El Plan PIVE apenas frena la caída de las ventas de coches en octubre

Las matriculaciones cayeron un 21,7% en el mes El sector destaca el tirón de las ayudas, pese al retraso de su arranque, con 1.000 reservas diarias

La fábrica de automóviles Ford en Almussafes (Valencia).
La fábrica de automóviles Ford en Almussafes (Valencia).JUAN CARLOS CÁRDENAS (EFE)

Ni siquiera el PIVE, el plan de ayudas puesto en marcha por el Gobierno, ha conseguido frenar la caída de ventas de automóviles. En octubre, se matricularon 44.873 unidades, lo que supone una caída del 21,7% frente al mismo mes de 2011. No obstante, el plan que contempla una subvención de 2.000 euros por la sustitución de un coche antiguo por otro nuevo, ha logrado frenar el ritmo de deterioro del mercado, ya que de no haber sido por el mismo, el retroceso de las ventas hubiera alcanzado el 30%, según las cuentas de la asociación de vendedores Ganvam.

No obstante, en las malas cifras también ha influido el retraso en la puesta en marcha de las ayudas, ya que aunque el PIVE entró en vigor el 1 de octubre no ha comenzado a funcionar de manera efectiva hasta el pasado 16 de octubre.

El Plan PIVE ha generado 200.000 visitas a los concesionarios en octubre y un total de 36.000 pedidos

De hecho, desde el sector, tanto fabricantes (Anfac), concesionarios (Faconauto) como vendedores (Ganvam) se han mostrado muy satisfechos por el tirón del plan. En tan solo 15 días (ocho hábiles) se han contabilizado más de 11.000 reservas realizadas por más de 2.000 concesionarios, que se dejarán notar en los resultados de matriculaciones de noviembre y diciembre, puesto que no ha habido tiempo material de que las operaciones se hayan trasladado a los datos de mercado.

Una medida con fecha de caducidad

SANTIAGO HERNÁNDEZ

“El Plan PIVE tiene fecha de caducidad y el sector no espera otro plan”. Así lo señalan fuentes de la patronal Anfac, que añaden que por ello las ofertas comerciales que realizan marcas y concesionarios para complementar el plan son las más altas de la historia y no se repetirán.

El Plan PIVE, que logrará salvar “un ejercicio mínimamente digno” con unas ventas a final de año de unas 710.000 unidades (808.000 unidades el pasado año), se gestó en la cumbre de presidentes mundiales y europeos del automóvil, que se celebró por primera vez en suelo español el pasado mes de septiembre. Mario Armero, vicepresidente de la patronal Anfac e hijo de José Mario Armero, prestigioso abogado y una persona clave en la transición hacia la democracia por su labor mediadora entre grupos políticos y económicos, logró unir a los presidentes de las grandes firmas para ablandar la resistencia de José Manuel Soria, ministro de Industria, que entendía que no era justo que este sector tuviera de nuevo ayudas públicas en tiempos de penuria general.

El sector del automóvil es uno de los pocos que está dando alguna alegría a la sociedad española junto con los datos del turismo. Las multinacionales de coches son de las pocas empresas que han anunciado en los últimos meses nuevas inversiones en España, como son los casos de Ford y Renault en Valencia y en Valladolid. La semana pasada el diario francés Le Monde hablaba de la flexibilidad y la competitividad de las fábricas españolas del automóvil. La patronal Anfac presentará un plan para recuperar los niveles de producción y de matriculaciones en España.

Además, el Plan PIVE ha generado 200.000 visitas a los concesionarios en octubre y un total de 36.000 pedidos (realizados por los particulares), un 70% más que en septiembre que fue el peor mes desde que existen registros, con un descenso de ventas del 36%.

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También ha influido en el ánimo de los compradores el hecho de que el plan tenga un límite, fijado por el Gobierno en 75 millones de euros, equivalente a 75.000 operaciones puesto que la ayuda de 2.000 euros se costea a partes iguales entre la Administración y los fabricantes. Para acogerse al mismo, el comprador tiene que entregar un turismo con más de 12 años de antigüedad o un vehículo comercial con más de 10.

La responsable económica de Anfac, Aránzazu Mur, ha pronosticado que la dotación se agotará antes de lo previsto (31 de marzo de 2013), porque el plan PIVE va a suponer un “soplo de aire fresco” que en los próximos meses hará que la tendencia del mercado cambie “hacia volúmenes algo más razonables que los actuales”.

Pese a ese optimismo, las ventas de coches a particulares bajaron un 22% en octubre hasta las 24.344 unidades, lo que sitúa el descenso acumulado en los 10 primeros meses del año en el 12% (280.687 unidades) Las compras de empresas retrocedieron un 26,4% en octubre (17.401 unidades) y un 16,8% en lo que va de año (191.478 unidades). A contracorriente, las ventas a empresas de alquiler subieron un 28,9% en octubre (3.128 unidades), y la caída entre enero y octubre fue solo del 3,1%, con 128.072 matriculaciones.

Las ventas de coches cayeron en octubre en todos los segmentos y en todas las comunidades autónomas, salvo en Canarias, donde crecieron un 3% por el impulso del sector del alquiler. El 68,9% de los coches comercializados en octubre eran diésel, frente al 29,7% de gasolina y el 1,5% para híbridos y eléctricos

El presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, también sostiene que el Plan PIVE está actuando como incentivo “psicológico”, con lo que estima que el mercado cerrará 2012 por encima de las 700.000 unidades. El presidente de Faconauto, Jaume Roura, también apostó por las ayudas como revulsivo para los concesionarios, aunque pidió tiempo para su asimilación tanto por los puntos de venta como por los compradores.

Sobre la firma

Ramón Muñoz

Es periodista de la sección de Economía, especializado en Telecomunicaciones y Transporte. Ha desarrollado su carrera en varios medios como Europa Press, El Mundo y ahora EL PAÍS. Es también autor del libro 'España, destino Tercer Mundo'.

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