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Reportaje:Problemas en dos mercados madrileños

Paciencia en el mercado de Barceló

Los comerciantes se quejan de que deberán seguir en el mercado provisional - El colegio Isabel la Católica no volverá el curso que viene

Protestas de los comerciantes. El Ayuntamiento de Madrid ha llevado a cabo en los últimos años un plan para remodelar varios mercados. Sin embargo, dos con mucha historia, el de Barceló y el de Puerta de Toledo, tienen problemas que comprometen su futuro

"Dicen que en un año lo terminan. Muy rápido lo veo yo eso", duda Jesús, frutero, mientras mueve de lado a lado la cabeza. Cuando se le pregunta cómo ve eso de estar en su puesto del mercado provisional de Barceló un año más lo resume con una palabra, "fatal", y señala a su alrededor como para subrayarla: "En el mercado antiguo tenía 27 metros cuadrados; aquí tengo 10". En el solar donde se levantará el nuevo mercado de Barceló no se ve ninguna estructura. Las obras están aún bajo tierra, en las cuatro plantas subterráneas destinadas a un aparcamiento y la carga y descarga y los almacenes del mercado. La previsión inicial (primavera de 2011) y la que se actualizó cuando empezaron las obras (finales de 2011) se han quedado muy viejas. No será un año; será más. El "centro polivalente Barceló" no estará listo hasta finales de 2012.

"Como no se den prisa, nos hunden", dice un frutero que pierde negocio

Los 104 comerciantes manejan, no sin escepticismo, otra fecha: el 28 de junio de 2012. Es la que les ha prometido el Ayuntamiento porque es cuando la constructora, una UTE formada por Dragados y Acciona, debe entregar la obra terminada. Sin embargo, en el Consistorio ya saben que no será así. Cuando se aprobaron las obras, en junio de 2009 por 43 millones de euros, el Ayuntamiento estaba convencido de tener listo el nuevo mercado y los equipamientos deportivos y culturales esta primavera. También lo creyeron los comerciantes, que aceptaron (en vez de la indemnización por lucro cesante) el traslado a un mercado provisional, formado por seis construcciones pentagonales y construido justo al lado. Iba a ser cuestión de menos de dos años, que ahora se convierten en tres y medio.

Aunque de rebote, aún hay más perjudicados por el retraso. Los 360 alumnos del colegio público Isabel la Católica, situado entre el solar del nuevo centro y el mercado temporal, tendrán que quedarse todo el curso próximo en el edificio del IES San Mateo, adonde los trasladaron cuando empezaron las obras de su propio inmueble. Pese a que esos trabajos han terminado, los padres han decidido no volver todavía. Tendrían el ruido y el polvo de una obra de gran magnitud pared con pared. "Tener obras al lado no tranquiliza mucho", dice Maribel Fuentes, presidenta del AMPA del colegio. "Además, solo se podría usar uno de los dos patios, y es muy pequeño", añade.

El nuevo centro estará integrado por dos edificios superpuestos, uno para el mercado y otro para el polideportivo, y un tercer volumen, junto al colegio Isabel la Católica, que acogerá una biblioteca. El diseño se decidió en un concurso de ideas en el que ganó la propuesta del despacho Nieto Sobejano (Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano). El nuevo mercado, de planta trapezoidal, tendrá fachadas a todas las calles circundantes: Mejía Lequerica, Beneficencia, Barceló y, por el otro lado, a la calle cubierta que forma su fachada posterior y la del polideportivo. Según el proyecto, será una galería elevada de 18 metros de altura, conectada con escaleras mecánicas con la cubierta (una especie de plaza-mirador) y los comercios de las plantas superiores. Las áreas de carga y descarga, almacenes, cámaras frigoríficas, aparcamiento de personal y recogida de basuras estarán en el primer sótano, para liberar la calle de vehículos.

Los comerciantes están impacientes por estrenar el edificio, que tendrá 7.150 metros cuadrados distribuidos en tres niveles. "Como no se den prisa nos buscan la ruina", afirma Alberto Mate, frutero. Sus ventas, asegura, han bajado un 50% desde que su puesto está en el mercado temporal. Antes tampoco era muy grande, entre 14 y 15 metros cuadrados, pero ahora, con poco más de cinco, asegura que no se arregla. "Mira la diferencia", dice, y señala la foto de su antiguo puesto que cuelga de la pared. "Antes daba a tres calles y los clientes me veían mejor. Ahora, además, con las calles cortadas, muchos han dejado de venir". Mate ha tenido que despedir a uno de los dos trabajadores que empleaba. Y aún le aguardan más gastos. Una inspección de Sanidad le multó por no tener frigorífico para guardar las ensaladas envasadas. "¡Pero si aquí no cabe una nevera! ¿Dónde creen que puedo meterla?", se indigna. Ha recurrido los 1.300 euros de multa.

"Estoy loquito por irme de aquí", asegura Mate, que recuerda los problemas a los que los trabajadores y los clientes han tenido que enfrentarse desde el traslado. Goteras, inundaciones, suelos resbaladizos que hicieron bromear a alguno con que el SAMUR debería tener su propio puesto en el mercado, problemas con la climatización, un montacargas que estuvo estropeado casi tres meses en pleno verano... "El mercado provisional está muy mal hecho, no es nada funcional", se queja el secretario de la asociación de comerciantes, Rafael Montes. "Es muy bonito, pero no vale para mercado. Los arquitectos buscaban su premio y ya lo tienen". Montes corrobora los ejemplos de los otros comerciantes y añade alguno más, como las tuberías que se atascan por ser demasiado finas, como de vivienda y no de mercado. La mala noticia del retraso en las obras se la dio el Ayuntamiento hace algo más de un mes, asegura. Ahora todos cruzan los dedos para que, esta vez, la fecha sea la buena.

Años de espera

- Alberto Ruiz-Gallardón presenta en diciembre de 2007 el proyecto de remodelación, que incluye la construcción de un edificio de siete plantas y 70 viviendas en el patio del colegio Isabel la Católica con el que se quería sufragar la construcción del mercado.

- La Junta de Gobierno aprueba el contrato de obras para construir el centro polivalente de Barceló, en el que ya no están las viviendas, el 25 de junio de 2009. Los trabajos acabarán, aseguró el Consistorio, en la "primavera del 2011".

- Las obras se adjudican el 5 de octubre de 2009 por 22 meses.

- En la comisión de Urbanismo de noviembre de 2009, el Ayuntamiento modifica su previsión y ya habla de finales de 2011.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de abril de 2011

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