Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:25 años de la Escuela de Periodismo UAM/EL PAÍS

25 años, mil profesionales

La escuela nació volcada en el papel, y ahora insiste en el mundo digital

El tiempo no ha dado tregua al máster de periodismo UAM/EL PAÍS, que se ha visto afectado por los mismos avatares que la prensa escrita que fue su modelo. El cambio se nota desde las pruebas de aspirantes (una rigurosa selección a la que se presentan de media unas 350 personas para 40 plazas). En 1986 los candidatos acudían a la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) con sus máquinas de escribir, una imagen -y un "chicharrerío", según una de las aspirantes- que se mantuvo hasta mediados de los noventa, cuando se pasó al ordenador. Hoy día, el periodismo digital y audiovisual son parte importante del programa, y hasta el antiguo cuarto de revelado de fotografías ha desaparecido.

Las primeras clases, como recordó ayer el director del máster, Joaquín Estefanía, se dieron en unas instalaciones prestadas: la Facultad de Económicas de la UAM. Ello fue gracias al primer director de la escuela, José Juan Toharia. Pero pronto se cumplió la idea de los fundadores (Jesús de Polanco, Cayetano López, Juan Luis Cebrián y Julio Alonso), y el curso se trasladó a las instalaciones de EL PAÍS.

A 40 alumnos por curso, salen 1.000 profesionales formados. De ellos, el 48% han sido mujeres, y el 87,5% del total tenía entre 20 y 30 años. Muchos siguen ligados a EL PAÍS. Como ejemplo, Estefanía dijo que en la edición de ayer, "además del director, Javier Moreno, había al menos otras 16 informaciones firmadas por exalumnos", sin contar los que trabajan en áreas como la creciente edición digital.

Pero no solo EL PAÍS se ha nutrido de estos alumnos. Entre los reporteros de más renombre está Jon Sistiaga (Cuatro), compañero y testigo de la muerte de José Couso en Irak. Otros ya están en los despachos donde se toman las decisiones. "Yo fui de los que tropecé dos veces en la misma piedra", dice Juan Pedro Valentín (cuarta promoción), actualmente director de Atlas, la agencia de noticias de Telecinco. Se refiere a que tras haber estudiado Periodismo en Madrid, hizo el máster. "Solo con la vez que fui a una reunión de primera [donde se decide qué temas van a manchar en la página más importante del periódico] ya di por bueno el dinero que me costó", recuerda.

Esa cercanía a periodistas en activo también es recordada por Marco Schwartz, jefe de Opinión en Público. Este colombiano, de la primera promoción y uno de los 136 alumnos extranjeros que han pasado por la escuela, destaca las clases de Miguel Ángel Bastenier. Aunque ya había tenido un bagaje en este oficio (corresponsal de El Heraldo en Nueva York), el máster le dio la posibilidad de meterse "de cabeza en el periodismo español, más intencionado y menos aséptico del que se hace en América Latina". Schwartz y Valentín son parte del 43% alumnos que han llegado al máster desde las facultades de Ciencias de la Información.

Pero estos másteres no solo han tenido la oportunidad de convivir con la Redacción del periódico. Otro de los alicientes del curso ha sido la presencia de profesores invitados, tan variados como Gabriel García Márquez, Felipe González o Alberto Ruiz-Gallardón.

Entre quienes forman parte del 57% que procedía de otras titulaciones está Carlos de Vega, excorresponsal de Cuatro y CNN + en Washington y actual director de comunicación de PRISA TV, quien afirma sin dudar que aquel año -1997- fue "el mejor". "Había estudiado Derecho, y aquello me dio la oportunidad de cambiar. Yo tenía pasión por el periodismo, pero nunca pensé que fuera a abrirme camino", dice. "Fue un milagro. Fue el primer año que disfruté". De Vega recuerda la convivencia tan estrecha con los compañeros, y que no siempre fue fácil. "Fue muy duro, con tensiones y algunas rivalidades", afirma.

"No entiendo cómo podíamos hacer periódicos sin ordenadores ni teléfonos móviles", recuerda Ritama Muñoz-Rojas, de la sexta promoción. Esta responsable de comunicación de la Organización de Estados Iberoamericanos asegura que el máster le ha permitido formarse para trabajar en distintos medios: prensa, radio, gabinetes. Pero lo que más destaca es lo que le aportó como persona: "El periodismo te hace perder el miedo a todo. Conoces cómo funciona la sociedad y, aunque eres un poco osada, sientes que puedes enfrentarte a cualquier reto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de febrero de 2011