Hereu multaba más que Trias

El Ayuntamiento de Barcelona, bajo mando del PSC, impuso 6.295 sanciones por orinar en la calle en el primer semestre de 2011, mientras que CiU pone 4.061

El gobierno de CiU en Barcelona se esfuerza en imponer más multas por incivismo que el PSC, pero de momento no lo consigue. El Ayuntamiento de Barcelona, bajo el mando de Xavier Trias, expidió 4.061 multas por orinar y escupir en la calle desde julio hasta noviembre (las cifras de diciembre no se han contabilizado todavía). Pero la Guardia Urbana fue más diligente firmando papeletas de multa durante los primeros seis meses de 2011, cuando todavía gobernaba Jordi Hereu. Los socialistas acumularon 6.295 sanciones durante este periodo.

El Ayuntamiento de Barcelona organizó ayer en la Rambla del Raval una demostración para los medios de comunicación de las tareas de limpieza de los residuos de orines en las calles. El Consistorio buscaba hacer alarde de su afición sancionadora, tal como acostumbra. Pero las cifras todavía no le dan la razón. El concejal de Medio Ambiente y Servicios Urbanos de Barcelona, Joan Puigdollers, señaló ayer que las más de 4.000 multas impuestas durante el segundo semestre del año suponen un aumento del 13% respecto al mismo periodo de 2010. Pero las estadísticas de 2011 se decantan a favor de Hereu. Según las medias mensuales, el gobierno socialista puso 1.049 multas, frente a las 812 de la era de Trias.

La ciudad recauda casi dos millones anuales penalizando este tipo de faltas

La ordenanza de civismo de Barcelona, que entró en vigor en 2006, prevé multas de hasta 300 euros por hacer las necesidades fisiológicas en la vía pública. La cifra se puede elevar hasta 1.500 euros si estos actos se realizan en lugares de mucha afluencia o edificios protegidos o institucionales. No obstante, el Ayuntamiento barcelonés apunta que lo habitual es que la sanción por orinar ascienda a 180 euros; por defecar, a 240 euros, y por escupir, a 120 euros. Según estos datos, el Consistorio recaudó cerca de dos millones de euros el pasado año, aunque la Administración no ha facilitado la cantidad exacta.

Rivalidades aparte, Barcelona destinó el pasado año 2,2 millones de euros al servicio especial de limpieza de los orines que trabaja en las calles de los barrios de Ciutat Vella, el Eixample y Sant Martí, las zonas que concentran más actos de este tipo. El equipo de limpieza está formado por una decena de vehículos y una veintena de operarios que en algunas ocasiones deben limpiar hasta cuatro veces al día las calles. Para desempeñar esta tarea, el Ayuntamiento barcelonés gasta 12.000 litros anuales de un producto especial que mitiga el hedor de los orines en la calle.

Puigdollers atribuyó este tipo de acciones incívicas al exceso de consumo de alcohol. "En esta ciudad se bebe demasiado", lamentó el concejal, que pidió a los propietarios de bares y restaurantes que también dejen utilizar sus servicios a quienes no sean clientes. Asimismo Puigdollers aseguró que el Ayuntamiento estudia la posibilidad de recuperar algunos de los urinarios públicos cerrados, pero reconoció que antes deben solventarse los costes económicos y de mantenimiento que generan estas instalaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0004, 04 de enero de 2012.

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