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La banca cree que el duro examen de los consultores exigirá mucho capital

El sector teme que no discriminen y pidan el nivel de provisiones de Bankia

Vista de la fachada del Banco de España.
Vista de la fachada del Banco de España. EFE

En menos de dos semanas, se conocerá el dictamen de los consultores contratados por el Gobierno, Oliver Wyman y Roland Berger. Tras el informe del Fondo Monetario Internacional del lunes, será un nuevo examen para saber cuánto capital (que no provisiones) necesitan las entidades según sus análisis. Esta cifra puede marcar el importe inicial del rescate europeo a la banca española.

Los nervios entre los banqueros están a flor de piel porque se considera que los consultores están utilizando criterios muy estrictos que podrían elevar mucho la cantidad final y pondrían en déficit de capital a casi todas las entidades.

Los bancos no se han visto con los consultores, que utilizan las cuentas de resultados y balances a diciembre de 2011. Sobre esas cifras, proyectan una caída del producto interior bruto (PIB) español cercana al 5% para 2013. Al aplicar este supuesto catastrofista (no recogido en ninguna previsión oficial) la morosidad se dispara en los diferentes créditos analizados: los de promotores, hipotecas, consumo, pymes y empresas. Los préstamos a la Administración han quedado excluidos de la prueba.

Este test de estrés exige un alto nivel de cobertura sobre los impagados, una vez descontadas las provisiones. Este es otro elemento de preocupación porque algunos ejecutivos consultados creen que los examinadores están exigiendo unos niveles de cobertura cercanos a los anunciados por Bankia.

La caída de la economía es más severa que en los test que planteaba la Autoridad Bancaria Europea

La mezcla de ambos factores supone que la pérdida esperada en los créditos será muy alta. Por último, y para terminar de complicar el análisis y disparar la cifra de capital, las entidades sospechan que Oliver Wyman y Roland Berger van a poner una exigencia de capital muy alta. El que no llegue a esta cota, tendrá que completarlo con los beneficios, si es que es capaz de generarlos con una economía tan deprimida. En caso contrario, si no hay resultados, la entidad tendrá un déficit de capital que tendrá que pedir al fondo de rescate español o de la Unión Europea, según termine el diseño del plan de rescate.

Lo que más preocupa en el sector es que los consultores apliquen los criterios de morosidad sobre las carteras “sin tener en cuenta que son muy distintas entre unos y otros. Es decir, la morosidad que se puede esperar de una cartera de hipotecas de primera residencia, con clientes de nivel económico medio-alto y a los que se ha prestado menos del 80% del valor de tasación, no tiene nada que ver con la de Bankia, según hemos podido saber”, dice un alto ejecutivo consultado.

Un examen más duro que la EBA

“El examen es más duro que el peor escenario que planteaba la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés)”, explica un director financiero de un banco consultado que pide el anonimato. “No entendemos que se esté haciendo con tan poca transparencia, sin conocer qué parámetros se aplican y sin discriminar las carteras de las diferentes entidades. En Portugal e Irlanda se hizo con más claridad”, añade.

A los banqueros les parece que un mes es demasiado poco tiempo para hacer un test de estrés de calidad. Algunos apuntan que estas exigencias pueden terminar por cortar definitivamente el crédito a la economía española, “lo que hundiría aun más el PIB real”, apuntan.

Los resultados del test llegarán, en la semana del 18 de junio, al comité formado por el Banco de España, el Ministerio de Economía, el FMI y el BCE. ¿Se suavizarán las cifras si son muy elevadas? Los banqueros creen que Oliver Wyman y Roland Berger tienen que mantener su prestigio, pero el Gobierno se juega mucho más: un rescate sectorial o de toda España.

Tras esta prueba, el análisis posterior de los cuatro auditores sí determinará las provisiones necesarias. Comprobarán si los créditos están bien clasificados y no hay morosidad oculta. Como calculan temas diferentes, las cifras no serán coincidentes. Para entonces, quizá el rescate ya sea una realidad.