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Las comunidades afrontan este año vencimientos por 35.782 millones

Las autonomías deben financiar otros 15.000 millones por el déficit previsto

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ayer en el Senado.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ayer en el Senado.

Hace un par de días un consejero de Hacienda regional aludía a la obra anónima El arte de acumular deudas y no pagarlas, editado en París en 1822, para explicar la realidad que viven las comunidades autónomas ahogadas por sus obligaciones con los bancos. Uno de los capítulos del libro, explicaba el consejero con ironía, relata como se puede llevar una vida licenciosa acumulando deuda y pagando solo los intereses de la misma, sin necesidad de afrontar sus vencimientos.

Pero la realidad presenta un panorama diferente, más crudo, para las comunidades autónomas, que deben afrontar antes de que termine el año, vencimientos de deuda por importe de 35.782 millones, según se desprende de los planes de equilibrio financiero (PEF) presentados por las comunidades ante el Ministerio de Hacienda. Este importe incluye tanto vencimientos a largo plazo como a corto, créditos, préstamos y emisiones de valores. Están incluidos, también, el endeudamiento de las universidades públicas y el resto de entes.

A esta cantidad hay que añadir otros 15.000 millones correspondientes a la financiación del déficit previsto para este año, el 1,5% del PIB para la comunidades. Según esto, la necesidad de financiación de las administraciones regionales para este año podría superar los 45.000 millones. Para hacerse idea del volumen de la deuda regional, los vencimientos de deuda hace seis años eran de unos 5.000 millones. Un volumen fenomenal que elevará la ya descomunal deuda de las comunidades en 140.083 millones.

La deuda de las comunidades ampliar foto
La deuda de las comunidades

Ante esta situación, los Gobiernos autonómicos necesitan mucho dinero para devolver sus préstamos. El problema es que los mercados están cerrados. Apenas quedan unas grietas de confianza para las regiones más austeras. Entre ellas, ayer Madrid emitió 400 millones, y logró hacerlo a un tipo inferior a la media. La deuda de Cataluña, Murcia, Castilla La-Mancha o la Comunidad Valenciana tienen la calificación de bono basura, según la última valoración realizada por Moody´s la semana pasada. El Ejecutivo valenciano, el segundo con más deuda de España y que debe afrontar vencimientos por 8.120 millones en 2012, tuvo que ofrecer un tipo de interés del 7% a los mercados para colocar 500 millones en letras a seis meses. Esta operación, ejecutada a principios de mes, obligó a la Comunidad Valenciana a pagar un tipo superior al que los mercados piden a paises intervenidos como Grecia o Portugal.

Existe una gran concentración en los vencimientos. Cinco comunidades acumulan casi el 90% de estos (Cataluña, que tiene pagos por 13.476 millones; Comunidad Valenciana, 8.120 millones; Madrid, 2.694 millones; Andalucía, 2.440 millones y Castilla La-Mancha, 2.337 millones). Aunque su situación financiera no es igual.

“Hay mucha deuda a corto plazo. Es difícil determinar hasta qué punto es desfase de tesorería. Por eso es díficil determinar qué parte de la deuda a corto plazo se renueva”, advierte César Cantalapiedra, consejero delegado de Analistas Financieros Internacionales (AFI). No obstante, precisa que gran parte de los vencimientos de la deuda a largo plazo se acumula en el último semestre del año. Según los cálculos de este experto los vencimientos de valores y de préstamos a largo plazo de las comunidades asciende a unos 20.000 millones de euros aproximadamente. Por ejemplo, La Rioja ha incluido créditos con vencimientos mensuales de 150 millones. O Madrid, con una línea de crédito de 1.100 en préstamos a un año.

Los vencimientos de deuda se acumulan en el tramo final del año

El problema de que los Gobiernos regionales acumulen mucha deuda a corto plazo provoca que aumente la ansiedad para buscar fórmulas de financiación. Por eso, casi todas presionan para que el Ministerio de Economía ponga en marcha los hispanobonos, emisiones conjuntas de las comunidades avaladas por el Tesoro. “Existe la percepción general [en el mercado y en las comunidades] de que va a haber un modelo diferente de financiación. Eso influye para que el mercado no responda en este momento porque espera un nuevo mecanismo”, explica Cantalapiedra. El Ejecutivo está reformulando este mecanismo para evitar que se diluya la responsabilidad de las regiones manirrotas y estudia otros mecanismos para asistirlas.

