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China expande su poder en América Latina

Mientras Washington trata de reconstruir sus tensas relaciones con América Latina, China está participando vigorosamente en los asuntos del continente al ofrecer grandes cantidades de dinero a los países que luchan con la debilidad de sus economías, la caída del precio de las materias primas y la restricción del acceso al crédito.

En las últimas semanas China ha negociado acuerdos que duplicarían un fondo de desarrollo en Venezuela a 12.000 millones de dólares, le prestaría por lo menos 1.000 millones de dólares a Ecuador para construir una planta hidroeléctrica, proporcionaría acceso a Argentina a más de 10.000 millones de dólares y le prestaría 10.000 millones de dólares a la empresa nacional del petróleo en Brasil. Los acuerdos están centrados en garantizar el acceso a recursos naturales como el petróleo durante años.

El comercio de China con América Latina ha crecido rápidamente en esta década, convirtiéndola en el segundo socio comercial de la región después de Estados Unidos. Pero la envergadura de esos préstamos indica un compromiso más profundo con América Latina en momentos en que el Gobierno de Obama trata de enfrentar la erosión de la influencia de EEUU en el continente americano.

"El equilibrio del poder cambia durante épocas de crisis", dice David Rothkopf, ex funcionario del Departamento de Comercio en la Administración Clinton. "Los préstamos son un ejemplo del poder del dinero".

Obama se reunirá este fin de semana con varios líderes de la región durante la Cumbre de las Américas, donde discutirán, entre otras cosas, un plan para fortalecer el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), un puntal del poder de Washington que ha sufrido pérdidas con la crisis financiera. También se espera que los líderes de la cumbre presionen a Obama para que relaje más la política hacia Cuba.

Mientras tanto, China aumenta los préstamos a América Latina al tiempo que busca no sólo acceso a largo plazo a bienes básicos como el hierro y la soja, sino también una alternativa para invertir en bonos del Departamento del Tesoro.

Uno de los nuevos negocios de China en América Latina ?el acuerdo por 10.000 millones de dólares con Argentina? le daría a Buenos Aires acceso fiable al dinero chino para pagar las importaciones de ese país. También podría señalar la forma para que el dinero chino eventualmente se utilice como una moneda alternativa de reserva. El trato es similar a los que China ha llegado con otros países como Corea del Sur, Indonesia y Bielorrusia.

Cuando la crisis financiera comenzó a afectar los mercados internacionales el año pasado, la Reserva Federal hizo sus propios negocios con bancos centrales de todo el mundo, asignando 30.000 millones de dólares en Brasil y México. Sin embargo, otras economías más pequeñas de la región, entre ellas la argentina, fueron dejadas fuera de esos acuerdos.

"China está jugando a largo plazo", dice Gregory Chin, politólogo de la Universidad de York en Toronto (Canadá). "Si esto se traduce en influencia política, entonces así serán las cosas".