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El Gobierno reduce a 500.000 euros el tope salarial en bancos con ayudas

Hasta ahora, el límite para estas entidades era una retribución fija anual de 600.000 euros

En bancos con participación mayoritaria del FROB sigue el techo de 300.000 euros anuales

El ministro de Economía, Luis de Guindos.
El ministro de Economía, Luis de Guindos. J.J.GUILLÉN (EFE)

El Ejecutivo aprovecha la nueva norma sobre reestructuración y liquidación de entidades con problemas para dar otra vuelta de tuerca más al régimen de retribuciones para bancos con ayudas públicas. Si en febrero estableció que el límite para la retribución fija anual, por todos los conceptos, de los directivos y consejeros con funciones ejecutivas, no podía superar los 600.000 euros, a partir del decreto ley este tope será de 500.000 euros.

“La retribución fija por todos los conceptos de presidentes ejecutivos, consejeros delegados y directivos de las entidades que sin hallarse mayoritariamente participadas por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, reciban apoyo financiero del mismo será de 500.000 euros”, reza el borrador de la norma.

En cuanto a las entidades en las que el FROB tiene mayoría accionarial (como Bankia, NovaGalicia Banco o CatalunyaCaixa) se les mantiene el límite de 300.000 euros. Estos límites no son aplicables a los gestores fichados tras la intervención pública (caso de José Ignacio Goirigolzarri, nuevo presidente de Bankia) como tampoco lo son a los ejecutivos de entidades financieras sin apoyo público que se fusionen con otras que sí lo tienen.

Los límites a las retribución fija incluyen sueldos, indemnizaciones o aportaciones a planes de excepciones. En el caso de la retribución variable se establece como norma general un límite del 60% de lo que directivos y consejeros delegados cobren como retribución fija. No podrán empezar a cobrarlo hasta que pasen tres años del ejercicio en el que la entidad alcanzó los resultados que les facultan para el cobro de variables. 

Aquí también hay excepciones, se permite cobrar como variable hasta el 100% de la retribución fija anual (300.000 o 500.000 euros, según el caso) a los directivos fichados tras la intervención pública o a los que, en una fusión, vengan de entidades que no hubiesen necesitado la ayuda del FROB.