Fernández de Mesa, destacó al presentar la estrategia para 2013 que el instituto emisor “se ha financiado de forma normal en 2012, con emisiones a largo plazo de bastante éxito”, y destacó además que en verano “se produjo un punto de inflexión en el que los inversores extranjeros volvieron a comprar deuda”. Entre agosto y noviembre las compras netas de deuda por parte de foráneos alcanzaron los 22.000 millones.

El cambio de signo, que redujo los intereses que los inversores reclamaban a España para prestar dinero, fue posible gracias al anuncio del Banco Central Europeo (BCE) de que ayuda mediante la compra de deuda a los países que pidan el rescate a Europa. El efecto placebo de este anuncio ha ayudado mucho al Estado español, pese a que el Gobierno insiste en que por el momento no hay planes de pedir auxilio. El ministro español de Economía, Luis de Guindos, aseguró hoy en Berlín que “España no necesita ningún rescate, sino que se recupere la confianza en el futuro del euro”. “Hoy no ha habido la más mínima referencia a cuestiones relacionadas con el rescate, hemos hablado de cuestiones de competitividad”, afirmó el ministro, tras reunirse en la capital alemana con el titular de Finanzas, Wolfgang Schäuble.

En total, el volumen de títulos que el Tesoro intentará colocar este año entre los inversores para lograr financiación incluye los títulos que vencen y que hay que volver a emitir: 62.318 millones en amortizaciones a largo plazo, una cifra que no se puede calcular para las letras porque muchas tienen plazos de amortizaciones de seis o tres meses y depende de cuántas se emitan durante el año. Pero, descontando las amortizaciones, la deuda neta que se emite suma 71.000 millones (59.000 en bonos y obligaciones y 12.000 en letras). Este dinero fresco financiará el déficit calculado para el Estado en 2013 —de 38.063 millones, calculando un desfase del Estado 3,8% para 2013 que está en entredicho— y nutrirá el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) con 23.000 millones. Otros 3.809 millones corresponden a la aportación española al MEDE.

La horquilla de 215.000 a 230.000 millones de necesidad brutas dependerán de las circunstancias del mercado y de factores como el endeudamiento de 6.000 millones con cargo a Loterías que no se ejecutó en 2012 o de que las comunidades no tengan que usar todo el FLA.

La cuestión es qué precio piden los inversores para prestar todo ese dinero a España. Este año pagará 38.590 millones en intereses, según los Presupuestos Generales del Estado (PGE), casi un 34% más que el año pasado debido al aumento del total de la deuda pública, porque los intereses han aflojado. El coste medio de emisión fue del 3,42% el año pasado (3,01% contando el préstamo europeo para la banca), frente al 3,90% con el que concluyó en 2011 y la vida media de esta deuda cabó el ejercicio en 6,06 años (6,34 contando con el préstamo del MEDE), frente a los 6,55 de diciembre de 2011.

Con las emisiones previstas para este año, el saldo de la deuda del Estado prevista al final de 2013 sumará unos 759.700 millones, frente a los 688.200 de 2012.

Los inversores se enfrentan a una novedad relevante este año, y es la introducción en toda Europa de las Cláusulas de Acción Colectiva (CAC) para todos los títulos con plazo de amortización superior a un año. Estas CAC implican que, en caso de que haya alguna quita de deuda, el Estado no tiene por qué lograr la unanimidad de los tenedores de esa deuda, sino que basta una mayoría.

Para facilitar la compra por parte de los inversores minoristas, la deuda del Estado se negociará en la plataforma SEND de Bolsas y Mercados. Este año, además, se suprimirán las letras a 18 meses (se sustituirán por letras a nueve meses) y nacerá una nueva referencia a dos años.