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Santamaría: “Se trata de salvar al país”

Montoro asegura que sube el IVA porque la UE le ha obligado

La vicepresidenta dice que el PP aplaudió la valentía de Rajoy y no los recortes

El rey Juan Carlos en el Consejo de Ministros
El rey Juan Carlos en el Consejo de Ministros EFE

Todo parecía muy pensado. Nada de sonrisas. Unas caras más serias que nunca. Un tono de voz especialmente bajo, emocionado y casi rozando la congoja en el caso de la vicepresidenta. Solo 48 horas después de haber provocado una fuerte polémica por los aplausos en el Congreso al anunciar Mariano Rajoy los mayores recortes de la democracia, Soraya Sáenz de Santamaría y los ministros de Economía y Hacienda apelaron este viernes, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, al dramatismo de una situación límite para justificar esas medidas durísimas.

La comparación que se ha instalado estos días entre los aplausos del PP en el Congreso y las lágrimas de la ministra italiana de Estado del Bienestar, Elsa Fornero, al anunciar la congelación de pensiones, parecen haber hecho mella. La vicepresidenta mostró en todo momento mucho respeto por los españoles afectados por las medidas, y también por los funcionarios que protestaron por las calles de Madrid. Pero sobre todo trató de convencer a los ciudadanos de que la situación es realmente grave y el Gobierno no tiene otra opción.

Sáenz de Santamaría llevaba un discurso preparado, con el que arrancó la conferencia, en el que buscaba, con un tono humilde, la comprensión de los ciudadanos a los que el Gobierno ha descolocado absolutamente, puesto que les prometió, incluso después de ganar las elecciones, que haría exactamente lo contrario de lo que está haciendo, sobre todo con la subida del IVA.

“Los españoles vivimos hoy uno de los momentos más difíciles y más traumáticos de nuestra historia. Una crisis que se ha convertido en un drama diario para millones de personas. Miles de españoles viven al límite de sus posibilidades. Pedimos sacrificios importantes. Trataremos de hacerlo con la máxima justicia y equidad”, arrancó.

Más recesión por los recortes

El ministro de Economía, Luis de Guindos, remató esa idea de la situación muy delicada que vive la economía española. Y fue más allá. Admitió que los recortes van a profundizar la recesión. Pero cree que vale la pena. “A corto plazo este esfuerzo por reducir el déficit puede reducir la actividad pero también genera confianza en la sostenibilidad de la economía”. Más optimista se mostró el de Hacienda, Cristóbal Montoro, al explicar que a los funcionarios se les ingresará en 2015 en un fondo de pensiones la paga que se les quita ahora: “A partir de 2015 seguro que vivimos otra economía y otra España”.

La vicepresidenta, muy contenida en toda la rueda de prensa, solo se alteró ligeramente cuando se le preguntó por qué habían aplaudido tanto unos recortes que ellos mismos consideran muy duros y que no les gusta aprobar. De hecho, los socialistas han pedido la dimisión de Andrea Fabra, diputada e hija de Carlos Fabra, líder del PP de Castellón, que gritó “que se jodan”, según ella en referencia al PSOE, y según los socialistas a quien recibe el subsidio de desempleo.

Sáenz de Santamaría no dijo nada sobre la polémica de Fabra, pero sí contestó al asunto de los aplausos y volvió al dramatismo, sobre todo para explicar el giro de 180 grados que ha dado Rajoy, que prácticamente ha incumplido ya todas sus promesas en solo seis meses: “Hemos tomado decisiones que no iban en nuestro programa electoral porque no había otra posibilidad de sacar adelante el país.

A veces un presidente tiene que abdicar de determinadas cuestiones porque se trata de salvar al país y a su economía. A veces hay que hacer cosas dolorosas pero necesarias. Y no las disfrazó, no las disimuló. No por las medidas, sino por esa decisión valiente de asumir las dificultades y pedir un esfuerzo a los ciudadanos sin disimulos y sin demagogias, fue arropado por su partido. Porque es difícil encontrarte a un país en una situación peor de la que esperas, tener muchas dificultades dentro y fuera y saber que tu obligación es hacer lo que tienes que hacer aunque no te guste. Y hacerlo dando la cara, sin disimular y sin disfrazar ninguna de las medidas. Por eso fue aplaudido”, remató la vicepresidenta.

Muestras de una España tutelada

Ese esfuerzo de contención, muy evidente en la vicepresidenta, se extendió también al ministro de Hacienda. Cristóbal Montoro, un tipo habitualmente risueño y propicio a la broma y la ironía, para no soltar ni una sonrisa. El lenguaje gestual era clave.

Montoro, que con Rajoy ha sido el miembro del Gobierno que más veces ha dicho que subir el IVA en recesión era un “disparate”, fue más claro que nunca al mostrar que España está tutelada. “No podemos elegir, no tenemos esa libertad”, dijo Rajoy el miércoles. “Es obligado subir el IVA por las recomendaciones de la Unión Europea. En lealtad al cumplimiento de nuestras obligaciones, no hay más remedio”.

El ministro Montoro despreció la posibilidad de plantear un impuesto de grandes fortunas. “¿Qué quieren decir con grandes fortunas? Ya en cierta manera existe a través del impuesto de patrimonio”, señaló Montoro, que siempre se mostró contrario a este último impuesto.

El Gobierno es consciente de que se le viene encima una importante movilización social, sobre todo de los funcionarios, un sector donde el PP tiene un peso muy importante. Y la vicepresidenta y los ministros hicieron claramente un esfuerzo por serenar los ánimos, cuidando mucho el lenguaje gestual. Nada que ver con las sonrisas de otras ruedas de prensa, siempre muy criticadas, y los eufemismos del pasado, aparentemente abandonados por el Ejecutivo.

Parecía todo un cambio radical de discurso, iniciado el miércoles por Rajoy con su decisión de asumir el coste político, por primera vez, de contar él los recortes en el Congreso. Sin embargo, el Gobierno volvió en parte a las andadas en una de las cuestiones que más le han criticado: la de ocultar algunas medidas impopulares y dejarlas para la referencia del Consejo de Ministros, cuando los periodistas ya no pueden preguntar, o para el BOE. Volvió a pasar.

Medidas como la subida de 13 puntos del IVA del cine y de otros sectores apenas fueron explicadas, y otras como la fuerte subida de las retenciones para profesionales (del 15% al 21%) o nuevas subidas de cuotas en educación concertada y recortes en dependencia quedaron para la referencia. Fue el único vestigio de una época que parece abandonada tras el giro de 180 grados de Rajoy del miércoles, cuando sancionó una completa enmienda a la totalidad de sí mismo.