Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Argentina advierte de que no pagará por YPF el precio que pide Repsol

El Gobierno de Cristina Fernández niega el valor que la petrolera da a sus acciones

El viceministro Kicillof afirma que la empresa ocultaba "información secreta" de sus cuentas

El camino de Repsol para cobrar los 10.000 millones de dólares (unos 8.000 millones de euros) con los que el presidente de la compañía, Antonio Brufau, valoró las acciones expropiadas promete ser muy tortuoso. La estimación de Bufrau es un cálculo a la baja, dado que la demanda final podría incluso duplicar esa cantidad si se cuentan otras valoraciones de la compañía expropiada y el lucro cesante de la explotación de nuevos yacimientos descubiertos. La disposición del Gobierno argentino no parece indicar un acuerdo rápido y sin controversias.

El viceministro económico argentino, Axel Kicillof, aseguró este martes que el Gobierno no pagaría ese precio y que revisará "las cifras sobre el valor verdadero de la compañía". En su exposición, Kicillof desplegó sombras inconcretas sobre la gestión de Repsol, haciendo referencia a una posible revelación de los "vericuetos e información secreta que la empresa manejaba". También opinó que Repsol ha tenido en los últimos años "beneficios extraordinariamente grandes" y que "nadie puede decir que se le esté sacando algo que era suyo".

Por otro lado, el ministro de Planificación y nuevo interventor de YPF, Julio de Vido, señaló: "El costo de la empresa vamos a tener que conversarlo. En primer lugar, vamos a acogernos a lo que plantee la Ley de Expropiaciones del Tribunal de Tasaciones. Pero los señores gobernadores también tienen muchos reclamos por hacer". Las declaraciones se efectuaron durante la presentación del proyecto de expropiación en el Senado.

De Vido mostró a los senadores unas fotografías enviadas por el gobernador de la provincia de Mendoza con supuestos daños ambientales infligidos por Repsol de los que nunca hasta ayer el Gobierno había denunciado nada. "Lo tendrá que pagar, porque el medioambiente, el territorio de los argentinos no se rifa, tiene precio, igual que el precio que estima Brufau que tiene la empresa Repsol. En eso vamos a ser absolutamente inflexibles. Vamos a liquidar provincia por provincia cada uno de los años ambientales causados por los oleoductos rotos, los tanques rotos…". El ministro de Planificación afirmó que la empresa tiene una deuda "cercana a los 9.000 millones de dólares [unos 6.800 millones de euros]".

De Vido mencionó "la permanente pérdida de efectividad en la producción". "Nos están quitando producción que hoy importamos. Son dólares que se van del país y que no se pueden invertir en hospitales, en líneas eléctricas o en viviendas".

Y cada punto de la inversión, créanme, es un elefante que hay que mover empujando…

Axel Kicillof, viceministro económico de Argentina

La comparecencia en el Senado de los nuevos gestores de YPF se produjo durante una jornada marcada por la exaltación patriótica. Fue un día de euforia más o menos contenida. En la televisión se mencionó a YPF como otra "hermanita perdida", la canción de Atahualpa Yupanqui, que se suele mencionar cuando se habla de las Malvinas. Fue el día de las grandes palabras y de las banderas de Argentina en los periódicos afines. Era el día para "sentirse orgulloso de ser protagonista de este momento de la historia", señaló De Vido.

En un día así no podía faltar otro chiste sobre elefantes, como el del día antes de la presidenta, Cristina Fernández. La alusión llegó ayer de Kicillof, el único de los políticos que compareció en el Senado sin corbata. "Y cada punto de la inversión, créanme, es un elefante que hay que mover empujando…", señaló. Después continuó con otra figura en la que al tocarle la trompa a un elefante se podía confundir con una manguera.

Muy pocos opositores hablaron contra la expropiación. El más contundente fue el alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri. "[La expropiación] nos endeuda y nos aleja del mundo. Vamos a estar peor en un año que hoy", declaró el jefe del Gobierno porteño, que aseguró que los legisladores del partido que encabeza, Propuesta Republicana (PRO), no votarán a favor de la medida.

Un gesto de respaldo a la decisión del Gobierno argentino llegó de parte del presidente de Uruguay, José Mujica, que consideró que la expropiación es un acto "soberano". Mujica manifestó su solidaridad con el país vecino "en las duras y las maduras", y concluyó afirmando que no le gusta "la prepo [prepotencia] de la Europa rica".

Repercusión cero para España

SANTIAGO CARCAR

“La repercusión [de la expropiación] será cero en compras, en precios y en aprovisionamiento”, explicó el presidente de la compañía, Antonio Brufau. Aunque YPF supone el 25,6% del resultado operativo (1.231 millones de euros), el 21% del beneficio neto (461 millones) y el 33,7% de las inversiones (2.182 millones), Brufau descartó que el golpe recibido al otro lado del Atlántico tenga consecuencias para los consumidores españoles o para la política de dividendos de la petrolera, que se mantiene.

Durante la larga exposición de ayer quedó claro que el negocio en Argentina es “cerrado” —así lo definió Brufau— y tiene como destino el propio mercado del país. Brufau añadió que el petróleo extraído en las cuencas argentinas tiene como destino las refinerías del país, y dejó claro que España no importa combustibles del país austral.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >