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La oposición argentina apoya la expropiación de YPF

Los principales partidos respaldan “en general” la iniciativa, pero critican la forma en que se ha planteado

La expropiación del 51% de YPF en manos de Repsol por parte del Gobierno de la peronista Cristina Fernández de Kirchner ha recibido el apoyo de buena parte de la oposición argentina. La Unión Cívica Radical (UCR, que es el tradicional rival del Partido Justicialista, PJ, peronista), el Frente Amplio Progresista (FAP, que lidera el socialista Hermes Binner) y algunos legisladores del peronismo disidente (centroderecha) han manifestado su respaldo en general al proyecto de ley de nacionalización, con el argumento de que siempre habían defendido que Argentina tuviera su petrolera estatal, como los demás países latinoamericanos o los de Oriente Medio, pero han advertido de que criticarán varios o todos los artículos de la iniciativa.

Están de acuerdo con el fin, pero no con el cómo. Unos pocos peronistas disidentes y la conservadora Propuesta Republicana (PRO), del alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, se manifestaron en contra de la decisión de Fernández de revertir la privatización que comenzó en 1993 y se completó en 1999, en tiempos en que gobernaba el justicialista Carlos Menem.

El peronismo kirchnerista domina ambas cámaras del Congreso, por lo que no requería de apoyos adicionales para convertir en ley el proyecto, que ya fue aprobado el pasado miércoles por las comisiones del Senado y que la semana próxima será debatido en el pleno. Sin embargo, el respaldo de las fuerzas de oposición ha alegrado al kirchnerismo. “Las fuerzas políticas nacionales que tienen historia y compromiso con los intereses del país se están adhiriendo en términos generales”, destacó el jefe del grupo de senadores kirchneristas, Miguel Ángel Pichetto.

La UCR, tercera en las últimas elecciones presidenciales, sigue siendo la segunda fuerza parlamentaria. Su líder histórico, Hipólito Yrigoyen, dos veces presidente de Argentina (1916-1922 y 1928-1930), fue el fundador de la YPF estatal hace 90 años. En la discusión parlamentaria de 1992 sobre la privatización de la petrolera, la UCR se opuso. “Vamos a votar a favor en general, porque lo que compartimos es el criterio teórico de la nacionalización de YPF, pero en la votación en particular rechazamos todo y vamos con nuestro propio proyecto”, declaró el senador radical Ernesto Sanz.

La decisión de la UCR de apoyar la iniciativa en general conllevó un acalorado debate, porque algunos de sus diputados quieren rechazarla de plano. Finalmente, los radicales acordaron que criticarán que se le imponga el precio a Repsol y abogarán por una compra negociada. También pedirán que el 10% de los beneficios distribuidos entre los accionistas vaya a parar a manos de los empleados y que YPF sea controlada por la Auditoría General de la Nación, un organismo presidido por la oposición y a cuya fiscalización el Gobierno no quiere someter a la petrolera.

El FAP, que consiguió el segundo puesto en los últimos comicios presidenciales y constituye la tercera fuerza parlamentaria, manifestó de inmediato su apoyo a la nacionalización. Solo unos pocos diputados plantearon algunas dudas, pero triunfó la posición de Binner, candidato presidencial en 2011 y exgobernador de la provincia de Santa Fe. El socialismo también había rechazado la privatización de YPF en 1992.

“Recuperamos lo que Argentina nunca debió perder”, declaró Binner. “El de nuestro país es uno de los pocos casos en el mundo, quizás el único, que entregó un recurso natural tan importante como el petróleo. Brasil no había entregado el petróleo, Bolivia no entregó el estaño, Chile no entregó el cobre. Todos esos recursos estratégicos no eran parte de la negociación dentro de los Gobiernos que implementaban políticas neoliberales [en esos países]”, añadió Binner. De todos modos, censuró el “estilo de gobierno” de Fernández.

El líder socialista advirtió de que el FAP también pedirá que YPF se someta a la Auditoría General y pidió al Gobierno que aclare de dónde obtendrá el dinero para pagarle a Repsol y para las inversiones que necesita YPF para revertir la caída de reservas y producción que Argentina viene sufriendo en los últimos años. También dio a entender que una demanda en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), como la que planea presentar Repsol, “podría ser algo muy grave”.

El peronismo disidente, cuarta fuerza parlamentaria, se encuentra dividido sobre el proyecto. En cambio, el PRO, quinta fuerza en la Cámara de Diputados, está unido en el rechazo a la decisión, aunque Macri dijo que no privatizará YPF si llega al Gobierno en 2015.