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Calentamiento alimentario

Las altas temperaturas veraniegas amenazan con disparar el precio de los alimentos

EE UU acaba de vivir la primera mitad de año más calurosa que ha vivido nunca. El cultivo de maíz está sufriendo y sus precios se están disparando. El clima extremo también está afectando al trigo ruso. ¿Amenaza el calentamiento global con repetir la desestabilizadora crisis mundial de 2011 de los precios de los alimentos? Probablemente no este año, pero la amenaza a largo plazo es inquietante.

En EE UU, el Departamento de Agricultura redujo sus previsiones para el maíz, el mayor cultivo del país, en un 12% esta semana. Los precios del maíz estadounidense han aumentado un 40% en el último mes. Como el grano alimenta a los animales, los precios de la carne también pueden aumentar. El calor tendrá un impacto inflacionista.

Pero en 2012 no será lo suficientemente importante como para superar los efectos del gran enfriamiento global, en especulación financiera. En 2011 se creó una burbuja de materias primas ya que los inversores huyeron de las ganancias mínimas de los bonos y de los malos resultados de los valores de renta variable. La relajación cuantitativa de la Reserva Federal estadounidense hizo que el dólar bajara y que los precios de las materias primas subieran. La impresión de que existen muchas bocas que alimentar en Asia —con unos alimentos de mayor calidad— dio lugar al optimismo especulativo.

Actualmente, esta burbuja está disminuyendo de forma positiva, ya que la Reserva está retrasando el tercer programa de expansión cuantitativa. Los índices de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés) muestran que en junio los precios mundiales de los alimentos disminuyeron un 13% con respecto a su máximo de junio de 2011 y que los precios de los cereales lo hicieron un 14,7%.

Y a pesar de las temperaturas elevadas, las reservas mundiales de alimentos parecen tranquilizadoras hasta ahora. La producción mundial de cereales aumentó hasta los 2.300 millones de toneladas en 2011- 2012, según la FAO, una cifra récord, después de incrementarse en un 23,8% desde 2003/2004. Sin perjuicio de que los consumidores asiáticos sean más ricos, las existencias mundiales de cereales también han aumentado ligeramente en los últimos años. Pero la tendencia a medio plazo de los precios mundiales de los alimentos indica que aumentarán mucho. Pese al incremento de la producción, tanto los precios de los alimentos en general como los de los cereales en particular se han más que duplicado desde 2003-2004.

Luego existe la posibilidad de que el calentamiento global haga que el clima sea aún más extremo. El mundo pagaría sin duda alguna un precio elevado incluso por un solo año de producción reducida. A los inversores en materias primas eso les puede parecer prometedor, pero para los pobres del mundo y para muchos países pobres es una amenaza seria y posiblemente desestabilizadora.