Medio Ambiente quiere limitar la velocidad a 80 en accesos a ciudades

El Ministerio de Medio Ambiente insiste en que para combatir la contaminación en las ciudades el Gobierno se debería realizar una reforma fiscal para penalizar a los coches más contaminantes y el combustible diésel. Así figura en el Plan Nacional de Calidad del Aire que el departamento que dirige Rosa Aguilar ha colgado por error en su web para información pública. El documento, que debe ser pactado con las comunidades, incluye como propuesta la reducción de la velocidad a 80 kilómetros por hora en las circunvalaciones urbanas y la introducción de peajes urbanos.

El ministerio tenía previsto presentar a las comunidades el plan en una conferencia sectorial el pasado 13 de junio. La cita quedó pospuesta porque muchos de los nuevos consejeros no han tomado posesión tras las elecciones del 22-M. Pese a que el texto no ha llegado a las autonomías, las ruedas de la burocracia han llevado a que ya esté en la web y cuenta como si ese día hubiera sido presentado.

Pegatinas rojas

El plan incluye la creación de zonas restringidas a los coches más contaminantes, lago que el alcalde de Madrid, el popular Alberto Ruiz-Gallardón, anunció en 2005 pero que nunca cumplió. Según el borrador del plan, los vehículos más contaminantes quedarían marcados con una pegatina roja y no podrían acceder a determinadas zonas.

En las vías de circunvalación, la velocidad quedaría reducida a 80 kilómetros por hora, salvo en la noche o en días de lluvia. Cataluña implantó un sistema similar en la ronda litoral pero CiU lo retiró al llegar al poder.

Además, el texto incluye una amplia reforma fiscal que afecta al Impuesto de Matriculación, el de Circulación y hasta el de Hidrocarburos (para equiparar la fiscalidad del diésel y la gasolina). En realidad, la aprobación de estas medidas es altamente improbable. No solo porque hay que pactarla con las autonomías y modificar leyes cuando apenas quedan periodo de sesiones, sino porque cuando la secretaría de Estado de Energía intentó modificar el impuesto de matriculación fue inmediatamente desmentido. No es previsible que Medio Ambiente doble el brazo de Hacienda en este sentido en el último periodo de sesiones.

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