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Reportaje:Talentos

Alegato por un 'rock and roll' sexy

Coronas y Arizona Baby se funden en Corizonas y publican 'The news today'

No recuerdan la fecha exacta, pero hace unos 15 años que Javier Vielba, de Arizona Baby, y Fernando Pardo se conocen. "Cuando Sex Museum venía a Valladolid le entrevistaba para fanzines. Eran gente maja, me dejaban hacerles muchas preguntas", recuerda Vielba, días antes de la publicación del disco de la banda que han montado juntos: Corizonas. A su lado, Pardo sonríe con la anécdota. "Eran chavales nobles, les dejábamos pasar al camerino a que se tomaran una cervecita".

Pardo, madrileño de 1965, ve este trabajo como la unión de dos generaciones. "La mía, la de los sesenta, y la de Javier, los nacidos en los setenta, casi en los ochenta, mucho más desprejuiciada. Coincidíamos en el mundo del rock alternativo. En el universo gigante entre el metal y el pop. Nosotros ligados al hard rock. Ellos a lo que pasó tras el grunge. Lo suyo era lo nuestro y más".

Pardo es la voz de la experiencia, lleva en esto desde 1985. Primero con Sex Museum, el grupo rock que comparte con su hermano Miguel; después con Los Coronas, un quinteto de surf instrumental. A lo que suma los conciertos con Arizona Baby. Primero bajo el alias Dos Bandas y Un Destino; ahora, como Corizonas. "He perdido la cuenta de los bolos que llevo este año, pero sí sé que solo he tenido dos fines de semana libres", dice satisfecho.

Todo se inició en 2008 cuando empezaron a coincidir compartiendo escenario. "Les ves y piensas: 'joder, esto es serio", dice Pardo. "Un día, cenando después de una actuación, decidimos hacer unos cuantos conciertos, juntos pero no mezclados. Y poco a poco creció, hasta lo que es hoy".

Hoy en concreto se pone a la venta The news today, el primer disco de Corizonas, grabado en cuatro días. "Oficio es sacar lo mejor, tengas cuatro meses o cuatro horas", asevera Pardo. Aunque persiste la estética vaquera, los cinco Coronas y los tres Arizona Baby han encontrado un terreno mucho más amplio para desarrollarse. La prueba es el primer sencillo, Run to the river, que les acerca a ese sonido estadounidense, de raíz, pero casi pop, de The Jayhawks. "Nosotros aportamos las voces y lo acústico. Ellos, el músculo", explica Vielba. "Es rock and roll sexy, del que les gusta a las chicas", añade Pardo que, con la edad, parece haberse abierto de miras hasta el extremo de reconocer que le gustan Belle & Sebastián, antes anatema para un rockero de postín. Camino que, según Vielba, no han seguido algunos fans. "Siempre viene algún bobo a tocarte los cojones. Nuestro público es mucho más majo. Van a festivales, se drogan y se lo pasan guay. Y si pueden echar un polvo, mejor. Los suyos, no. Están a ver quién tiene más vinilos de Leon Russell. Son un coñazo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de octubre de 2011