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Reportaje:LAS COLECCIONES DE EL PAÍS

Las grandes batallas de la historia

'La leyenda de los 300: Termópilas', mañana con EL PAÍS por 1,95 euros

¿Cómo sería la política internacional hoy en día si Japón y Alemania hubiesen conseguido mantener sus imperios? ¿Seguiría siendo Europa cristiana si Carlos Martel no hubiese interceptado a las tropas musulmanas en Poitiers? Las batallas que han librado imperios y civilizaciones a lo largo de la historia han moldeado el mundo tal y como lo conocemos. Nada sería lo mismo sin comandantes como Napoleón y Alejandro Magno o sin haberse librado escabechinas sangrientas como Trafalgar, Lepanto y Stalingrado.

La Biblioteca Osprey, la editorial de mayor prestigio en el ámbito de la historia militar, ha reunido los conflictos más decisivos de todos los tiempos en una colección compuesta por 30 libros. El primero de ellos, donde se narra de forma épica la batalla de las Termópilas, podrá conseguirse mañana, domingo, con EL PAÍS por solo 1,95 euros.

Leónidas frenó el avance del Ejército persa del monarca Jerjes

Bajo lupa, Alejandro Magno, Napoleón y Wellington

La Biblioteca Osprey Grandes Batallas utiliza mapas en tres dimensiones y diagramas militares diseñados por ordenador para recrear a la perfección el campo de batalla. Las ilustraciones reconstruyen las fortificaciones, las naves, las máquinas, el equipamiento, los uniformes, las unidades de campaña y el armamento. Considerado como un sello de referencia para los historiadores, la editorial cuida los más mínimos detalles para recrear con precisión cómo se planearon contiendas como Okinawa o Waterloo, qué factor decantó la balanza y cuáles fueron sus repercusiones en el devenir de la historia. Retrata también los ejércitos que combatieron en ellas y los generales que las planearon.

Uno de ellos fue el rey Leónidas I de Esparta, líder de una coalición de ciudades-Estado griegas que debía frenar al avance del ejército persa del monarca Jerjes, en el 480 antes de Cristo. El problema: 120.000 persas contra apenas 7.000 griegos. Leónidas pensó que la retirada era lo más inteligente, pero para que le diera tiempo a hacerlo debía retener el avance de los persas. Lo hizo con sus 300 mejores hombres y un millar de voluntarios que se atrincheraron en el paso de las Termópilas, un corredor costero junto al golfo de Malis. La batalla, un suicidio en realidad, fue llevada al cine en 2007 en una adaptación bastante libre, en ocasiones poco fiel a la historia, pero llena de la épica que seguramente tuvo un enfrentamiento tan desigual. La resistencia de los hombres de Leónidas, que aguantaron en el valle guerreando durante tres días, sirvió para que el Ejército y la flota griegos se rearmaran y llegasen a la batalla de Salamina en condiciones. Grecia fulminó después a las huestes de Jerjes y evitó que el terrible ejército asiático conquistara Europa. Una batalla que pudo cambiar el rumbo de la historia.

Como las que libró, por ejemplo, Alejandro Magno. Sin duda fue uno de los generales más grandes de todos los tiempos. El experto en las guerras del mundo antiguo John Warry disecciona en un tomo de esta colección sus principales batallas: El Gránico, Isos, Gaugamela. Bajo lupa también estarán otros personajes como Wellington o Aníbal. A partir de mañana, con EL PAÍS.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de mayo de 2011