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El monasterio de Getafe acoge tres fiestas ilegales al año pese a la vigilancia policial

El monasterio, como se conoce a la finca abandonada tras un convento de las Carmelitas Descalzas, albergaba en su interior desde al menos siete años fiestas clandestinas de música techno, conocidas como raves. La de este fin de semana es la tercera que se celebraba este año. La muerte el domingo por intoxicación de drogas de dos hombres de 18 años ha puesto nuevamente de relieve un problema que intentó atajar el exalcalde Pedro Castro, tras un suceso parecido. Se incrementó la seguridad, controles de policía vigilaban las entradas a la finca, pero una vez rebajada esta las celebraciones volvieron. Su sucesor, Juan Soler, que había cambiado a su llegada a toda la cúpula policial, aboga ahora por pedir a los propietarios de los terrenos que vallen el recinto y se hagan cargo de la conservación del lugar, actualmente en estado ruinoso.

El equipo de Soler se reunió de urgencia tras conocer lo que había ocurrido en el monasterio. "Se va a incrementar la vigilancia y se va a poner solución", avanza el concejal de Seguridad, José Luis Casarrubios. Eso pasa por conocer la titularidad de los terrenos y exigirle a sus propietarios determinados compromisos para frenar estas fiestas.

El concejal de UPyD en Getafe, José Luis Morato, lamentó que no hubiese patrullas en el barrio de Perales del Río durante todo el fin de semana. "No hacemos culpables de las muertes a los responsables del PP, pero ellos hablaban de reforzar las patrullas de la policía y el número de agentes cuando estaban en la oposición, y eso por el momento no ha pasado. Es necesario tener más policías sobre temas tan graves", ahondó Morato.

El análisis lo comparten los vecinos. El presidente de la Asociación de Vecinos de Perales del Río, Nicanor Briceño, lamentó que haya fiestas clandestinas en "una antigua finca en la que hay agujeros de más de un metro de diámetro". "No sé cómo es posible que se junten allí", ha indicado. "El Ayuntamiento tiene que tomar medidas", declaró Briceño a EP, "que haga lo que tenga que hacer. Estamos un poco hartos de que esto ocurra".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de agosto de 2011