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Entrevista:JAMES CRAIG | Portavoz de Chevron

"Texaco cumplió; Ecuador, no"

Chevron tiene recurrida en Ecuador la multimillonaria sanción por un presunto delito ecológico. La petrolera estadounidense no solo niega su responsabilidad en los vertidos, sino que insiste en que el proceso judicial en Ecuador estuvo viciado, por lo que presentó en tribunales de EE UU una reclamación por fraude y conspiración para cometer este delito, y ha llevado el caso a un tribunal de arbitraje de La Haya. Chevron adquirió Texaco en 2001. Texaco, que ya operaba en sociedad con la estatal Petroecuador antes de 1992, fue acusada entonces de no aplicar medidas suficientes en las áreas petroleras de la Amazonia ecuatoriana. Texaco contaba con una participación de 37,5% en el consorcio y Petroecuador controlaba el 62,5% restante. La millonaria demanda contra Chevron, que arrancó en 2003, acusa a esta firma de haber afectado el ecosistema y la salud de los habitantes de la región. James Craig, asesor de comunicación de Chevron para América Latina, no ve la batalla perdida: "Estamos en la fase de primera apelación en Ecuador, y se espera el fallo a fines de año".

Pregunta. Han hecho acusaciones graves sobre corrupción en el sistema judicial del país. ¿Tienen pruebas contundentes?

Respuesta. Sí. Tenemos montañas de evidencia contundente para demostrar que ha sido una sentencia fraudulenta. Son documentos, correos electrónicos y material fílmico recopilados en los últimos dos años, por medio de procesos judiciales en Estados Unidos, que revelan la conducta ilícita de los abogados demandantes. Estos falsificaron las firmas de los demandantes en los documentos presentados a nombre de ellos. Fabricaron evidencias. Falsificaron informes técnicos. Cometieron fraude con el informe pericial global del caso, que debió ser realizado de forma transparente por un perito imparcial de la Corte. Presentamos estas pruebas a la corte de Lago Agrio, y simplemente fueron ignoradas. El efecto es bastante negativo para Ecuador, para su sistema judicial

P. La demanda original se hizo en 1993 contra Texaco, por sus operaciones entre 1964 y 1990. ¿Chevron no hereda el problema legal cuando adquiere esta firma?

R. Texaco, en este caso, nada tiene que ver con estos problemas. Y a nuestro favor hay una serie de argumentos legales que demuestran que Chevron no es el heredero de los pasivos históricos de Texaco. Fue irónico cómo en 1999 se modificó la ley en este país específicamente para poder demandar a Texaco, por eventos ocurridos antes de 1990. Por eso, desde nuestro punto de vista, la demanda representa una aplicación retroactiva ilícita de la ley de 1999.

P. Según Chevron, ¿quién ha sido el culpable de los miles de derrames petroleros en la región amazónica?

R. Texaco, cuando termina su concesión, llega a un acuerdo con el Estado ecuatoriano y su socio Petroecuador. Era socio minoritario, y hasta junio de 1990 era el operador de la zona. Luego comenzó Petroecuador, quien ha sido el único operando en los campos petroleros en los últimos 21 años. Cuando Texaco negocia su salida con el Estado, acuerdan que la empresa dé una compensación ecológica proporcional a su participación en el consorcio, es decir, un poco más de un tercio del daño identificado en esa época. Desde 1995 hasta 1998, Texaco se encargó de la parte que le correspondía, y fue liberado de toda futura responsabilidad ambiental por el propio Estado ecuatoriano. Nuestra posición es que Texaco ya cumplió su parte, pero no el Estado ecuatoriano. Por lo tanto, quedan dos tercios de pasivos ambientales de la época del consorcio, mas dos décadas de operaciones exclusivas de Petroecuador, donde ellos han perforado más de 520 pozos nuevos y han creado cientos de piscinas adicionales. Entre 2000 y 2008, Petroecuador tuvo unos 1.400 derrames de petróleo. Todo el mundo sabe que la compañía estatal tiene un récord ambiental lamentable. Por eso, el objetivo de demandar a Chevron es transferir toda esa responsabilidad a nuestra empresa, que jamás opero en el país, y liberar al Estado de una responsabilidad que nunca cumplió.

P. ¿Qué sucedería tras otro fallo desfavorable en EE UU?

R. Presentaríamos un nuevo caso en Estados Unidos por asociación para cometer fraude y corrupción, con el fin de obtener un fallo civil por este delito en contra de los abogados de los demandantes. Además, hemos solicitado el arbitraje en La Haya. Esperamos que cualquier resolución que se determine en Ecuador se aplique al Estado ecuatoriano, porque es el verdadero responsable de los problemas ecológicos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de septiembre de 2011