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La industria farmacéutica calcula que le recortan un 15% los ingresos

Los laboratorios apelan a la autonomía del médico - Las boticas critican los recortes en la factura de medicamentos, que es solo el 20% del gasto sanitario

Los 2.400 millones de ahorro que espera alcanzar el Ministerio de Sanidad con las medidas anunciadas ayer -sobre todo, que el médico no pueda recetar por marca, sino por principio activo para que el farmacéutico tenga que dar el fármaco equivalente más barato- representan aproximadamente el 15% de la facturación de los laboratorios, según dijo ayer el director de Farmaindustria, Humberto Arnés. Esa cifra, sumada a los recortes por las rebajas decretadas el año pasado, implica que "los tres decretos de los últimos 17 meses tienen un impacto para el sector farmacéutico que supone el 30% de sus ventas". De esta contundente manera, Arnés ha querido exponer el perjuicio causado por las medidas de Sanidad.

El año pasado el sector perdió 5.000 empleos, afirma Farmaindustria

Galicia insiste en que el Gobierno debe asumir su catálogo

La cuenta de Farmaindustria es sencilla: si, según Sanidad, la primera de las medidas suponía un ahorro de 2.500 millones de euros y la nueva propuesta, otros 2.400 millones, la suma, casi 5.000, representa un tercio de unas ventas, que están alrededor de los 15.000 millones. El primer recorte supuso la pérdida de 5.000 empleos directos y hasta 20.000 si se cuentan los indirectos, dijo Arnés, quien no quiso aventurar qué iba a pasar con este nuevo.

Además, la medida ha llegado cuando ambas partes -Gobierno y patronal- intentaban recomponer sus relaciones mediante un plan sectorial para estimular un sector que es el que más invierte en I+D en España. Ese plan -acordado en septiembre con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero- preveía dar estabilidad al sector y Farmaindustria lo considera ahora "papel mojado".

Aparte de motivos económicos, Farmaindustria se ha convertido en abanderada de la libre prescripción del médico. "Nos parece bien que se recomiende recetar por principio activo, pero no que se obligue", afirmó Arnés. Curiosamente, la Organización Médica Colegial (OMC) no se opone a la medida. En su código deontológico apoyan que, a igualdad de efecto, se prescriba el más barato. Pero la OMC "no es el organismo de referencia para pronunciarse", dijo el director de Farmaindustria, quien apeló a las manifestaciones contrarias de algunas sociedades científicas, y a la posible confusión entre los pacientes si cada vez se les da el fármaco en una presentación diferente.

El rechazo, sin embargo -como es habitual en Farmaindustria- no incluye posturas de fuerza. De hecho, la industria, según dijo Arnés, estaba dispuesta a aceptar alguna de las medidas anunciadas, como que la bajada de precios de un medicamento de marca al del genérico más barato se hiciera de golpe (ahora tienen un periodo de adaptación). Pero hay un aspecto, sobre todo, que les preocupa. La última versión de la ley del medicamento establece que cuando haya dos productos a precio mínimo, si uno es de marca y otro genérico, el farmacéutico debe dispensar el genérico. Si eso siguiera así -que no lo parece- los medicamentos de marca quedarían fuera de ese mercado. Y "todavía los laboratorios dependen de los medicamentos antiguos para salir adelante", afirmó Arnés. Es decir, aunque su fuerte es la innovación, necesitan del dinero que ganan con productos antiguos (de los que ya hay genéricos) para cuadrar sus cuentas. Fuentes de Sanidad explicaron a este periódico que este requisito que da preferencia al genérico sobre el medicamento de marca se eliminará, pero Farmaindustria, aunque cree que eso "debe ser así", no tiene confirmación. El sector ha pedido una reunión con el ministerio.

Pero Farmaindustria no es la única preocupada. Los fabricantes de genéricos (cuya patronal es Aeseg) también se vieron afectado por los recortes del año pasado. Y con las nuevas medidas se verán forzados a vender al menor precio posible, incluso, a pesar de que se trate de un producto que no está dentro del sistema de precios de referencia.

Y si los laboratorios ingresan aproximadamente el 60% del precio de un medicamento, las oficinas de farmacia se llevan aproximadamente el 27%. Cada rebaja disminuye sus ingresos. "Se echa de menos que el Consejo Interterritorial no haya adoptado medidas en las partidas verdaderamente ineficientes del Sistema Nacional de Salud, y vuelva a incidir en la más controlada y transparente, la del gasto ambulatorio del medicamento, que representa un 20% del total", afirma el Consejo General de Colegios de Farmacia en una nota.

Más dura, la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE, una patronal de las farmacias) critica que se siga recortando en un sector al que se aboca a la ruina. Igual que los otros implicados, lamenta que, siempre que hay que ahorrar, los esfuerzos se centren en los medicamentos (que actualmente decrecen a un 5,77% interanual).

En la misma línea van las críticas de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria, que tilda las medidas de "cortoplacistas".

Si Sanidad confiaba en acabar con el conflicto con la Xunta por el catálogo que esta ha establecido, de momento la respuesta no es positiva. La consejera de Sanidad de Galicia, Pilar Farjas, rechaza la "sugerencia" de la ministra de que los médicos receten por principio activo, informa Cristina Huete. Farjas insiste en que el Gobierno debe asumir el catálogo de Galicia -una relación de genéricos que están obligados a recetar los facultativos- que "deja a los médicos el papel que les corresponde, de actores principales". La consejera tilda de "frívolo" el Consejo Interterritorial de Salud del jueves. La responsable de Sanidad gallega sostiene que "la obligatoriedad de recetar el principio activo va a remolque" de su catálogo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de julio de 2011