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Judíos y árabes marchan juntos por el Estado palestino

No había ocurrido desde hacía 20 años que israelíes judíos y palestinos se manifestaran juntos en favor de un Estado palestino. Lo hicieron ayer en Jerusalén unas 2.000 personas en favor del reconocimiento en septiembre del Estado palestino en Naciones Unidas, la iniciativa impulsada por la Autoridad Palestina una vez fracasado el diálogo de paz.

La llamada Marcha por la Independencia recorrió un itinerario cargado de simbolismo: partió de la Puerta de Jaffa, en las murallas otomanas de la ciudad vieja, y concluyó en el barrio de Sheij Jarrah, distrito en el que la expulsión de familias árabes de sus viviendas para ser ocupadas por colonos judíos dio pie al nacimiento de las protestas que cada viernes se celebran a la entrada del barrio. Los manifestantes recorrieron para llegar a Sheij Jarrah la línea verde que separó la mitad árabe de Jerusalén -hasta 1967 bajo soberanía jordana- y la mitad judía. Varios ultraderechistas trataron de interrumpir la marcha.

Participaron en ella, además de algunos diputados de partidos de izquierdas, un exfiscal general de Israel, Michael Ben Yair, y el expresidente laborista del Parlamento y de la Agencia Judía, Abraham Burg.

"La independencia palestina no es solo el derecho natural del pueblo palestino, es también la única solución que puede evitar una oleada de violencia entre israelíes y palestinos. Esta marcha prueba que una lucha conjunta es el camino para terminar con la ocupación", declaró Avner Inbar, uno de los organizadores de la manifestación.

Boicoteo

Los manifestantes gritaron eslóganes como "judíos y árabes luchan contra la ocupación" o "los asentamientos son un delito, sí, boicotearemos sus productos", un lema que hace referencia a la polémica ley recientemente aprobada por la Kneset en la que se penaliza a quienes aboguen por el boicoteo a los productos producidos en las colonias de la Cisjordania ocupada. Docenas de profesores y juristas la consideran un ataque frontal contra la libertad de expresión.

"Establecer un Estado palestino basado en las fronteras de 1967 es compatible con el interés de Israel", afirmó Dov Khenin, diputado del izquierdista Hadash. El activista Hillel Ben Sasson dijo del primer ministro israelí: "Bibi [Netanyahu] no solo rechaza la paz, es un manipulador de la paz".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de julio de 2011