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Las siete grandes protestas sindicales

Desde 1978 las organizaciones sindicales han recurrido a las huelgas generales para expresar su descontento por las reformas laborales del Gobierno

Huelga general convocada por los sindicatos el pasado 29 de septiembre de 2010.
Huelga general convocada por los sindicatos el pasado 29 de septiembre de 2010.

“La reforma laboral me va a costar una huelga general”. Los micrófonos recogieron una confidencia que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, hacía a sus colegas europeos durante la celebración del último consejo europeo hace una semana. Sus palabras han suscitado una ola de opiniones sobre la pertinencia de la huelga y la dureza de la reforma. El ministro de Economía, Luis de Guindos, lo dejó claro ayer: “la reforma laboral va a ser extremadamente agresiva”. A lo largo de la histórica reciente de España las reformas laborales más “agresivas” han ido acompañadas de huelgas generales convocadas por los sindicatos:

5 de abril de 1978. Los sindicatos españoles se sumaron a la convocatoria europea de huelga en protesta por la oleada de despidos desencadenada por la crisis del petróleo. Antes del alza del crudo, el mundo desarrollado disfrutaba de cifras de paro equivalentes al pleno empleo. Una tasa del 5% provocó así una huelga de una hora en 28 países.

20 de junio de 1985. La primera huelga general contra el Gobierno socialista de Felipe González la convocaron Comisiones Obreras y otras organizaciones sindicales minoritarias. UGT se quedó al margen. Fue la reforma de las pensiones la que provocó la llamada al paro realizada por la organización dirigida entonces por Marcelino Camacho.

14 de diciembre de 1988. Es, sin duda alguna, la huelga general más seguida de la democracia hasta el momento. Comenzó con la desconexión de TVE, entonces la única televisión de ámbito estatal. Eso marcó decisivamente su devenir. Según los sindicatos, el 90% de trabajadores secundó el paro, que paralizó el país. Lo habían convocado las dos centrales mayoritarias en protesta por el plan de empleo juvenil que pretendía poner en marcha el Gobierno de Felipe González. La consecuencia del éxito de la convocatoria fue el llamado "giro social" del PSOE, que en las siguientes elecciones perdió la mayoría absoluta.

28 de mayo de 1992. Un recorte de las prestaciones por desempleo y un proyecto de Ley de Huelga provocó la segunda huelga general parcial de la democracia. UGT y CC OO convocaron a los trabajadores a un paro de media jornada. Para el Gobierno, el seguimiento fue del 34%; para los sindicatos, del 80%. Se notó sobre todo en la industria y en la construcción, los sectores que más sufrían la crisis; menos impacto tuvo sin embargo en los servicios.

27 de enero de 1994. Una reforma laboral no pactada llevó a otra convocatoria unitaria de huelga general, la cuarta contra un Ejecutivo de Felipe González. La crisis de los 90 había elevado la tasa de paro más allá del 20%. Las cifras de seguimiento volvieron a ser dispares: para los convocantes, alcanzó el 90%; para el Gobierno y la patronal, llegó apenas el 30%.

20 de junio de 2002. La reforma laboral aprobada por decreto por el Gobierno de José María Aznar (Partido Popular) motivó otra huelga general. UGT y Comisiones Obreras protestaban por los cambios en el desempleo y por la Ley Básica de Empleo. El seguimiento fue masivo en el sector industrial, lo que provocó una caída notable del consumo eléctrico. "No hay huelga general", declaró el entonces portavoz del Gobierno, Pío Cabanillas. Un mes después salía del Ejecutivo.

29 de septiembre de 2010. La última reforma laboral del anterior Gobierno socialista de José Luis Rodriguez Zapatero provocó una respuesta tibia de los sindicatos. Atenazados por el buen entendimiento que mantenían hasta entonces con el Gobierno se vieron forzados a convocar una huelga general contra una reforma que abarataba el despido. Aunque la movilización sindical logró paralizar los principales centros industriales del país, el paro tuvo un seguimiento moderado y tuvo una escasa repercusión en otros sectores.