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La Bolsa cae un 0,88% al cierre arrastrada por el desplome de la entidad

El Ibex acaba en 7.047,7 puntos tras perder más de un 2% por la mañana

El FROB dice que los accionistas de Bankia deberán costear el saneamiento

La Bolsa española ha ido ampliando la leve caída que registraba en la apertura arrastrada por Bankia que, tras una inexplicable escalada durante dos sesiones (el miércoles subió más de un 24% y ayer un 19%), hoy se ha llegado a desplomar un 27%. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) se ha visto obligado a saltar a la palestra y ha recordado que tanto Bankia como Banco de Valencia (integrado en Bancaja y que ayer se disparó un 135%) son entidades nacionalizadas, que están siendo sometidas a un "riguroso proceso de revisión contable, de reevaluación de su situación patrimonial y de reestructuración de sus bases de recursos propios" y que los accionistas de ambas "deberán participar en la cobertura del coste de los procesos de saneamiento".

El Ibex ha llegado a dejarse un 2,08% en la primera hora de negociación y ha tocado un mínimo en 6.962,2 puntos. A partir de ese momento el recorte se ha moderado y ha terminado la sesión en 7.047,7 puntos, con un recorte del 0,88%. Bankia ha intentado mantener el empuje de los últimos días y ha subido un 7,73% en la apertura, aunque pronto ha invertido la marcha y ha llegado a caer un 27%. Al final de la jornada, la entidad encabeza las pérdidas del Ibex con un retroceso del 19,89%, seguida de Sacyr Vallehermoso (-3,17%) y Gamesa (-2,91%). En el otro extremo, Indra (+2,9%), Mediaset (+2,21%) y Acciona (+1,39%) son los valores con mayores ganancias.

En el resto de Europa, los mercados han empezado la jornada bajo la presión de los nuevos datos que confirman que la debilidad económica en Europa y Estados Unidos está haciendo mella en China, el motor mundial en los últimos años y responsable, entre otros efectos, del tirón que los países latinoamericanos han vivido gracias a sus materias primas.

También se ha conocido hoy el estancamiento de la producción industrial francesa en junio, la Agencia Internacional de la Energía ha rebajado las previsiones de demanda de crudo para este año y el próximo y Estados Unidos espera este año la menor cosecha de maíz en seis años, como consecuencia de la pero sequía desde 1956, según ha anunciado el Departamento de Agricultura.

El Ministerio de Economía alemán señala en su informe de agosto publicado hoy que la recuperación en todo el globo es "frágil" y que "la esperanza de que la economía mundial se reavive tras un moderado crecimiento durante los meses de invierno se está demostrando prematura dado el nuevo empeoramiento de las crisis bancaria y de deuda".

Londres ha perdido un 0,08% al cierre del día, París un 0,61%, Fráncfort un 0,29% y Milán un 0,72%. "Ai bien los mercados han estado subiendo recientemente a pesar de las malas noticias, con la expectativa de que estas sean el detonante de más estímulos monetarios por parte de los bancos centrales, el deterioro de los datos básicos se hace cada vez más difícil de ignorar", ha señalado a Bloomberg Jonathan Sudaria, operador de la firma de intermediación Capital Spreads en Londres.

Las exportaciones de la segunda economía del mundo crecieron solo un 1% en julio, frente al 8% que se esperaba, mientras las importaciones aumentaron un 4,7%. El Banco de China también ha informado de la caída de los préstamos nuevos en yuan concedidos el mes pasado, 540.000 millones, frente a los 919.800 de junio.

En el mercado de deuda pública, la prima de riesgo, exceso de rentabilidad que los inversores exigen al bono español a 10 años respecto a su equivalente alemán, ha escalado por encima de los 550 puntos, hasta 554 (5,54 puntos porcentuales), lo que ha colocado el tipo que se exige a la deuda a ese plazo en el mercado secundario en el 6,924%. Al final del día el diferencial cedía a 552 puntos y el tipo al 6,907%. La prima de riesgo italiana ha tocado los 457 puntos, mientras el tipo a 10 años ha llegado al 5,943%. Por la tarde se relajaban a 451y el 5,902%, respectivamente.

Detrás de esos movimientos está la huida hacia bonos alemanes, que se consideran más seguros en un entorno de debilidad económica. El tipo de los bund era al final del día del 1,385%.

Pero, como viene ocurriendo en las últimas jornadas, la presión se ha vuelto a sentir con especial intensidad en los plazos más cortos, precisamente los que se vieron más beneficiados por la disposición mostrada el pasado 2 de agosto por el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, para intervenir en los vencimientos más inmediatos de la curva de tipos.

El efecto balsámico de esa expectativa se ha ido difuminando y, hoy, el tipo de la deuda española a ese plazo ha llegado al 4,205%, su nivel más alto en una semana, aunque cerraba en el 4,197%. Los bonos italianos con ese vencimiento han llegado a cotizar hoy al 3,44%, también su registro más elevado desde el pasado viernes. Como contrapartida, por los títulos alemanes a dos años hoy los inversores han estado dispuestos a pagar —desde principios de julio la rentabilidad de esos bonos es negativa en el mercado secundario— un 0,082% muy cerca del 0,097% que se alcanzó el 2 de agosto, el menor tipo registrado desde 1990. Al final del día, la rentabilidad de estos bonos era del -0,074%.

El dato sobre el sector exterior chino se une a otros conocidos esta semana que certifican el enfriamiento de la primera economía asiática, como el menor crecimiento de la producción industrial en julio, mes en que la inflación interanual fue del 1,8%, el menor registro en dos años y medio. Las ventas de China a la Unión europea cayeron un 16,2% en julio, mientras las exportaciones a Estados Unidos aumentaron solo un 0,6%, frente al 10,6% de junio.

Todo ello hace prever cada vez con más seguridad que las autoridades chinas practicarán nuevas medidas de estímulo monetario, como un nuevo recorte de los tipos de referencia o una reducción de las reservas obligatorias de los bancos, lo que libera recursos que pueden destinar a la concesión de préstamos.