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El Eurogrupo retrasa de nuevo el desbloqueo de la ayuda para Grecia

El Parlamento griego aprobó el miércoles el plan de ajuste que la UE exige a cambio de la ayuda

El Eurogrupo ha retrasado de nuevo el desbloqueo del tramo de 31.500 millones de euros del rescate a Grecia que el Gobierno de Atenas necesita de forma urgente para no suspender pagos y salir del euro. La decisión estaba prevista para el próximo 12 de noviembre, pero la falta de acuerdo sobre cómo reducir la carga de la deuda helena obligará a aplazarla, según fuentes europeas. Las autoridades griegas han avisado de que se quedarán sin fondos a mediados de noviembre.

“No hay informe de la troika —formada por la Comisión, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)— y por ello no puede haber decisión” en el Eurogrupo del lunes, han explicado las fuentes consultadas. El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, ha dicho también que la semana que viene es “demasiado pronto” para poder desbloquear la ayuda.

El Parlamento griego aprobó el miércoles el plan de ajuste por valor de 13.500 millones de euros que la UE exige a cambio de la ayuda. No obstante, todavía debe respaldar el domingo el presupuesto de 2013, algo que la Comisión considera “crucial” para desbloquear el rescate.

La decisión está supeditada también “a que haya un acuerdo [con la troika] sobre otras dos cuestiones clave, la sostenibilidad de la deuda y las necesidades de financiación”, según ha explicado el portavoz de Asuntos Económicos del Ejecutivo, Simon O’Connor, que todavía confiaba en un acuerdo en el Eurogrupo del 12 de noviembre. “Esperamos ser capaces de concluir este trabajo en los próximos días y lograr decisiones políticas en el Eurogrupo del lunes”, dijo ayer el portavoz.

Los retrasos en el plan de ajuste de Grecia han hecho inviable el objetivo de reducir su deuda en 2020 al 120% del PIB, el umbral que se considera sostenible. Por ello, el FMI reclama una nueva reestructuración de la deuda helena y, para ello, pide a los países de la eurozona que asuman pérdidas en los créditos concedidos hasta ahora a Atenas, como ya ha hecho la banca. Pero Alemania rechaza esta solución y solo está dispuesta a alargar los plazos de los créditos y a reducir los tipos de interés.