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Reportaje:

El hombre del 'negociazo'

Isidro Pérez es el dueño del taller donde se inventaron las camisetas de protestas contra los recortes en Educación. Ahora los populares madrileños acusan a tres asociaciones de fraude fiscal en su venta

Tiene una colección de fotografías de camisetas de la marea verde en el ordenador. Una con las letras rectas, otra con un "Leganés" pegado en la esquina, a una le faltan los muñecotes... "¿Ves? La han copiado por todas partes, no salen todas de aquí". Isidro Pérez, propietario de una serigrafía y miembro de un AMPA de Vallecas, está entre "cabreado" y "asustado". El PP ha aireado su nombre como uno de los implicados en un supuesto fraude fiscal en la venta de las camisetas Escuela pública de todos para todos que inundan las protestas contra los recortes en educación. Pérez diseñó el logotipo e imprime la prenda en su taller.

Esperanza Aguirre dijo en la Asamblea de Madrid que había gente haciendo un "negociazo" con la venta sin emitir tiques. Su consejero de Asuntos Sociales, Salvador Victoria, presentó una denuncia como responsable jurídico del PP en la Agencia Tributaria por supuesto fraude. No aclaró qué implicados aparecían en la denuncia, que no entregó a la prensa. El partido facilitó previamente nombres de miembros de tres asociaciones educativas a los que relacionó con la oposición. Los aludidos consideran que se trata de una maniobra para "desviar la atención".

"Mi hija me dice que me podía forrar, pero no es para sacar dinero"

Isidro Pérez, con la camiseta puesta frente a una de sus máquinas, valora: "Quieren cargarse un símbolo que ha permitido visualizar la protesta por todas partes". "No es agradable que te metan en una trama de corrupción", reflexiona. Teme "ataques de fanáticos". Su taller, cerca del paseo de Extremadura, es un antiguo garaje de 300 metros cuadrados lleno de cajas. Tiene ocho empleados, cuatro menos que antes de la crisis. "Esto da para vivir y poco más". De sus máquinas, calcula, han salido unas 3.000 camisetas de la marea verde. La mayoría de los 68.000 asistentes de la última manifestación llevaban una con distintos tonos. El original -color Green Kelly, según las facturas de Pérez- está agotado: "Las tienen que traer de Inglaterra".

La denuncia del PP se asienta en que tres de las asociaciones a las que distribuye Pérez las venden sin expedir tique, una obligación que deberían cumplir, según explican fuentes de la inspección de Hacienda que añaden que es una falta administrativa pero no un delito que permita inhabilitarles para recibir subvenciones públicas, como reclama el PP.

Las cajas apiladas a la entrada incluyen distintas tallas. Pero llegarán más. "La asamblea de interinos me ha pedido sudaderas porque esto va para largo", dice mientras abre uno de los embalajes. También le llamó "gente del 15-M de Vallecas" para que vista su movilización por la sanidad pública. Aún no han elegido lema y dudan entre el blanco y el azul.

Isidro Pérez, de 50 años, nació en Entrevías (Vallecas). De niño corría entre chabolas en un barrio de vecinos combativos donde forjó su "espíritu luchador". Cuando sus dos hijas entraron al colegio (ya están en el instituto) se hizo del AMPA. En una reunión para reclamar más infraestructuras educativas en 2007 pensaron en hacer camisetas. Tardó una mañana en decorar el lema con su diseñador. Se inspiraron en el patio de un colegio con muñecotes de trazo simple que juegan, corren, van en el autobús escolar... La camiseta se convirtió en un elemento más de las protestas de Vallecas "contra el avance de la escuela concertada".

El símbolo se popularizó el pasado mayo, cuando una profesora se la puso para supervisar el examen que ha implantado la Comunidad en un colegio concertado vallecano. Fue expedientada. En las primeras asambleas por los recortes, en julio, acordaron que las llevaran los docentes el primer día de clase. "Entonces registré el lema para que ningún inspirado lo hiciera antes e intentase cobrar por él. Es de uso libre". Ya se ven por todas partes, dentro y fuera de Madrid. "Han llegado pedidos desde Londres". Pérez asegura que su beneficio asciende a menos de un euro por prenda: "Mi hija me dice que me podía haber forrado, pero esto no es para sacar dinero".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de octubre de 2011