Dirigentes de Iberoamérica debaten el futuro de la democracia en la era digital

Las nuevas tecnologías abren caminos inéditos, como en el caso de Wikileaks

La democracia en América Latina, aún con graves problemas presentes sin resolver, afronta un gran desafío y una oportunidad en la nueva era digital -lo que el expresidente chileno Ricardo Lagos llamó, durante un debate ayer en la Universidad de Brown, la democracia 2.0-, en la que los ciudadanos disponen de instrumentos desconocidos hasta ahora para responder a la manipulación informativa, la corrupción y los abusos de poder.

Esos retos y el influjo de las nuevas tecnologías en la educación, la convivencia ciudadana y la cultura cívica fueron abordados ayer por destacados representantes de la política, la cultura y la empresa en la primera de unas jornadas que se celebran como parte de los Diálogos Trasatlánticos, organizados por esta institución académica, y en el marco del Foro Iberoamérica.

Cebrián: "El reportero debe publicar lo que el poder no quiere que se publique"
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INTEGRACIÓN DE DOS CULTURAS

La mejor manera de resolver las dificultades actuales es crear una buena agenda de futuro, sostuvo Lagos, aunque sin ignorar el presente. Esas dificultades son graves y acuciantes en algunos lugares. Jorge Rendo, directivo del diario Clarín, denunció, por ejemplo, el uso del poder por la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, para acallar a los medios críticos y todas las opiniones disidentes.

El empresario venezolano Gustavo Cisneros, que moderó el debate, advirtió, en relación con la persecución a los medios de comunicación por los poderes políticos, de que "lo que ya pasó en Venezuela puede ahora pasar en Argentina". "Si no defendemos lo que tenemos que defender ahora, no tendremos éxito en el futuro", manifestó el presidente del Grupo Cisneros.

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Los necesidad de buscar espacios de libertad es, como coincidieron varios ponentes, una realidad tan del presente como lo ha sido en el pasado y lo será en el futuro. Lo es también, señaló el profesor de Brown Julio Ortega, director de los Diálogos Trasatlánticos, la lucha contra la pobreza.

Esa realidad convive hoy en Iberoamérica y en todo el mundo, como manifestó Juan Luis Cebrián, consejero delegado del grupo PRISA, con la descomposición de los modelos y los cánones tradicionales de referencia como consecuencia de la irrupción abrupta de las nuevas tecnologías de la comunicación. "Toda la estructura burocrática está basada en un concepto del tiempo y del espacio que ya ha desaparecido", afirmó. "Los medios de comunicación tradicionales han perdido la centralidad en la opinión pública", añadió Cebrián. Los sistemas se han hecho más participativos, pero las consecuencias son todavía inciertas y nadie sabe aún si los actuales cánones de referencia serán sustituidos por otros nuevos o simplemente por ninguno.

Esa circunstancia obliga a los dirigentes políticos y sociales a abordar su labor desde otra perspectiva. "La clave de los líderes políticos del futuro será la interacción", aseguró Lagos. La agenda política, añadió el expresidente chileno, no es ya propiedad exclusiva de unos pocos gracias a las redes sociales y otros instrumentos de comunicación.

En ocasiones, muchos de los beneficios de las nuevas tecnologías serán interpretados como defectos, o como una combinación de ambos. Un ejemplo es Wikileaks, al que los ponentes, entre los que también estuvieron la escritora brasileña Nélida Piñon y el historiador argentino Natalio Botana, aludieron en la discusión.

Cebrián destacó que los papeles del Departamento de Estado obtenidos por Wikileaks y publicados por EL PAÍS, entre otros cinco medios, han puesto de relieve algunos hechos, como la posición de Arabia Saudí sobre Irán, y dobles lenguajes en el mundo de las relaciones internacionales cuyo conocimiento es de gran interés para los ciudadanos, pese a la resistencia de las autoridades a darlos a conocer. "Al fin y al cabo, la misión del periodista es publicar lo que el poder no quiere que se publique", afirmó.

Lagos coincidió en que la publicación de esos documentos "constituye un antes y un después" en la diplomacia, aunque advirtió de que "es imposible que los acuerdos internacionales puedan hacerse a la luz del día".

Juan Luis Cebrián, consejero delegado del grupo PRISA (editor de EL PAÍS), fue recibido el lunes por la presidenta Dilma Rousseff en Brasilia, a quien expuso los planes de expansión del conglomerado español en ese país. Cebrián propuso "estrechar relaciones con empresarios e instituciones" de Brasil para "hacer posible una integración iberoamericana entre las dos culturas".
Juan Luis Cebrián, consejero delegado del grupo PRISA (editor de EL PAÍS), fue recibido el lunes por la presidenta Dilma Rousseff en Brasilia, a quien expuso los planes de expansión del conglomerado español en ese país. Cebrián propuso "estrechar relaciones con empresarios e instituciones" de Brasil para "hacer posible una integración iberoamericana entre las dos culturas".ROBERTO STUCKERT (EFE)

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