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Elecciones municipales y autonómicas

Zapatero pide calma a Urkullu a la espera del fallo del Constitucional

El PNV reprocha al Gobierno que no le consultó los recursos contra Bildu

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pidió calma la noche del lunes al líder del PNV, Iñigo Urkullu, a la espera de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre las listas de Bildu -la coalición integrada por partidos legales, Eusko Alkartasuna y Alternatiba, e independientes de la izquierda abertzale- para las elecciones del 22-M. Urkullu atendió la petición de Zapatero, que no hizo pronósticos sobre el próximo fallo del Tribunal Constitucional, aunque algunas fuentes socialistas estiman que puede ser favorable a la presencia electoral de Bildu, a diferencia de lo decidido por el Tribunal Supremo el pasado domingo. Zapatero afirmó ayer en el Senado que su actitud "debe ser de profundo respeto" a los tribunales.

El líder del PNV dijo al presidente que sin Bildu las elecciones serían desastrosas

La conversación telefónica con Urkullu, que duró un cuarto de hora, se produjo sobre las 10 de la noche, pocas horas después de que el líder peneuvista anunciara en Bilbao la suspensión de su apoyo al Ejecutivo por su respaldo a la decisión del Tribunal Supremo de no legalizar las candidaturas de Bildu.

Ante la petición de Zapatero de tener calma, Urkullu aseguró al jefe del Ejecutivo que en Euskadi hay un "clima de indignación" ante la perspectiva de que Bildu no pueda estar en las elecciones. En su opinión, en esas condiciones resulta muy complicada la campaña electoral y la gestión de los resultados del 22-M. Según él, resultarían unas elecciones "desastrosas".

Urkullu transmitió a Rodríguez Zapatero que la mayoría de la opinión pública vasca no entiende que dos partidos legales y de intachable trayectoria democrática, como son Eusko Alkartasuna y Alternatiba, procedente de Izquierda Unida, no puedan participar en las elecciones por muy coligados que estén con los abertzales en las listas de Bildu. El dirigente nacionalista vasco le repitió, también, lo que dijo unas horas antes en Bilbao: que ni el PNV ni la mayoría de los vascos creen que Bildu sea una mera estrategia de ETA.

Asimismo le transmitió que la evolución de la izquierda independentista en el sentido de alejarse de la violencia de ETA es percibida de distinto modo en el País Vasco y en el resto de España. Según le insistió Urkullu al presidente, la mayoría de los vascos cree que el alejamiento de la izquierda abertzale de la violencia de ETA es real y sincera.

También le trasladó el malestar del PNV por lo que consideró un incumplimiento del Gobierno porque, como socio parlamentario preferente, no se le comunicó el acuerdo que alcanzaron en Semana Santa el vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el representante del PP, Federico Trillo, para pedir la impugnación de todas las candidaturas de Bildu. Según Urkullu, habían acordado consultarse las decisiones importantes sobre esta cuestión. En ese contexto, protestó también por el "clima creado" en contra de la presencia de Bildu en los próximos comicios.

Zapatero le pidió a Urkullu un "margen de confianza", a la espera de que resuelva el Tribunal Constitucional, para "recuperar la sintonía". A su vez Urkullu, le dio ese margen y postergó cualquier decisión sobre el mantenimiento o la suspensión de las relaciones con el Gobierno a lo que haga el Constitucional.

Tras la decisión del alto tribunal, la Ejecutiva del PNV tomará una decisión, que se inclinará por la suspensión de relaciones con el Ejecutivo, si los magistrados dejan a Bildu en la ilegalidad. "Como Bildu quede fuera, la situación en Euskadi será insostenible y nos sumaríamos a los que piden el adelanto electoral", manifestaron ayer fuentes nacionalistas. Paralelamente a la conversación de Zapatero y Urkullu, también hablaron el portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, y el del PNV, Josu Erkoreka.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de mayo de 2011