El problema no es nuevo. El año pasado algunas comunidades pidieron al anterior Gobierno socialista que avalara su deuda con la garantía del Estado para evitar la quiebra. Castilla y León y la Comunidad Valenciana fueron las más beligerantes con este asunto que revelaba la delicada situación financiera de las autonomías.

Así vista, la situación es como la describió el citado consejero de Hacienda: “La realidad es como una de las criaturas de la célebre obra de Goya, El sueño de la razón produce monstruos”.

Mecanismos de financiación

“En esta situación de inestabilidad hace falta el apoyo del Gobierno”, aseguró el pasado jueves el consejero de Hacienda de Murcia, Juan Bernal, antes de entrar en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde reclamó al Gobierno que ponga en marcha los hispanobonos cuanto antes para aliviar la crítica situación de tesorería de las comunidades.

Los Gobiernos autonómicos deben hacer frente a unos vencimientos de cerca de 35.000 millones de euros este año. Existen diferentes mecanismos para acceder a los mercados o con los que afrontar algunos de estos plazos:

- Emisión pública de deuda. Consiste en una emisión pública de deuda de las comunidades autónomas generalmente en el mercado secundario donde los inversores institucionales (fondos de inversión) compra deuda de la comunidad.

- Acuerdos bilaterales. Convenios suscritos con un inversor en particular, bancos u otras entidades de inversión, que está interesado en comprar deuda con unas condiciones determinadas (en plazo y tipos de interés).

- Préstamos con bancos. Instrumentos financieros tradicionales con entidades de crédito. Se suscriben para operaciones de financiación a largo plazo. Generalmente para financiar una inversión determinada.

- Bonos patrióticos. Emisión de valores, bonos o letras, a particulares. Generalmente son a muy corto plazo y con tipos de interés muy elevado.

- Líneas ICO. El Gobierno puso a disposición de las comunidades más necesitadas unas líneas de crédito del Instituto de Crédito Oficial (ICO) por importe de 5.000 millones para que pudieran refinanciar los vencimientos de deuda. Aunque este mecanismo está en vigor solo durante el primer trimestre del año.

Otros mecanismos del Gobierno para mejorar la liquidez de las comunidades.

- Ampliación de cinco a diez años del plazo de devolución de las liquidaciones negativas del sistema de financiación autonómica correspondiente a los ejercicios 2008-2009 que ascienden a 31.000 millones.

- Anticipo de seis meses de las liquidaciones positivas de transferencias de 2010-2011, suman unos 8.000 millones que las comunidades cobraron en enero en vez de en julio.

- Plan de pago a proveedores. El Gobierno acordó con 26 entidades financieras, incluido el ICO, abrir una línea de financiación para que las comunidades y ayuntamientos pudieran pagar sus facturas pendientes. El plazo de amortización es de 10 años y dos de carencia. El tipo de interés es del 5,9%. Los Gobiernos regionales presentaron facturas por importe de 17.255 millones, que comenzarán a cobrar a finales de junio.

- Hispanobonos. El ministro de Economía, Luis de Guindos, avanzó durante su primera intervención en el Senado que el Gobierno estudiaría poner en marcha los hispanobonos, emisión conjunta de deuda de las comunidades autónomas con el aval del Tesoro. Pero hace unas semanas, su compañero el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha matizado esta idea al asegurar que el Gobierno no permitirá que se diluyan responsabilidades. La idea de Hacienda pasa por avalar a las autonomías más austeras, las que mejor cumplan con el objetivo de déficit [son las que menos problemas tienen de financiación], frente a la postura de Economía que se decanta por una fórmula conjunta para ayudar a todas las comunidades. Se trata de una traslación al escenario doméstico del debate europeo sobre los eurobonos. A pesar de todas las discusiones, el Gobierno trabaja en un instrumento para echar una mano a las comunidades. Desde diferentes sectores del Gobierno se asegura que estará listo para después del verano.

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