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La Guardia Civil presenta el mayor buque de su historia ante el recelo de la Armada

El Servicio Marítimo de la Guardia Civil pasará de costero a oceánico con el buque Río Segura, que hoy será presentado oficialmente en el puerto de Cádiz por el vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. El Río Segura es el mayor barco con el que ha contado nunca el Instituto Armado: 73 metros de eslora total y 12 de manga. Desplaza 2.100 toneladas y alcanza una velocidad de crucero de 17 nudos (unos 30 kilómetros por hora). Tiene una autonomía de 20.000 millas (equivalente a 62 días de navegación) y una dotación de 39 tripulantes. Dispone de rampa para un helicóptero, cuatro celdas para ocho detenidos y un local sobre cubierta capaz de alojar a 80 náufragos. Entre sus misiones destacan la lucha contra el narcotráfico y la inmigración ilegal, la vigilancia marítima y el rescate.

La Guardia Civil dispone ya de otros patrulleros de altura, como el Río Segre, pero son buques de mucha menor envergadura: 30 metros de eslora. Por eso la construcción del nuevo buque, con casco de acero, ha provocado recelos en la Armada, que ha visto cómo el Instituto Armado ya le ha desplazado de la vigilancia de las aguas territoriales (hasta 12 millas de la costa) y teme que suceda lo mismo con la Zona Económica Exclusiva (200 millas).

Fuentes de la Guardia Civil sostienen que las misiones de la Armada son diferentes y recuerdan que el Instituto Armado ha desplegado patrulleras a Senegal para luchar contra la inmigración ilegal. Los expertos advierten que en España no existe una ley que delimite claramente la responsabilidad y garantice la coordinación de los organismos que actúan en el mar (estos dos y vigilancia aduanera).

La Armada ha desguazado en los últimos años la mayor parte de sus patrulleros costeros y solo cuenta con ocho oceánicos, a la espera de que se incorporen los nuevos buques de acción marítima. La Guardia Civil se ha adelantado comprando al astillero gallego Gondán el Río Segura por 15 millones de euros, en torno a un tercio de lo que cuesta un buque militar equivalente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de febrero de 2011