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Catástrofe en el Pacífico

Unos 20 operarios y policías, contaminados en la central

El OIEA considera la situación muy grave pero estable

Dieciocho trabajadores de la central nuclear de Fukushima, dos agentes de policía y un número indeterminado de bomberos han resultado contaminados, según información suministrada por el Gobierno japonés y difundida ayer por el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA). Este órgano de Naciones Unidas, cuyo máximo responsable viajó a Japón, informó ayer de que la situación en la planta atómica seguía siendo muy grave pero que no había empeorado de manera significativa desde la víspera. "Pero todavía es posible que empeore", advirtió Graham Andrew, del OIEA, en una conferencia de prensa en la que añadió que la seguridad del reactor número 4 es "una grave preocupación". Y dijo que el nivel de radiación en Tokio no es peligroso.

Un número no determinado de bomberos han resultado afectados

Un operario de la central nuclear sufrió una "importante exposición" radiactiva durante un "trabajo de ventilación" y fue trasladado a un centro sanitario. A él se sumaron dos policías que también estuvieron expuestos a la radiactividad y que fueron "descontaminados". Los bomberos afectados fueron puestos bajo vigilancia.

Las otras 17 personas contaminadas, que se reparten casi a partes iguales entre empleados de Tepco, la propietaria de la planta atómica, y de empresas subcontratadas, padecen los efectos de haber recibido en sus rostros material radiactivo, pero no fueron trasladados al hospital por "los bajos niveles de exposición" a la contaminación. El OIEA recordó que, debido a la cambiante situación, la información podría variar.

El director general de la agencia de la ONU que supervisa la energía nuclear, el japonés Yukiya Amano, declaró en el aeropuerto de Viena, justo antes de abordar un avión rumbo a Tokio, que la situación creada por el accidente en la central nuclear de Fukushima sigue siendo "muy crítica" y expresó su deseo de desplazarse a visitar las instalaciones de la planta siniestrada para analizar la magnitud de la emergencia.

Fukushima está a unos 240 kilómetros de la capital nipona. Los alrededores de la planta han sido evacuados en un perímetro de 20 kilómetros. Amano también ofrecerá ayuda técnica a las autoridades japonesas. El máximo responsable del OIEA viajó a su patria con seis técnicos del organismo de control nuclear de la ONU.

El equipo permanecerá allí por un periodo que dependerá de cómo se desarrollen los acontecimientos, indicaron a este diario fuentes del organismo.

Aunque reconoció que la situación es complicada, Amano descartó que la planta esté fuera de control, calificación utilizada por políticos occidentales y periodistas que el jefe del OIEA consideró prematura.

El recuento del OIEA, basado en información facilitada por el Ejecutivo japonés, incluye también detalles sobre los 23 heridos en la nuclear de Fukushima.

Además hay dos desaparecidos, de los que el OIEA no da más datos.

Cuatro empleados sufrieron daños menores por la explosión en el reactor número 1 y fueron hospitalizados. Otros 11 resultaron afectados en la explosión del número 3, dos más "se sintieron enfermos de forma repentina" y el resto sufrió lesiones más leves.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de marzo de 2011