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Chacón plantea la prórroga indefinida de la misión en Libia

EE UU afea a España que no participe en los bombardeos - Jiménez respalda la legitimidad del Gobierno de Bengasi

Dos ministras del Gobierno dieron ayer sendos pasos hacia un mayor compromiso de España en la lucha contra Gadafi. La titular de Defensa, Carme Chacón, anunció en Bruselas, en la reunión de primavera de los ministros de Defensa aliados, que mañana planteará al Consejo de Ministros la "prórroga indefinida" de la misión española en Libia y que hará lo mismo en el Congreso. Y la jefa de la diplomacia, Trinidad Jiménez, expresó en Bengasi su respaldo al Consejo Nacional de Transición, al que calificó como "el representante legítimo del pueblo libio".

El anuncio de la prórroga no es suficiente para EE UU, que cree que España debería empezar a intervenir en bombardeos. Según fuentes de la Alianza, el secretario de Defensa, Robert Gates, dijo que España, Turquía y Holanda debían bombardear Libia como ya lo hacen otros ocho países de la OTAN.

"Nosotros ofrecimos lo que ofrecimos para hacer lo que hacemos, proteger la zona de exclusión aérea y el embargo de armas, y se nos aceptó", señalaba recientemente una fuente oficial española, muy irritada con la presión.

La OTAN, que planteó su campaña inicial por un periodo de 90 días, acaba de extenderlo por un segundo plazo de otros 90, lo que supone llevar la misión hasta finales de septiembre. España no sumará más medios a los que ya aporta (cuatro cazas, dos aviones cisterna, uno de patrulla marítima, una fragata y un submarino; en total, 500 militares).

Maniobras diplomáticas

El respaldo al Consejo Nacional de Transición (CNT) expresado por Jiménez no es solo un matiz. España tiene un enviado especial en Bengasi, el diplomático José Riera, pero no es formalmente su embajador en Libia, papel que sigue correspondiendo a Luis García Cerezo aunque no haya vuelto a Trípoli desde que evacuó la embajada española el pasado 3 de marzo. El embajador de Gadafi en España sigue en Madrid y no hay intención de expulsarlo mientras mantenga un perfil discreto. Este encaje de bolillos, que se complicó aún más durante la detención del fotógrafo español Manu Brabo por las fuerzas gadafistas, no es recelo hacia el CNT, sino deseo de no sentar precedentes. España espera que Gadafi abandone el poder y Riera pueda trasladarse a Trípoli como embajador ante las nuevas autoridades.

Mientras, los rebeldes necesitan apoyo para mantener una guerra estancada a 200 kilómetros de Bengasi desde hace casi dos meses. Jiménez ha prometido al presidente del CNT y al vicepresidente y responsable de relaciones exteriores del Gobierno rebelde que España buscará fórmulas para desbloquear parte de los fondos de Gadafi congelados en bancos europeos. Jiménez apoyará esta demanda en la próxima reunión en Abu Dabi de los más de 20 países coligados contra Gadafi, como ya hizo en la anterior cita en Roma. Fuentes diplomáticas admiten que hay serios inconvenientes legales para hacerlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de junio de 2011