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La fuga de capitales lleva a la banca española a pedir cifras récord al BCE

La financiación del banco central subió hasta 287.813 millones en mayo

La dependencia del BCE se quintuplica con creces en solo un año

El presidente del BCE, Mario Draghi.
El presidente del BCE, Mario Draghi. AFP

La salida de capitales de España ha convertido al Banco Central Europeo en la principal fuente de financiación de las entidades financieras españolas. Los bancos españoles pidieron en mayo 287.813 millones prestados al BCE, según los datos difundidos hoy por el Banco de España.

La cifra es un récord histórico y supone un aumento del 9% frente a los 263.535 millones del mes de abril. En un año, la dependencia del BCE se ha quintuplicado con creces, desde los 53.134 millones de euros de mayo del año pasado.

La banca española ha perdido acceso a los mercados mayoristas de financiación ante las dudas sobre la salud del sistema financiero que han acabado obligando a España a pedir el rescate de sus socios europeos para recapitalizar la banca. Ante la falta de inversores institucionales que compren bonos de las entidades españolas o que presten a las mismas en el mercado interbancario, las entidades han tenido que recurrir cada vez más a la financiación del Eurosistema, la red de bancos centrales de la zona euro. Los préstamos del BCE a las entidades españolas se canalizan a través del Banco de España.

La fuga de capitales lleva a la banca española a pedir cifras récord al BCE

Los préstamos del BCE son el reverso de la fuga de capitales, que ha alcanzado también niveles récord en los últimos meses, en los que se han deteriorado todos los indicadores de confianza en España. La Bolsa se ha desplomado, la prima de riesgo se ha disparado, lo mismo que la rentabilidad exigida a los bonos españoles y el precio de los seguros sobre impago de la deuda española (CDS, o credit default swaps, en inglés). Las agencias de calificación han bajado la nota de España una y otra vez y la salida de capitales se ha acelerado. La pérdida de confianza en España ha sido particularmente acusada durante este año, pese a las esperanzas de que el cambio de Gobierno pudiera ayudar a mejorarla.

En el conjunto del Eurosistema, la dependencia del BCE se ha reducido de 382.712 a 347.195 millones de euros. Aunque la cifra española representa el 82,9% del total, esa comparación es engañosa. Hay países que tienen saldo neto positivo depositado en el BCE y otros con saldo deudor, así que el total no es muy representativo. De hecho, las cifras de España e Italia representarían el 158% del total.

Si lo que se miran son solo las inyecciones del BCE y no el dinero refugiado, la banca española acapara en torno al 29% de la financiación a largo plazo del BCE, sin apenas cambios frente al mes anterior. Lo que sí crecieron mucho fueron las operaciones principales de financiación, a corto plazo, de 1.781 a 9.204 millones, un 23% del total europeo. Pero sobre todo, el aumento del saldo neto se deriva de que los bancos han reducido el volumen de dinero depositado en el BCE (de 53.404 a 36.829 millones).

La dependencia de la banca española del BCE siguió en aumento en mayo mientras que la de la banca italiana se mantuvo estable en algo más de 263.000 millones de euros. Son los dos países que hacen un uso más intensivo de los préstamos del BCE.